jueves, 25 de junio de 2026

CRÓNICA RALLY REGULARIDAD TIERRA ESTELLA "DESDE EL MICRO"

4 de 4, pero esta vez fue diferente.

Esta vez fue de inicio a fin. De los primeros en llegar y de los últimos en irme, con la salvedad de que los participantes tenían lunch final y yo, por horarios y por compromiso del día siguiente, no pude quedarme a rematar el día al 100% en el Rally de Regularidad de Coches Clásicos Tierra Estella.

Este rally se celebró el pasado sábado 20 de junio. Un cambio de fecha de La Media San Fermín, que pasó de celebrarse el sábado por la tarde al domingo por la mañana, me permitió poder cubrir el evento del motor completo, a diferencia de otros años en los que únicamente pude estar presente en el recibimiento, el briefing técnico y la salida desde el Camping de Aritzaleku.

Este año iba a ser diferente.

Iba a poder compartir todo el día con la familia de Guembe Classic, organizadores de la prueba, y con los participantes, ya que la jornada me permitía dar la salida en Aritzaleku, recibirles en Arróniz al mediodía para el reagrupamiento, volver a darles la salida por la tarde y, posteriormente, recibirles en la Plaza de los Fueros de Estella-Lizarra en el final de carrera.


La mañana comenzó temprano, con pocas horas de sueño, ya que venía de otro evento en Gijón y, al pillarme de paso el camping, aproveché para echar una pequeña cabezada y poder descansar algo antes de un día largo.

A las 8:30 estaban convocados los participantes para recoger el roadbook, el libro de ruta donde se marcan las directrices que deben seguir durante la prueba.

A partir de ese momento, la terraza del bar se convierte en una auténtica sala de estudios, sobre todo para los copilotos. Los pilotos parecen estar algo más tranquilos en esos momentos previos, pero la concentración de los copilotos es máxima.

A las 10:15 tocaba escuchar el briefing técnico por parte de la organización y resolver las últimas dudas antes de comenzar.


Es curioso ver toda la preparación que requiere un evento así. Desde fuera puede parecer simplemente una ruta con coches clásicos, pero detrás hay muchísimo trabajo, organización y control para que todo salga bien.

A las 10:30 di la salida al primer coche de la prueba, en esta ocasión al dorsal 0.

Un vehículo que forma parte de la organización y que circula por delante verificando que todo está correcto o avisando de cualquier incidencia que pueda surgir al resto de participantes.

Lo mismo ocurre con el siguiente vehículo, el dorsal 00, que sale cinco minutos por detrás del primero y cinco minutos por delante de la propia competición.

A las 10:45 comenzó la prueba de la Copa CORREN (Copa de Rally de Regularidad del Norte).

Uno por uno, todos los vehículos fueron pasando por la salida minuto a minuto. Tiempo suficiente para presentar al piloto y copiloto, conocer el modelo de coche, el año de matriculación y hacer alguna pequeña pregunta antes de que pusieran rumbo a la carretera.

Fue casi una hora de salidas hasta que llegó el coche escoba.



Y aquí empezaba mi novedad personal.

Hasta ahora, normalmente me quedaba en el camping: un baño, una comida espectacular y una ducha antes de volver hacia Pamplona.

Pero esta vez tocaba recoger y poner rumbo a Arróniz.

Allí monté la megafonía para recibirles en lo que se conoce como reagrupamiento.

Los participantes hacen una parada, comen algo ofrecido por la organización y retoman la marcha manteniendo el mismo orden de salida y los horarios establecidos para seguir disfrutando de las carreteras navarras durante unas cuantas horas más.

Aquí repetí las mismas presentaciones que por la mañana, pero las preguntas ya iban enfocadas a conocer cómo estaba siendo la jornada, qué sensaciones tenían y qué tal estaba transcurriendo la prueba.

Algo más de dos horas estuvimos entre llegadas y salidas de vehículos.


Después tocaba recoger todo y marchar hacia Estella-Lizarra para preparar la llegada en la Plaza de los Fueros.

Esta vez tuve algo más de tiempo y, junto a varios voluntarios, pudimos tomarnos un pequeño descanso y un refrigerio en una plaza enorme que poco a poco iba preparándose para recibir a los protagonistas.

Sobre las 20:00 comenzaron a llegar los coches.

Una plaza que se llenó de vehículos matriculados hace más de 25 años, auténticas reliquias y joyas para los amantes del motor.

Ellos seguramente lo sabrán explicar mucho mejor que yo, pero incluso para alguien que no está metido en ese mundo es imposible no quedarse mirando cada detalle.




Solo faltaba la entrega de premios de las diferentes categorías, que no eran pocas: por tramos, por equipos, categoría navarros, clase F (más de 40 años), clase G (entre 30 y 40 años) y el Scratch, la clasificación general.

Esta parte se retrasó un poco porque coincidió con un acto multitudinario en la plaza: el sorteo de vales organizado por la Asociación de Comerciantes de Estella.

Así que entre el sorteo y la llegada de los coches, la plaza estaba llena de gente y con mucho ambiente.

Alberto, organizador de la prueba, mi persona de confianza y un gran aficionado al motor y a esta carrera, fue el encargado de despedir el evento y mandar a todo el mundo al lunch post carrera.

Una parte importantísima del día donde aparecen muchas anécdotas, amistades y nuevos retos.

Esta vez no pude quedarme por allí. Había sido un día largo, con pocas horas de sueño, y al día siguiente tocaba La Media San Fermín, así que había que descansar todo lo posible.

La experiencia de poder vivir el evento entero fue espectacular.

Ojalá el calendario vuelva a cuadrar así y pueda repetir una jornada completa como esta, disfrutando desde el primer coche que sale hasta el último que llega.

Otra experiencia más detrás del micrófono. Otro mundo deportivo conocido desde dentro.

Y seguimos sumando historias y comunicando sueños.



martes, 23 de junio de 2026

CRÓNICA FARINATO RACE GIJÓN "DESDE EL MICRO"

El pasado domingo 14 de junio tocó desbloquear el candado de otra comunidad autónoma de España a los mandos del micrófono. Esta vez tocó Asturias.

Hasta la fecha había llegado a Burgos y Cantabria, así que la ilusión era doble: por un lado, estrenarme dinamizando un evento por tierras asturianas y, por otro, hacerlo en una carrera que me trae muy buenos recuerdos: Farinato Race.

Una carrera de obstáculos que allá por 2015-2016, cuando empecé a participar en este tipo de pruebas, fue una de las marcas que más disfruté. De hecho, en casa todavía lucen algunos recuerdos de aquella época: un segundo puesto en Farinato Race Pamplona 2015, un tercer puesto en 2016 después de ir toda la carrera en primera posición hasta que me hicieron repetir un obstáculo con una normativa bastante dudosa, y una descalificación precisamente en Gijón 2016 por no superar un obstáculo y perder la pulsera.



Así que volver a una Farinato, pero esta vez desde el otro lado del micrófono, tenía un punto especial.

Me tocó viajar solo. Lo hacía después de haber locutado por la mañana en Peralta, mi localidad de residencia, un triatlón. Comida rápida, carretera y rumbo a Gijón para llegar a última hora de la tarde y acercarme hasta la zona del Parque de San Lorenzo para conocer el espacio de meta.

Allí pude saludar al personal de seguridad y streaming que ya estaba trabajando en la zona y después tocaba ir al hotel, donde ya se encontraba parte del equipo Farinato, que llevaba varios días preparando todo el montaje.

Además, el sábado por la tarde ya se habían disputado la carrera de 3 kilómetros y la Family Race, una prueba donde los adultos corren junto a los más pequeños, así que el ambiente Farinato ya estaba en marcha.

Por la noche tocó cena conjunta y presentaciones con parte del equipo. A algunos ya los conocía de haber coincidido en otros eventos, pero como suele pasar en este mundo, siempre aparece gente nueva con la que compartir momentos y experiencias. Otra familia más dentro de este mundo del deporte.

A la mañana siguiente madrugué y aproveché para hacer un poco de turismo por el recorrido de la carrera.


La Farinato Race era en Gijón, pero no en pleno centro de la ciudad. La ubicación elegida era el Parque del Cabo de San Lorenzo, un lugar espectacular con unas vistas impresionantes del Cantábrico.

Empecé a seguir las cintas del recorrido, viendo por dónde iban a pasar los participantes y qué obstáculos tendrían que superar. Todo estaba en el dossier, pero verlo allí, sobre el terreno, y además poder correr un poco por esa zona disfrutando del entorno, era una oportunidad que había que aprovechar.

Sobre las 9 de la mañana empezaron a aparecer los primeros participantes por la campa de salida y llegada. Principalmente eran los de la tanda élite, que iban a pelear por la clasificación y por sumar puntos para las OCR Series de Farinato, una clasificación general que reúne todas las pruebas Farinato que se celebran durante el año por toda la geografía nacional.

Poco a poco fueron llegando más participantes a recoger sus dorsales y empezamos con las primeras entrevistas.

Conocer a la gente, sus sensaciones, si era su primera experiencia, de dónde venían, cuántas horas habían viajado, cuánto entrenaban… Todo servía para ir creando ambiente y acompañar esos momentos previos antes de ponerse delante del primer obstáculo.

Una de las cosas más características de Farinato es su salida.

Desde sus inicios se realiza a través del “rezo Farinato”, donde el speaker, en este caso yo, lo grita alto y fuerte y los participantes deben repetirlo hasta terminar con un:

“¡Farinatooooooooos… a por la victoria!”

Y ahí salen disparados hacia el primer obstáculo, que no podía ser otro que una poza de agua con una salida complicada por la arena.


Como ocurre en muchas carreras de obstáculos, las salidas se realizaron por tandas o por oleadas, así que una de mis misiones era controlar que cada salida saliera puntual.

Eso sí, siempre acompañando cada tanda con calentamientos, juegos y animación previa para que todos acabasen haciendo unos cuantos burpees antes de lanzarse a por la victoria.

Pedí que me avisaran cuando los primeros clasificados llegasen al combo final para poder dar más protagonismo a esas llegadas.

Un tramo final espectacular con trincheras, una recta con alambrada electrificada (todavía recuerdo los chispazos que me llevé cuando competía), mucha suspensión y, para terminar, una pirámide y el clásico salto de la hoguera Farinato.

Entre la poza inicial y ese combo final, los participantes tuvieron que superar muros, reptas, transportes de rueda, troncos, sacos… pero también algo que no se veía tanto: el desnivel del propio parque, con varias subidas y bajadas que hicieron que el recorrido fuera más exigente de lo que podía parecer.

Una vez acabadas todas las tandas de salida, tocaba cambiar el chip y pasar a la zona de meta, donde esperaba para recoger impresiones de la prueba.

Eso sí, con mucho barro encima, así que pocos abrazos en meta… jajaja.




Tras la llegada de los últimos participantes y las risas correspondientes, llegó el momento de entregar trofeos y premios a los Farinatos y Farinatas más rápidos del día.

Después de la entrega, tuve un pequeño descanso donde pude conocer a una persona que me llamó mucho la atención: alguien que lleva años viviendo las metas de La Vuelta a España con su furgoneta de bebidas y alimentación. Otra historia más detrás de un evento deportivo.




Y como no podía ser de otra forma, tocaba aprovechar la visita a Asturias.

Me fui hacia el centro de Gijón, concretamente a un bar que me habían recomendado varios participantes durante las entrevistas previas.

Cuando me dijeron que “lo mejor de la carrera iba a ser la comida después”, les tomé la palabra. Les pregunté sitio y hora, y no lo dudé.

Se sorprendieron al verme aparecer por allí, aunque yo fui por mi cuenta. Simplemente confié en su recomendación.

No fallaron. Buen cachopo y sidra. El menú estaba decidido desde que confirmé mi asistencia al evento.




Para rebajar la dosis de sidra tocó playa, relax y también un chapuzón en el Cantábrico, que además estaba juguetón con buenas olas para hacer un poco el indio.

A media tarde, y muy a mi pesar, tocaba recoger y poner rumbo a casa. Quedaban unos cuantos kilómetros por delante, pero con calma el viaje se hizo llevadero.

Otra experiencia más. Otro lugar nuevo. Otra familia deportiva.

Y seguimos sumando kilómetros, eventos y momentos detrás del micro.

martes, 16 de junio de 2026

CRÓNICA TRIATLÓN PERALTA "DESDE EL MICRO"

III Triatlón Peralta: cuando un evento también aprende, mejora y sigue creciendo

Hay eventos que se miden por los tiempos, por los resultados o por los kilómetros completados. Pero hay otros que también se miden por la capacidad de aprender, de corregir y de seguir adelante.

El pasado sábado 13 de junio se celebró la tercera edición del Triatlón Peralta desde que Jofemar asumiera la organización de una prueba con mucha historia detrás y contando con la ayuda del Club Deportivo Titanes, del Ayuntamiento de Peralta y de la Federación Navarra de Triatlón. Un triatlón que durante 17 ediciones estuvo impulsado por el Club Triatlón Atalaya y que, con el paso de los años, se ha convertido en una cita especial para muchos deportistas de la localidad y alrededores.



Una edición que llegaba además con una novedad importante: la incorporación de los Juegos Deportivos de Navarra, con el objetivo de acercar el triatlón a las edades más tempranas y seguir fomentando este deporte entre niños y niñas.

A las 9:00 de la mañana, tal y como estaba previsto, los cadetes e infantiles se lanzaron al agua para completar los 400 metros de natación antes de dirigirse a la primera transición y coger sus bicicletas de montaña para afrontar los 8 kilómetros de recorrido.

Y fue precisamente en ese momento cuando aparecieron las primeras situaciones a gestionar. Con la llegada de los primeros participantes a la transición 1, algunos familiares empezaron a detectar que los tiratletas que habitualmente suelen estar en las primeras posiciones no estaban apareciendo por delante. También algunos de los propios participantes mostraban sorpresa al no encontrar compañeros en la parte delantera.

La preocupación fue creciendo y se generó cierta incertidumbre en la zona de meta.

La organización reaccionó rápidamente, activando medios para localizar a los participantes que podían haberse desviado del recorrido. Una situación que dejó claro que había aspectos del circuito que podían mejorarse de cara a próximas ediciones, especialmente en señalización y control de algunos puntos del trazado.

Poco a poco los participantes fueron llegando al campo de fútbol Salomón Monroy “Bolita”, donde estaba situada la meta, pero todavía faltaba un participante por localizar. Finalmente apareció, aunque con el añadido de haber sufrido un pinchazo durante el recorrido.

Desde el comité de oficiales de la Federación Navarra de Triatlón se tomó entonces una decisión complicada, pero basada en la prioridad absoluta de cualquier evento deportivo: la seguridad.

Se decidió suspender el retos de las categorías benjamín y alevín de los Juegos Deportivos de Navarra, al considerar que en ese momento no se podían garantizar todas las condiciones necesarias para que los participantes afrontaran la prueba con seguridad.

Una decisión difícil, especialmente para los niños y niñas que tenían ilusión por completar su triatlón, pero entendiendo que la seguridad debe estar siempre por encima del resultado o del propio desarrollo de una competición.

Con esa situación resuelta, tocaba centrarse en la prueba absoluta y popular, aunque hubo que retrasar unos minutos la salida hasta confirmar que el último participante estaba localizado y en buenas condiciones.

Finalmente, la prueba popular arrancó a las 11:25 con 100 metros de natación, 13 kilómetros de BTT y 3 kilómetros de carrera a pie. Cinco minutos después se daba la salida a la distancia absoluta, con 500 metros de natación en piscina larga, 13 kilómetros de bicicleta de montaña con varias rampas cortas pero exigentes y 3 kilómetros finales por los alrededores e interior del Complejo Deportivo Las Luchas.





En la distancia popular vivimos una llegada emocionante. Tras la segunda transición, el segundo clasificado fue recortando distancia al líder y nos permitió disfrutar de un bonito duelo durante el sector de carrera a pie.

Con la llegada de los participantes de la distancia absoluta tras el sector de bicicleta, la prueba se volvió más complicada de seguir y de locutar, ya que el recorrido incluía varias vueltas y los participantes se iban adelantando constantemente, mezclando ritmos, posiciones y diferente número de vueltas.

También en esta parte del recorrido apareció otro punto a mejorar de cara al futuro. Algunos participantes, especialmente aquellos que llegaban de fuera y no conocían el trazado, tuvieron dificultades en un cruce concreto y varios se desviaron del recorrido.

Una situación complicada, porque cuando un deportista se da cuenta de que ha pasado varios kilómetros de los previstos, es difícil reaccionar en caliente, pero también forma parte del aprendizaje de cualquier competición: conocer el recorrido, estar atento a las indicaciones y, ante la duda, detenerse y confirmar el camino correcto. Es fácil explicarlo, pero es muy difícil llevarlo a cabo en competición, más aún si estás en los puestos de cabeza.




Estas situaciones acabaron afectando al desarrollo final de la prueba y obligaron posteriormente a revisar algunos aspectos de las clasificaciones.

Más allá de los resultados, el Triatlón Peralta volvió a dejar imágenes bonitas: deportistas disfrutando de un recorrido diferente, familias animando, compañeros compartiendo experiencia y una organización trabajando para sacar adelante una prueba que no es sencilla.

El evento finalizó con la entrega de premios en las diferentes categorías, reconociendo a los participantes de las dos distancias y también a los equipos de relevos que hubo varias personas que se animaron a participar en esta modalidad repartiéndose cada persona un sector diferente.

Organizar un evento deportivo no es solo preparar un recorrido y dar una salida. Hay muchas horas detrás, muchas decisiones, muchos voluntarios y muchas personas intentando que todo salga perfecto y lógicamente, todos queremos que salga de maravilla.

El Triatlón Peralta vivió una edición con momentos complicados, sí, pero también con una organización que reaccionó, tomó decisiones pensando en la seguridad y que tiene por delante el reto de seguir mejorando para que mucha gente, como el otro día, se conviertan en triatletas por un día.

Ojalá esta experiencia sirva para crecer, aprender y seguir dando vida a un triatlón con mucha historia y con un futuro que merece la pena cuidar.

Gracias por la confianza para que este año pusiese mi voz y mi experiencia al evento y por seguir apostando por el deporte en Peralta. Nos vemos en la próxima. 



jueves, 11 de junio de 2026

CRÓNICA EXTREME VALLACUERA MTB PERALTA "DESDE EL MICRO"

Qué bonito es echar la vista atrás y recordar los inicios de esta apasionante profesión. Ahora lo veo, lo saboreo y, aunque no todo es tan bonito como aparenta, hay algo que nadie me puede cambiar: la forma en la que empezó mi camino como speaker.

A día de hoy cuento con la experiencia de 250 eventos locutados, pero todo comenzó cuando un grupo de amigos me pidió una mano para una BTT en Peralta en 2019. Era apenas mi quinta vez al micro, pero ahí empezó todo.

Ellos ya van por 7 ediciones, yo por 250 eventos. Y lo mejor es que seguimos con la misma ilusión, las mismas ganas, los mismos nervios de que todo salga bien y la misma responsabilidad de que tanto organización como participantes vivan una gran experiencia.

Esta séptima edición de la BTT de Peralta se celebró el pasado sábado 6 de junio por la mañana. El Club Ciclista Azkoien volvió a apostar por tres recorridos pensados para todos los niveles.



La ruta corta, de 26 kilómetros y 450 metros de desnivel positivo, catalogada como “fácil”, es ideal para iniciarse, aunque también te permite darle un buen calentón si aprietas.

La media, de 39 kilómetros y 750+, comparte los primeros 18 kilómetros con la corta, pero después se desvía hacia Falces, donde el terreno se vuelve más exigente y también más divertido… o sufrido, según el momento.

Y la larga, de 50 kilómetros y 1.200+, comparte gran parte del recorrido con la media, pero guarda para el final un auténtico desafío de 14 kilómetros con barrancos, subidas duras, crestas con vistas espectaculares (si puedes mirar) y un final muy especial por el Complejo Medieval de Peralta.

Una vez más, el Club Ciclista Azkoien lo tenía todo preparado. Solo quedaba que el día D funcionara como debía.

Con el equipo de megafonía ya montado por el Ayuntamiento, tocaba llegar con antelación, preparar música, comprobar todo y empezar a crear ambiente poco a poco, sin despertar a medio pueblo a las 7:30 de la mañana… jajaja.

A las 8:30 abrimos micro. Media hora para las salidas de media y larga, y una hora para el recorrido corto. Media hora que se pasó volando, con los habituales nervios de salida y el buen hacer del Club Ciclista Azkoien, que organizó un cajón delantero para la salida neutralizada por las calles de Peralta.

Después llegó el turno del recorrido corto, saliendo esta vez junto al río Arga y lanzando la carrera tras el puente de entrada a Peralta.

A partir de ahí, la carrera empezó a fluir. Calculábamos una hora para los primeros en meta del corto, y la información de voluntarios ayudó a hacer la espera mucho más llevadera.

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Los primeros en llegar fueron los del recorrido medio, con Thibaut Bertrand llevándose la victoria en poco más de una hora. En el corto, Fuensanta Romanos fue la más rápida entre las chicas.

En la media, Saúl Fernández marcó el mejor tiempo masculino bajando de 1h45, mientras que Isabel Iriso fue la más rápida en categoría femenina, aunque costó reconocerla entre casco y gafas.

En el recorrido largo, Iker Aramendía volvió a demostrar su nivel con un tiempo de 2h07’55”, rebajando casi cinco minutos respecto al año anterior. En féminas, victoria internacional para la francesa Elorri Laxalde.

Con cerca de 180 participantes, el postcarrera volvió a ser parte importante del evento: pintxos de txistorra y panceta, fruta, frutos secos y bebida para un “recovery” a la altura del día.

Entre llegada y llegada, tocó también escuchar sensaciones, anécdotas y ese ambiente de disfrute general de un entorno que tenemos la suerte de tener tan cerca.



El cierre llegó con las entregas de premios, reconocimientos a los más rápidos, a los locales y la foto de familia con campeones, organización y voluntariado. Las e-bikes también estuvieron presentes en participación, aunque sin opción a premio.

Y como siempre, quedaba recoger, pero también disfrutar de lo que la organización ofrecía: comida en el frontón para participantes y familiares, y acceso a las piscinas del Complejo Deportivo Las Luchas. Detalles que hacen que esta prueba sea mucho más que una carrera.

Enhorabuena al equipazo del Club Ciclista Azkoien, gracias por la confianza y nos vemos en el siguiente evento: Azkotrail, el 26 de septiembre.



viernes, 5 de junio de 2026

CRÓNICA TRAIL PEÑA DE ANDOSILLA "DESDE EL MICRO"

Una vez más, tengo que agradecer al Club Atlético Andosilla y al Ayuntamiento de Andosilla la confianza depositada en mí para poner voz a una de las carreras que vi nacer y, en cierto modo, una de las carreras que también me vio nacer como speaker.

En sus inicios, allá por 2021, apenas era mi noveno evento al micrófono. Hoy, casi cinco años después, sumo cerca de 250 eventos locutados, 250 oportunidades para seguir aprendiendo, adquiriendo experiencia y aportando todo lo que he ido viviendo a cada organización que confía en mí.

Fue en la mañana del domingo 31 de mayo cuando se disputó la sexta edición del Trail Peña de Andosilla, una prueba que sigue apostando por dos distancias cortas, pero muy intensas: 7 kilómetros y 14 kilómetros, con aproximadamente 200 metros de desnivel positivo para la corta y 600 metros para la larga.



Dos recorridos que combinan subidas cortas y explosivas con senderos y pistas, dando lugar a un trazado totalmente rompepiernas. De esos en los que hay que enlazar continuamente subidas y bajadas para acumular desnivel y donde los momentos de descanso son prácticamente inexistentes durante toda la carrera.

Con todo preparado y tras alguna que otra conversación con Jesús Mari a lo largo de la semana, me presenté en Andosilla sobre las 8 de la mañana. Todo seguía una dinámica muy parecida a la de ediciones anteriores, así que perfecto.

Tocaba ponerse manos a la obra cuanto antes, preparar todo lo necesario y dejarlo listo con tiempo. Siempre digo que es mejor que sobre tiempo a que falte, porque así puedes ir con más calma, revisar detalles de última hora y disfrutar un poco más del ambiente previo a la carrera.

Y como ya viene siendo habitual, en ese ambiente previo a la carrera empiezan a aparecer los saludos. Saludos a jueces, a corredores y corredoras y también a familiares que acompañan a los participantes.

La verdad es que también es bonito encontrarse con ellos, charlar un rato y ponerse al día. Al final, después de tantos años recorriendo carreras, uno acaba conociendo a mucha gente y estos ratos antes de las salidas sirven para reencontrarse con personas a las que quizá no ves desde hace semanas o incluso meses.

Y como ya viene siendo habitual, en ese ambiente previo aparecen los saludos a jueces, a corredores y corredoras y a familiares de corredores y corredoras. También es bonito verles por allí cerca y poder charlar un rato con ellos.

Me arranqué con la previa de la carrera para ir poniendo ya a la gente alerta y así poder entrevistar a participantes que pasaban cerca de mí. Unos repetían de años anteriores y otros venían por primera vez, así que había un poco de todo entre los participantes.



A las 10:30 en punto di la salida conjunta a las dos distancias. Una salida con más de 150 participantes repartidos entre ambos recorridos y con un gran nivel entre los corredores, así que una vez más la carrera iba a ir rápida.

Por eso aproveché para ir rápido al bar a coger fuerzas con un café y un pintxo, ya que antes de la carrera no había tenido tiempo y el cuerpo empezaba a pedir alimento...

No podía relajarme mucho, ya que en torno a la media hora podíamos tener al primer clasificado de la carrera corta en la zona de meta. Además, nos iba llegando información desde el recorrido, así que mejor todavía para mantener informada a la gente que esperaba la llegada de sus familiares y amigos.

Poco me faltó para acertar el tiempo de Miguel Ángel Ezquerro, primer clasificado del recorrido corto, que paró el crono en 30:47 y se llevó la victoria. Tras él llegaron Gorka Vergara y el local Arkaitz Zapirain, completando el podio masculino.

Las chicas tardaron poquito más. Leyre Jiménez, también local, se llevó la victoria por delante de Sil Palomar y Esther Berné, ambas de Azagra y supercontentas por subir al podio.







Poco a poco, con cuentagotas, fueron llegando participantes a meta y la gran mayoría con buena cara. El tiempo nos dio una tregua esa mañana y permitió disfrutar de la carrera en unas condiciones muy agradables.

Ya habían entrado todos los participantes que habían elegido realizar el recorrido corto y estábamos expectantes por la llegada del primer corredor de la distancia larga. Los pasos intermedios nos iban chivando que era Eloy Sancho, corredor de San Adrián, aunque luciendo los colores de Andosilla en su camiseta.

Así que, en cuanto vimos a Jesús Mari Calzada indicarnos que venía el primer clasificado y le vimos dar el giro que le colocaba en la recta de meta, me hizo especial ilusión narrar su llegada. Eloy ha estado en numerosas ocasiones en el podio, pero hacerlo en esta carrera tan especial para él y además como ganador, pues hace que uno se emocione casi más que el propio corredor. Enhorabuena, amigo.

Tras él llegó Jaouad Boualame, que va cumpliendo años, pero que no se baja del carro, y cerró el podio el vasco Alejandro Luna.

En chicas, otra local, aunque en este caso viviendo fuera de Andosilla, se llevó la victoria. Itziar Oteiza fue la más rápida, seguida de Ainara Gorricho, también de Andosilla, y completó el podio Miriam Marín, de Pradejón. Estas fueron las tres corredoras más rápidas en completar el recorrido largo.


Quedaba seguir recibiendo a muchos más participantes hasta la llegada de la escoba de la carrera, que en este caso acompañó a una pareja venida desde Zaragoza. Por lo que pude escuchar con el micro abierto, una de ellas no sabía muy bien dónde había venido... jajaja...

Y es que el recorrido y las cuestas sorprenden a quien no conoce la zona. Sobre el papel parecen una cosa, pero cuando te toca subirlas, la percepción cambia bastante.

Cambiamos de ubicación para la entrega de premios, que se realizaron, como viene siendo habitual, en los bajos del ayuntamiento.

Ese momento del cambio lo aprovechamos también para dar visibilidad a AFAN, la asociación de familiares con Alzheimer y otras demencias, que contaba con un stand informativo y de venta de merchandising para recaudar fondos destinados a la investigación, el acompañamiento y la ayuda a las familias, además de apoyar la investigación en la búsqueda de una cura y nuevos tratamientos farmacológicos.

Momento de entrega de premios, que fue rápida, puesto que teníamos que entregar a los tres primeros de cada distancia, tanto en categoría masculina como femenina, así como a los corredores locales.

Trofeos para los primeros, junto con productos de los patrocinadores, y medallas y detalles también para los segundos y terceros.

Con varias fotos de familia, la primera de los campeones y la segunda de parte de la organización y colaboradores que se encontraban por la plaza, cerramos la sexta edición del Trail Peña de Andosilla.

Con muy buen sabor de boca y ya pensando en la próxima edición. Por mi parte, volveré a Andosilla el 23 de agosto para la prueba ciclista y el 18 de octubre para la carrera de asfalto. También espero que se repita la Vuelta al Cerrao en Navidades, aunque sin correr tanto, que aún queda mucho por disfrutar en este 2026.



miércoles, 3 de junio de 2026

CRÓNICA REBECOS TRAIL EGÜES "DESDE EL MICRO"

 El pasado sábado, 24 de mayo, tuvo lugar la III edición de Rebecos Trail, una carrera de montaña que celebró por segundo año consecutivo su salida y llegada en la localidad de Egüés.

Para esta edición, la prueba reunió a más de 300 participantes, una cifra que demuestra que, poco a poco, cada vez son más las personas que conocen y se animan a descubrir este trail situado a las puertas de Pamplona. Una carrera joven todavía, pero que sigue creciendo edición tras edición gracias al trabajo de la organización y al atractivo de un recorrido que no deja indiferente a quienes lo prueban.

La prueba ofreció a los corredores y corredoras dos distancias para elegir. Por un lado, un recorrido de 11 kilómetros con 450 metros de desnivel positivo y, por otro, una distancia más exigente de 18 kilómetros y 750 metros de desnivel positivo.

Se trata de recorridos rápidos y muy corribles, sin grandes dificultades técnicas, pero con suficientes rampas y repechos como para obligar a dosificar esfuerzos. Y, por supuesto, con el ya característico cortafuegos de la prueba, un tramo corto, pero intenso, de esos que ponen a cada participante en su sitio. El calor de la mañana del sábado fue uno de los grandes protagonistas.

Las cotas más altas del recorrido se encontraban en las cimas de Tangorri, Aritzko y Donatsai, especialmente presentes en la distancia larga, desde donde los corredores podían disfrutar de unas magníficas vistas del entorno antes de continuar con una carrera que combina perfectamente velocidad, montaña y diversión.




Rebecos Trail está incluida dentro del calendario del Desafío Empresas, una competición que promueve el trabajo en equipo, los hábitos saludables y el bienestar físico y mental de las personas trabajadoras, a través de diferentes actividades deportivas y de ocio.

Se trata de un circuito muy variado que combina pruebas de distinta naturaleza, fomentando tanto la participación como la convivencia entre equipos, y que incluye modalidades como basket 3x3, bolos, Desafío ResetVR, escape room, F5 indoor, frontenis, Gladiators Day, karting, laser tag, mus, pádel, piraguas, Rabiosa Race, Raid Desafío Empresas, Rebecos Trail, The King o la Mariblanca (Escape the City) y The Room, entre otras propuestas.

Una iniciativa que va mucho más allá de la competición, ya que busca crear experiencias compartidas, reforzar vínculos entre compañeros y promover un estilo de vida activo dentro y fuera del entorno laboral.

Por otro lado, la prueba también estaba abierta a la participación de otros corredores y corredoras que no formaban parte del circuito del Desafío Empresas, compitiendo en este caso dentro de la categoría OPEN.

De esta manera, se establecieron dos clasificaciones diferenciadas tanto para el recorrido corto como para el largo: OPEN y DESAFÍO EMPRESAS, cada una de ellas en categoría masculina y femenina.

Un formato que permite convivir a equipos de empresa y corredores populares en la misma prueba, manteniendo la esencia competitiva pero ampliando al mismo tiempo la participación y el ambiente en carrera.





La Plaza de Egüés se convirtió en el centro neurálgico de toda la prueba, acogiendo la salida y la llegada, pero también la entrega de dorsales, el avituallamiento de meta y un espacio muy importante y necesario: el “recovery” postcarrera.

Un recuperación más que merecida tras el esfuerzo, que en este caso consistía en un pintxo de txistorra acompañado de una caña o un refresco. Estaba buenísimo. Doy fe.

Compartí una gran mañana con la familia de Progesport, un equipo de trabajo muy conocido con el que coincido en varios eventos a lo largo del año. De hecho, veníamos de estar juntos hace apenas un par de semanas en la Rabiosa Race, la carrera de obstáculos celebrada en Marcilla, así que fue un reencuentro casi como el de volver a casa: uno más de la familia.

En cuanto a la carrera, muchas caras conocidas. Gente que habitualmente participa en otras pruebas, pero que en esta ocasión venía a competir en equipo. Para algunos y algunas fue una oportunidad de correr de forma más relajada, disfrutando del ambiente sin la presión habitual de la competición individual.

También hubo muchas caras nuevas, participantes que venían a probar la experiencia por primera vez y que, como no podía ser de otra manera, me dio pie a crear nuevos contactos, redes sociales compartidas y quién sabe si futuros reencuentros en otras líneas de salida o de meta.

Y, como siempre, gente desconocida que, al final del día, deja de serlo un poco más gracias a la magia del deporte y de este tipo de eventos.

Todo ello bajo la atenta mirada de otros dos amigos con las cámaras en sus manos, como son Mikel y Unai, que una vez más me regalaron un book de fotos espectacular.








Dos miradas siempre atentas a cada detalle de la carrera, capaces de captar momentos que luego ayudan a revivir todo lo que ocurre en este tipo de eventos desde dentro.

En cuanto a los resultados de la prueba, en la distancia Rebekito de 11 kilómetros, en categoría OPEN masculina la victoria fue para Asier Gutiérrez García, del equipo Beste Iruña, mientras que en categoría DESAFÍO EMPRESAS masculina el triunfo fue para Pau Estany de Millán, del equipo Nordex.

En categoría femenina, la ganadora OPEN fue Bianka Espiga Maeztu, mientras que en DESAFÍO EMPRESAS femenina la victoria recayó en Amaia Cabezón Sádaba, del equipo Zabala.

En la distancia Rebeco de 18 kilómetros, en categoría OPEN masculina el triunfo fue para Jon Vegas, mientras que en DESAFÍO EMPRESAS masculina la victoria fue para Amets Uzcudun Olano, del equipo Caja Rural de Navarra.

En categoría femenina, la vencedora OPEN fue Miren Murua Iturbe y en DESAFÍO EMPRESAS femenina la ganadora fue Arantzazu Larrañaga Urien, del equipo CPEN 9.

La mañana acabó alargándose un poco más de lo previsto en un bar del pueblo. Lo que iba a ser un café rápido antes de volver a casa terminó convirtiéndose en un buen rato de charla con unos vecinos de Peralta que estaban comiendo allí.

Al sentarme con ellos, la conversación fue muy fácil y muy de deporte, de esas que salen solas. Una de ellas había hecho la carrera y el resto de familiares habían estado esperándole y animándole en meta, así que teníamos historias de la bonita mañana para contarnos, además de muchas anécdotas y momentos vividos durante la prueba.

Al final, lo que iba a ser una parada corta se convirtió en una de esas sobremesas improvisadas que también forman parte de este mundillo, donde siempre hay algo que comentar después de una carrera.







jueves, 28 de mayo de 2026

CRÓNICA SUBIDA AL PARQUE DEL ROMERO CASCANTE "DESDE EL MICRO".

Carreras hay muchísimas y, a veces, resulta realmente difícil decantarse por una u otra. La oferta cada fin de semana es tan amplia que hay más de uno y de una que incluso se anima a hacer dos carreras en el mismo finde… o hasta dos el mismo día.

Las hay cortas, medias y largas. Llanas, con alguna cuesta o con desniveles importantes. Circuitos ratoneros, grandes avenidas, recorridos 100 % asfalto o mezclas de asfalto y camino rural. Pero hay una carrera, celebrada el pasado sábado por la tarde, 23 de mayo, que tiene algo diferente. Un recorrido que discurre por medio de un parque lleno de setos y árboles, con arenilla fina en el suelo, muchísimos giros, bajadas y una subida que, además de ser ya característica en la localidad, mezcla una pendiente muy seria con adoquín y hierba.

Vamos, que es una carrera diferente al resto sí o sí en cuanto al recorrido se refiere. Es el Cross de Cascante. Es la Subida al Parque del Romero.

JOSE MIGUEL ELIZONDO

Otro año más me tocó poner la voz y la experiencia a esta carrera, una prueba que celebró su XXIV edición y que, además, fue la 7.ª cita puntuable del Campeonato de Carreras Populares Ramón Óptica.

El evento comenzó a las 17:30 de la tarde con unas temperaturas altísimas para las fechas en las que estamos. Por encima de los 30 grados arrancaron las carreras infantiles, así que muchos de nuestros avisos durante la tarde fueron para recordar la importancia de mantenerse a la sombra, hidratarse bien y refrescarse continuamente en la fuente.

A diferencia de otras carreras, donde la mayoría de las veces soy yo quien da la salida, en la carrera de Cascante dejo que sean los jueces quienes preparen a los niños y niñas y les den la salida, ya que la línea de salida y la meta no coinciden. De hecho, están separadas unos 60 metros.

Otra de las características peculiares del circuito es que, desde que llegas, está completamente encintado. Para ir de un lado a otro tienes que pasar constantemente por debajo o por encima de las cintas, con el riesgo de romperlas casi sin querer. Y eso tiene muchísimo mérito, porque es una auténtica currada la que se pegan desde primera hora de la mañana montando todo el recorrido. Un trabajo que, en cuestión de segundos, se puede ir al traste y que luego puede generar problemas a los corredores, ya que buena parte de la carrera discurre por el interior del parque y el recorrido tiene que quedar perfectamente delimitado.

JOSE LUIS

JOSE LUIS

Poco a poco se fueron desarrollando todas las carreras infantiles, pasando varias veces por la zona en la que me coloco para seguir esta prueba. Y entre el paso de los corredores y corredoras más pequeños, los saludos con los adultos que estaban retirando el dorsal y los continuos avisos de “¡cuidado al cruzar, que vienen corredores!”, las carreras infantiles se nos pasaron rapidísimo. De hecho, casi se nos juntó la última carrera de los peques con la salida de los mayores.

La carrera absoluta contó con casi 150 participantes en la línea de salida. Muchos de ellos y ellas ya conocidos del circuito y habituales de otras pruebas deportivas. La salida la retrasamos cinco minutos precisamente por lo comentado anteriormente, porque prácticamente se había unido con las últimas carreras infantiles. Pero estaba claro que la prueba iba a ser rapidísima.

Y eso que hablamos de poco más de cinco kilómetros, pero con un terreno complicado, una cuesta durísima y, además, este año un calor sofocante. “¡La carrera del infierno!”, grité varias veces antes de lanzarles a correr por el Parque Nuestra Señora del Romero de Cascante.

Hubo dos vencedores que, desde los primeros metros, se mostraron intratables. En categoría masculina, Ismail Ezderraz y, en femenina, Marina Agramonte. Las peleas por el resto de cajones del podio sí estuvieron mucho más disputadas y no fue hasta la segunda vuelta cuando terminó de romperse el grupo perseguidor masculino.

En chicas, aunque iban todas separadas, las diferencias eran mínimas y cualquier cambio de ritmo podía alterar las posiciones en cualquier momento.

En meta iban llegando como si se hubieran metido al río. Las caras lo decían absolutamente todo, pero era lo que había. Contra el tiempo poco podemos hacer, salvo adaptar nuestros ritmos de carrera e intentar sufrir lo justo. Por suerte, en meta les esperaba un buen avituallamiento, con fruta y una botella de leche para todos los corredores y corredoras.

JOSE LUIS
JOSE MIGUEL ELIZONDO


JOSE LUIS


La parte de los premios también es digna de destacar una vez más. Aquí se premia hasta al cuarto clasificado en todas las categorías, algo que siempre se agradece. Los primeros se llevan lotes, vino y trofeos; los segundos y terceros, trofeo; y los cuartos… unas tejas dulces que tenían una pintaza terrible.

Además, también hay premio para el club más numeroso y, para fomentar la participación local, se organizan premios especiales para cuadrillas de cinco personas que terminen la prueba. En categoría infantil, las cuadrillas reciben enormes cestas de chuches y, en adultos, las cestas están compuestas por embutido, conservas y dulces.

Vamos, que merece mucho la pena participar en cuadrilla y luego tener la excusa perfecta para montar una comida o una cena y dar buena cuenta del premio conseguido.



Finalizado el evento y con todo ya recogido, solo quedaba tomarnos un trago en un paraje maravilloso. Eso sí, yo aquí lo paso fatal. Y como dije en alguno de los vídeos que subí a mis redes sociales, es de los poquísimos eventos que locuto con gafas de sol, pero no por postureo precisamente, sino por protegerme los ojos.

La experiencia es un grado y aquí hemos llegado a pasarlo realmente mal con las alergias. Pero esta vez salvé la situación. Las pastillas tomadas durante la semana hicieron efecto.

Recomendación para todas aquellas personas que buscan carreras “diferentes” para marcarse en el calendario: la de Cascante es una de ellas. Por el recorrido, por el ambiente y, sobre todo, por lo bonito del entorno del Parque del Romero, es una prueba que merece mucho la pena vivir al menos una vez.

Agradecido una vez más el trato, el cariño y los detalles recibidos por parte del Ayuntamiento de Cascante, del C.D. Cantera, de Quedadas Running Cascante y de la gran familia del atletismo popular.