miércoles, 20 de mayo de 2026

CRÓNICA HARITZEN MENDI LASTERKETA "DESDE EL MICRO"

Pocos montes importantes de Navarra quedarán ya sin una carrera que se celebre en torno a ellos. Peña Unzué, ese gran monte que quienes nos desplazamos desde la Ribera hasta la capital navarra vemos siempre ahí, antes de llegar al Carrascal y a las canteras de la Sierra de Alaiz, necesitaba tener también su propia carrera.


Y eso que hace años —los más veteranos y veteranas del lugar lo recordarán— hubo un tiempo en el que la Hiru Mugak se celebró allí, con salida y llegada en el mismo lugar y con un recorrido diferente al actual.

Yo, de hecho, cuento con una edición terminada de la Hiru Mugak en 2015.

HIRU MUGAK 2015

Pues bien, desde el CAD Tafalla y, más concretamente, desde su Sección de Montaña, el año pasado se lanzaron a preparar una carrera en torno a la Sierra de Alaiz y a Peña Unzué, con salida y llegada en la propia localidad de Unzué.

Uno de esos pueblos que forman la Valdorba y al que hay que agradecer su predisposición y ayuda para sacar adelante un evento que, el pasado sábado 16 de mayo, en su segunda edición, volvió a demostrar su tirón llenando el cupo máximo de 450 participantes y dejando además a otras 40 personas en lista de espera.

Personalmente, desde 2015 no había vuelto a pisar la zona, así que el viernes por la mañana, sabiendo que el recorrido ya estaba balizado, me animé a pasar la mañana por el monte.

Siguiendo en todo momento las balizas amarillas del recorrido largo, completé los 24 kilómetros y 1.650 metros de desnivel positivo de Haritza, la distancia larga, parando de vez en cuando para hacer fotos y vídeos.

Aunque, por cierto, tras la última publicación —un reel explicando la carrera en un minuto— mi móvil dijo basta y he perdido, entre otras cosas, esas últimas fotos y vídeos.

El recorrido me pareció espectacular. Muy cambiante en cuanto a terreno y vegetaciónse refiere. Se podría decir que tiene cuatro subidas potentes.

La primera llega nada más salir, con posterior bajada hacia Echagüe. La segunda me la encontré con algo más de barro, aunque fue el único tramo donde había, y eso que el viernes me cayeron, por lo menos, cuatro buenos chaparrones.

En un momento del recorrido, por Los Viejos camino de los Robles, me salí unos metros de la ruta para acercarme a ver el roble milenario. Un rincón espectacular.

La tercera subida es la más larga. Se asciende hasta Alaiz, la cima más alta de la carrera, con un cresterío técnico y una bajada espectacular: piedra, bosque muy corrible, cascajo y dos saltos que, si no te das cuenta de que están ahí, pueden darte un buen susto. De hecho, más que saltarlos, casi es mejor destreparlos.

Y cuando ya vas viendo el pueblo y los kilómetros empiezan a acercarse al final… ¡SORPRESA! Subida a Peña Unzué. Y claro, tiene todo el sentido: hemos venido a correr a Unzué, llevamos más de 21 kilómetros y la hemos visto varias veces desde todos sus ángulos, pero todavía no la habíamos subido.

Una subida muy empinada, con cuerdas en su parte más alta y que, aunque en carrera no llega hasta la cima, yo el viernes sí aproveché para quedarme un ratito ahí arriba disfrutando de las vistas, antes de bajar directamente hacia el pueblo por la misma subida de los primeros kilómetros.

El sábado tocó madrugar. Pero ya se sabe, sarna con gusto no pica, ¿no? Pues eso. Feliz y contento de ir a conocer un nuevo evento desde el micro.

Desde primera hora, la gran familia del CAD Tafalla ya andaba por allí, y yo ya tenía claro cuál iba a ser mi ubicación, así que… manos a la obra para tenerlo todo listo.

Muchas caras conocidas, como en tantas y tantas carreras, así que tocó repartir saludos, fotos, abrazos, besos y desear mucha, mucha suerte.




También cayó algún que otro consejo y resolver dudas sobre el recorrido, porque después de publicar que lo había hecho el día anterior, varias personas me preguntaban cuestiones de última hora antes de la salida.

Pasadas las 8:30 di la salida a Haritza, la distancia larga de 24 kilómetros y 1.650 metros de desnivel positivo, en la que más de 180 participantes se habían inscrito de manera anticipada. Pruebe que además era la 3ª carrera puntuable para la copa de Carreras por Montaña que impulsa la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada.

Una salida con muchísimo nivel que nos dejó la victoria de Mikel Ollo, rebajando en más de cinco minutos la marca de la edición anterior, y también una imagen curiosa: Mikel, Yeray (2.º) y Moha (3.º) entrando prácticamente acalambrados en meta después de darse “palos”, deportivamente hablando, durante todo el recorrido.

La victoria femenina fue más holgada y, dominando de principio a fin y demostrando estar en un grandísimo estado de forma, Maddalen Jiménez se llevó la victoria, rebajando además en 13 minutos la marca anterior.

También hay que decir que el día estuvo espectacular para correr: nublado, sin lluvia y prácticamente sin aire, salvo en las cotas más altas.

La carrera corta, Artea, la lancé a las 9:00 de la mañana, y además lo hizo con todavía más participación: 260 jabatos y jabatas dispuestos a correr —y mucho— en un recorrido de 11 kilómetros y 550 metros de desnivel positivo.

Un trazado con subida hacia la cima de Peña Unzué, aunque a mitad de ascensión el recorrido se desviaba hacia la zona de Echagüe y, desde ahí, tras varios toboganes sin grandes subidas, regresaba de nuevo a la localidad de salida.

Las victorias fueron para Ioar Tabar y para la “asfaltera” Egipto Flamarique, quien nos reconoció en meta que, de momento, y a pesar de la victoria, todavía le quedan unos cuantos años de asfalto por delante.

En meta hubo llegadas de todo tipo, hasta la llegada final de nuestra amiga y corredora caparrosaina del CAD Tafalla, Cristina Luqui, quien cerró la carrera como escoba de la prueba en poco más de cuatro horas, todavía lejos de las cinco horas que daba de margen la organización para completar el recorrido.

MIKEL URSUA FOTOGRAFÍA

Tocó cambiarnos de ubicación y meternos dentro del frontón para la entrega de premios. Un frontón que durante toda la mañana estuvo repleto de stands de diferentes productos y servicios, todos ellos artesanales.

Respecto a los premios, además de los ya clásicos trofeos para los tres primeros y primeras clasificados de cada carrera, así como para el primer y la primera veterana, hubo que repartir otros premios únicos y exclusivos de esta prueba.

En la carrera Haritza se entregó el premio Kronoescalada “La Conquista del Guerga”, una parte cronometrada de la subida a Peña Unzué desde la fuente Arregia.

En la carrera Artea se disputó el premio Beratxa Sprint, un sprint desde la salida hasta la iglesia de Unzué. No llegaría ni a 700 metros de distancia, pero ojo: salida cuesta abajo, giro de 180 grados y subida potente por asfalto.

Y además, un premio muy especial por equipos: el Guztion Lorpena, una clasificación realizada mediante la suma de tiempos de dos participantes del recorrido corto y dos del largo, con la condición de que al menos una de ellas fuera mujer.

También se sortearon varios lotes a través de la venta de boletos para una recaudación solidaria destinada a diferentes asociaciones: GERNA (Grupo de Enfermedades Raras de Navarra), DEBRA (Asociación de Epidermólisis Bullosa o Piel de Mariposa) y ASFAPE (Asociación de Afectados de Síndrome de Fierce, Alteraciones Relacionadas y Piel).

Para cerrar el día, tocó quedarse a comer con la familia de Haritzen Mendi Lasterketa. Una comida deliciosa, sí, pero sobre todo una comida con un ambientazo increíble y con muchas ganas ya de que llegue la III edición.

También hubo sorteos, aunque esta vez nos fuimos de vacío. Lo que sí nos llevamos, además de un saco enorme de grandes momentos, fue una bolsa del corredor de lo más completa.



Gracias, equipazo. Eskerrik asko. Ahora toca reservar fecha para el año que viene.

¡Haritza bezain gogorra!






jueves, 14 de mayo de 2026

CRÓNICA RABIOSA RACE MARCILLA "DESDE EL MICRO"

“Desde Tudela llegaron ayer para tomar la salida —escalonada y dividida por tandas competitivas y populares—, animadas por las bromas e inusuales calentamientos previos dirigidos por el locutor oficial, Alex Remón”.

Jajajaja… así me definían en la crónica de DNrunning, y la verdad es que así entiendo y dirijo las salidas de las carreras de obstáculos a las que acudo como dinamizador y speaker.

El ambiente que se vive en este tipo de pruebas es muy diferente al de otros eventos. Ese carácter épico, pero también el compañerismo, el trabajo en equipo, las ganas de ayudar, de pasarlo bien, divertirse, ponerse a prueba y superarse, hacen que las salidas sean uno de los momentos más importantes y, a su vez, más divertidos de este tipo de eventos: las carreras de obstáculos.

AITOR SIMÓN

Un año más, el pasado 9 de mayo se celebró en Marcilla la IV edición de la Rabiosa Race. Una carrera de obstáculos que reunió a más de 900 participantes y que, junto a la Gladiators Day de Artajona, se ha consolidado como una de las pruebas de obstáculos con mayor participación de Navarra.

Un total de 900 personas repartidas en 16 tandas, cada una con su propia animación, juegos y bromas, pero todas compartiendo el mismo objetivo: pasarlo bien, disfrutar y vivir una auténtica experiencia.

Aprovechando un recado que tenía que hacer por Marcilla el pasado miércoles, me di una vuelta por la zona de la carrera para ver si ya había algo montado y, de paso, grabar algún vídeo para mis redes sociales.

Por allí andaban ya trabajando Asier, Edu y Luis, ultimando el montaje de la zona de las pozas. Aproveché para saludarles un momento y dejarles seguir trabajando, porque todavía quedaba mucho por hacer.

Yo me acerqué hasta la zona del combo final, donde grabé el vídeo, ya que las estructuras principales ya estaban montadas en los fosos del castillo.

El sábado, a primera hora, me acerqué hasta Marcilla. Organizamos rápidamente las diferentes ubicaciones para esta nueva edición y nos pusimos manos a la obra para dejar todo montado lo antes posible, cruzando los dedos para que la lluvia nos respetara y permitiera celebrar el evento sin agua.

Finalmente, así fue. Y menos mal, porque después de lo vivido el año pasado —cuando prácticamente nos cayó el diluvio universal—, ya nos merecíamos una tregua meteorológica.

Poco a poco la gente se iba acercando hacia la zona de salida, sobre todo los participantes de las tandas élite y de Desafío Empresas, que eran los primeros en tomar la salida.


La primera tanda arrancó a las 10:00 de la mañana y correspondió a la categoría élite, donde estaban en juego los premios tanto en categoría masculina como femenina.

Una salida que, como suele ser habitual en este tipo de pruebas, arrancó con una arenga motivacional personalizada para la ocasión, cargada de pasión y energía para terminar de acelerar el pulso de todos los participantes antes de lanzarse al barro y a los obstáculos.

El resto de salidas ya fueron completamente diferentes. Como vengo haciendo habitualmente en este tipo de eventos, cada tanda tuvo su propia animación y su manera particular de arrancar.

Hubo tabatas, cuentas regresivas, juegos, colaboraciones improvisadas con otros monitores y monitoras y momentos muy divertidos con cumpleañeros, despedidas de soltero e incluso niños y niñas del público que se animaban a participar y ayudar desde la zona de salida.

La verdad es que estoy muy agradecido por la implicación y el apoyo de toda la gente, porque gracias a ellos conseguimos que cada salida sea distinta y mucho más divertida de lo habitual.

DNruning

AITOR SIMÓN

Entre salida y salida también había que estar muy pendiente de cuándo llegaban los guerreros y guerreras élite a la zona de obstáculos del foso. Así que muchas veces tiraba del público y pedía que me avisaran en cuanto vieran aparecer a los primeros corredores para poder centrar la atención en ellos y narrar las llegadas como se merecían.

Unas llegadas que volvieron a dejarnos a Juanjo Castro como vencedor absoluto, repitiendo triunfo y además con bastante ventaja sobre sus perseguidores.

La emoción por detrás estuvo en el Bidasoa Red, penúltimo obstáculo del recorrido, donde coincidieron Jonh Zapata, Mikel Remón y Asier Valero. Finalmente, Zapata consiguió salir por delante y asegurar la segunda posición.

Además, hay que destacar el gran gesto deportivo de Asier Valero, que salió inicialmente por delante de Mikel, pero antes de cruzar la meta decidió dejarle pasar al reconocer que había rozado el suelo al realizar la transición de koala descendente a koala ascendente. Un detalle que dice mucho del compañerismo y de los valores que también existen dentro de este deporte.

En categoría femenina también hubo emoción, especialmente en la lucha por el tercer puesto. Olaia Ventura se llevó la victoria con más de tres minutos de ventaja sobre la segunda clasificada, Itxaso Ramos.

La pelea más intensa estuvo por el último cajón del podio, donde la guerrera Paloma Fernández logró recortar muchísimo tiempo a Andrea Huartemendía en los obstáculos finales, colocándose tercera justo antes de afrontar el último tramo del Bidasoa Red, el koala ascendente y la pirámide final Gladiators.

Una vez vista la llegada de los pódiums de la tanda élite, me volví a centrar en las salidas para llevarlas a tiempo, ya que es importante que, con tantas salidas, todo vaya en hora.

De fondo, se oía ya a la charanga de Calahorra que había venido a amenizar la mañana, la Pacharanga, que estuvo un buen rato por la zona de la plaza y también se bajó a los fosos a animar las diferentes llegadas de los participantes, así que me limité durante un rato a no poner música y dejar que se escuchara bien la animación de los músicos.

Así que aproveché un ratito de parón para hacer lo mismo que estaban haciendo la mayoría de los participantes: coger del avituallamiento de meta un pintxo de txistorra y una caña fresca… jejeje.

Con la llegada de los últimos participantes, nos trasladamos a la zona de la plaza, frente al antiguo ayuntamiento, para proceder a la entrega de los premios de la carrera. Premios que estuvieron precedidos por el sorteo de un jamón por parte de los scouts, que habían estado vendiendo boletos durante la mañana.
Con la presencia de la alcaldesa, la técnica de Cultura y Deporte, así como de los organizadores, Edu y Luis, repartimos los premios a élites, locales y veteranos, así como al club más numeroso, y despedimos el evento hasta el año siguiente.

Un evento que nos dejó muy buen sabor de boca, con una conquista épica del Castillo de Marcilla a través de sus 6 kilómetros totalmente llanos, pero llenos de obstáculos del tipo muros, cargas, reptas, pozas, habilidad y suspensión.

Encantadísimo, una vez más, de poner mi voz y mi experiencia en este gran evento.

JOSE MIGUEL ELIZONDO


martes, 12 de mayo de 2026

CRÓNICA XTREM HIGA MONREAL "DESDE EL MICRO"

Como viene siendo habitual, el primer domingo de mayo tiene lugar la Xtrem Higa de Monreal y digo habitual porque, con la edición del pasado 3 de mayo, ya son dieciséis las ediciones completadas.

Con varios cambios desde sus inicios, la prueba se ha convertido en un fijo dentro del calendario de muchos corredores y corredoras, no solo navarros, sino también llegados desde otras muchas provincias.

Un año más, los 400 dorsales disponibles volvieron a agotarse, a los que hay que sumar
la participación de las categorías infantiles, ya que además de los recorridos largo y corto, también tuvimos la última jornada de la Copa de Juegos Deportivos de Navarra, impulsada por la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada.

Había muchos alicientes para disfrutar de una gran mañana de trail running, pero hay algo frente a lo que ninguna organización puede hacer absolutamente nada: el tiempo.

Otro fin de semana con los cielos completamente cubiertos y con la amenaza constante de lluvia. Incluso se llegó a temer por la posibilidad de tormenta eléctrica, algo que habría complicado muchísimo la situación, especialmente en zonas altas y expuestas del recorrido.

Finalmente, todo quedó en varios chaparrones intermitentes durante la mañana, así que, dentro de lo malo, el evento pudo desarrollarse con total normalidad y sin ninguna incidencia destacable más allá de la propia lluvia.



A primera hora, mientras montábamos todo, ya nos tocó tirar de chubasquero y desplegar lo primero la carpa para poder resguardarnos y empezar a preparar toda la zona de salida y meta.

La previsión era pasar así toda la mañana, pendientes continuamente del cielo y de la lluvia, pero por suerte el tiempo nos dio una pequeña tregua y pudimos dejar todo listo sin mojarnos demasiado.

Eso sí, a falta de apenas veinte minutos para la salida cayó una buena tromba de agua. Solo los más valientes —o los más inconscientes— se animaron a salir del polideportivo para calentar y trotar un poco antes de la carrera, aunque regresaban completamente calados de arriba abajo.

Faltaban apenas diez minutos para las 9:30 de la mañana y por la zona de salida no había absolutamente nadie. La mayoría de corredores seguían resguardados dentro del polideportivo, esperando a que aflojara un poco la lluvia antes de salir al exterior.

Así que aprovechamos la megafonía del frontón —que posteriormente también utilizaríamos para la entrega de premios— para dar las últimas indicaciones importantes previas a la salida y, sobre todo, para recordar que apenas quedaban cinco minutos para comenzar las pruebas.

Poco a poco, los corredores y corredoras fueron abandonando el refugio del pabellón y acercándose hacia el arco de salida para tomar parte tanto en la distancia corta de 12 kilómetros y 550 metros de desnivel positivo como en la prueba larga de 22 kilómetros y 1.200 metros positivos, que finalmente pudieron comenzar puntuales y sin ningún retraso.



Tanto los corredores como yo mismo agradecimos públicamente el esfuerzo de la organización. De hecho, dedicamos un aplauso para reconocer todo el trabajo que había detrás de la prueba y, especialmente, el auténtico papelón que tenían esa mañana los voluntarios y voluntarias, sobre todo quienes iban a pasar horas en el monte soportando la lluvia y el mal tiempo.

Y así, a las 9:30 en punto, lanzamos la carrera rumbo a la conquista de la Higa de Monreal en su versión larga, ya que el recorrido corto no asciende hasta la cima, sino que rodea la montaña llegando hasta la base donde comienza la subida por las cadenas.

Cinco minutos más tarde era el turno de las categorías infantil y cadete. Dos categorías que ponían el punto final a la temporada 2025-2026 con la disputa de la quinta y última prueba del campeonato.

No son muchos los participantes que actualmente toman parte en estas categorías, pero al menos tienen su espacio, su competición y una oportunidad perfecta para seguir fomentando la cantera y motivar a otros amigos y amigas a participar en futuras ediciones.

Por delante, una distancia de cinco kilómetros que completaron prácticamente volando.

Entre unas llegadas y otras, entrevistas, charlas e información que nos iba llegando desde los diferentes puntos de control, se acercaba el momento de empezar a recibir a los corredores del recorrido corto.

Teníamos referencias de años anteriores por debajo de la hora y, una vez más, los pronósticos se cumplieron con la llegada de Ion Bermejo como vencedor de la prueba. Tras él llegaron sus compañeros de equipo Ander Azpilicueta y Jon Ridruejo, que compartieron entrada en meta en un bonito gesto entre ambos.

En categoría femenina apenas hubo un par de minutos de diferencia entre las primeras clasificadas. Oihana Arratibel se llevó la victoria, mientras que Bianka Espiga logró colarse en segunda posición entre ella y Guratz Azpiroz, que completó el podio femenino.

Todo el mundo llegaba con barro hasta arriba, pero también con una sonrisa en la cara y muy buenas palabras sobre el recorrido. Y es que el paisaje de esta carrera siempre es espectacular, pero si además le sumas un poco de lluvia, el monte adquiere unos colores y unos olores que la hacen todavía más bonita y especial.

Tras aproximadamente una hora de carrera, el vencedor de esta edición cruzó la meta: Moha Ouyart. El corredor decidió la prueba en la última bajada desde las antenas hacia la línea de meta, donde consiguió soltar a Jon Vegas, defensor del título del año pasado, que finalmente terminó en segunda posición. El tercer puesto del podio masculino fue para Josu Zarranz.

En la categoría femenina, la primera en completar el recorrido fue Izaskun Bereau, que dominó la carrera de principio a fin. La acompañaron en el podio la polivalente Virginia Quellca y Miren Goikoetxea.




La carrera cuenta con un tiempo de corte en la zona del Portillo (kilómetro 16), antes de afrontar la subida a Higalepo y posteriormente el paso de las cadenas. Este aspecto es importante tenerlo en cuenta antes de inscribirse en este exigente recorrido, ya que varios participantes se vieron obligados a completar el trazado largo sin haber superado ese punto de control dentro del tiempo establecido.

Por lo demás, en meta, como siempre, reinó el buen ambiente: risas, anécdotas, caídas y alguna que otra “culetada”. Los corredores fueron llegando entre sonrisas, esfuerzo y también completamente empapados y cubiertos de barro. Esa fue la tónica general de la jornada.

Aun así, la sensación predominante entre los participantes fue de disfrute absoluto. Y es que, si no conocéis este recorrido, es realmente espectacular para hacerlo en cualquier época del año.

Para la entrega de premios, y como no podía ser de otra forma en un día de lluvia, hubo que trasladarla al interior del frontón. Otros años se ha celebrado al aire libre, pero en esta ocasión tocó repetir dentro. El resultado fue un frontón abarrotado, con mucha gente queriendo ver cómo subían al podio los y las más rápidas de la carrera… jijijiji.

¿Os lo creéis, no? Sabemos que muchos os alegráis de los premios, pero lo que de verdad hace que la gente se quede hasta el final es el post-carrera. Un gran lunch preparado por la Asociación de Jubilados de Monreal-Elo, que se lo curran muchísimo y que se ha convertido en un momento perfecto de reunión entre participantes y organización.

Yo, como ya me lo sé de otros años, aprovecho esos primeros minutos de comida para coger un par de pintxos de tortilla con algún acompañamiento más. Después me salgo a recoger todo el equipo. Así aprovecho el momento, estoy un rato con conocidos y conocidas, y luego, con el estómago lleno, todo se recoge mucho más rápido.

Y así, entre barro, sonrisas y alguna que otra historia que quedará para el recuerdo, se fue cerrando una nueva edición de Xtrem Higa Monreal que ya es mucho más que un trail. Porque aquí no solo se compite: se comparte, se sufre, se disfruta y, sobre todo, se vuelve.

Con el último plato terminado, las últimas conversaciones apuradas y el material recogido a contrarreloj porque nos cayó otra mini borrasca, tocó poner punto y aparte… que no final. Porque allí mismo, con el calendario 2027 abierto, buscamos la fecha para agendar la edición XVII.




viernes, 8 de mayo de 2026

CRÓNICA IBAIGORRI BIKE & FEST LERÍN "DESDE EL MICRO"

El pasado sábado 2 de mayo tocó volver a disfrutar de una de esas citas que ya se han convertido en imprescindibles dentro del calendario biker y festivo de Navarra: la XVI edición de la Ibaigorri Bike & Fest. Una jornada de las que mezclan deporte, pueblo, música, ambiente y muchas horas de trabajo detrás para que todo salga adelante.



Y sí… el tiempo quiso poner un poco de emoción desde primera hora.

La mañana arrancó con lluvia en los momentos previos y con ese típico cielo gris que hace mirar continuamente al móvil para comprobar el radar meteorológico. Por suerte, el tiempo respetó bastante bien las tres primeras horas del evento, permitiendo que la salida y buena parte de la prueba se desarrollaran en unas condiciones bastante aceptables. Después ya sí… tocó convivir durante el resto del día con esa lluvia intermitente que iba y venía constantemente, alternando ratos de tregua con chaparrones inesperados.

Pero sinceramente, si algo quedó claro durante toda la jornada, es que había muchísimas ganas de disfrutar del día.

A las 9:00 de la mañana se dio la salida oficial tras el tradicional corte de cinta. Por delante, una nueva edición de una marcha que sigue creciendo año tras año y que en esta ocasión reunió a cerca de 900 participantes de toda la geografía española. Una auténtica barbaridad, sobre todo en el inicio de la prueba cuando durante cuatro minutos estamos viendo pasar gente bajo el arco de salida y que como es lógico, en los momentos previos sólo vemos un par de centenares de bikers porque la colocación se alarga unos cuantos metros por las calles de Lerín.



Desde primera hora el ambiente en el pueblo ya era espectacular. Bicis por todos lados, grupos preparándose, últimos ajustes mecánicos, saludos entre habituales del BTT y muchas ganas de arrancar. Además, gracias al trabajo conjunto con Kraken Sports, también se realizó la retransmisión en directo del evento, algo que siempre aporta un valor añadido tanto para participantes como para toda la gente que sigue la prueba desde casa.

Tras la salida, uno de los organizadores me trasladó al 1er avituallamiento, el avituallamiento "del Fraile". Un avituallamiento por el que los primeros ya habían pasado pero que no había parado ninguno. Una vez avanzada la prueba, ya se iban bajando de la bici, nos atendían a pequeñas entrevistas, comían y reponían fuerzas y algunos hasta se animaban con el zumo de cebada fresca que siempre tienen preparado aquí.

Mientras los corredores afrontaban el recorrido y tras estar un ratillo en el avituallamiento, de nuevo, regreso a la Plaza. Aquí, los castillos hinchables para los más pequeños se habían suspendido, música, movimiento constante en la zona y mucha gente esperando la llegada de los primeros bikers.

Poco antes de las 11:00 comenzaron a aparecer los participantes más rápidos y, como suele pasar en este tipo de pruebas, empezaron también las historias de barro, averías, cadenas rotas, sustos, piques sanos y sonrisas de satisfacción al cruzar la meta. Porque si algo tiene la Ibaigorri es precisamente eso: mucho más que una marcha BTT.

Sobre las 12:30 empezó a caer un gran diluvio, que nos hizo resguardarnos en la carpa y sufrir internamente por aquellos participantes que estaban todavía en el recorrido. Iban llegando calados de arriba a abajo. Di que al llegar tenían pintxo de txistorra y panceta y igual eso les hacía olvidarse de ese mal rato de lluvia.

A las 13:30 llegó el momento de la entrega de premios, siempre con muchísimo ambiente alrededor del frontón-. Premios que se otorgan sólo a la parte cronometrada de "La Planché". Tras la entrega de premios, la txaranga Turru Txiki amenizó el ratillo del vermout.

Después tocó recuperar fuerzas con la comida popular para participantes y acompañantes. Un momento perfecto para sentarse, comentar la mañana, echar unas risas y compartir batallas sobre el recorrido. Hasta 22 paellas volvieron a preparar para dar de comer a participantes, familiares, voluntarios... una pasada y lo buena que estaba.



Y sinceramente… ahí no acabó la jornada. Ni mucho menos.

La sobremesa fue otra auténtica fiesta. Tocó animar, cantar, bailar, repartir regalos y vivir grandes sorteos con muchísima participación y muy buen ambiente. De esos momentos donde coleccionar instantes diferentes es clave para llevarme un gran recuerdo de mi trabajo.

La tarde continuó con la salida de la txaranga, la batukada y todo el ambiente festivo que acabó alargando el día hasta bien entrada la noche por las calles del pueblo. Porque la Ibaigorri Bike & Fest tiene precisamente eso: empieza siendo una marcha BTT… y termina convirtiéndose en una auténtica fiesta popular.

Por mi parte, solo queda agradecer una vez más la confianza de la organización por permitirme formar parte del evento desde el micrófono. Fueron muchísimas horas de animación, música, improvisación y acompañamiento durante toda la jornada, pero de esas que se disfrutan muchísimo cuando ves a tanta gente implicada y con ganas de pasarlo bien.

Y aunque la lluvia apareciera por momentos, hay eventos en los que el ambiente puede mucho más que el tiempo. Y la Ibaigorri Bike & Fest volvió a demostrarlo.



jueves, 7 de mayo de 2026

CRÓNICA CROSS DE PRIMAVERA PERALTA "DESDE EL MICRO"

El pasado 1 de mayo volvimos a vivir en Peralta una de esas mañanas que ya forman parte del calendario habitual de mucha gente del pueblo y de numerosos corredores de la zona: el Cross de Primavera. Nada más y nada menos que la edición número 35 de una prueba que sigue manteniendo esa esencia de carrera popular de toda la vida. Con inscripciones presenciales el mismo día, gratuitas y además, por parte de la organización un detallazo en forma de camiseta para los participantes de la categoría general.

La prueba, organizada por el Ayuntamiento de Peralta junto al club Peralta Atlético, volvió a llenar de deporte las calles de la localidad desde primera hora de la mañana.

A las 10:30 de la mañana comenzaron las carreras infantiles, que volvieron a contar con muchísima participación, especialmente en las categorías más pequeñas. Como suele ocurrir, cuanto menor es la edad, menos miedo hay a salir rápido. Allí no existen tácticas ni control de pulsaciones. Se sale a tope y luego ya se verá.

Unas carreras que por segunda vez se desarrollaron en la carretera principal y eso, además de tener que cortar menos calles, nos permite ver todo el desarrollo de estas carreras que tan emocionantes son con las poquitas diferencias que se crean entre los participantes más rápidos.

JOSE MIGUEL ELIZONDO


Antes de comenzar las carreras de mayores vivimos uno de los momentos más especiales del día. Parte del equipo del Peralta Atlético nos reunimos para hacernos la tradicional foto de grupo y, además, se aprovechó el momento para rendir un merecidísimo homenaje a Pili Cirauqui, recientemente proclamada campeona de España en categoría M55 de maratón en Maratón de Barcelona. Un reconocimiento muy bonito y muy merecido para una atleta que sigue demostrando que la pasión por correr no entiende de edades.

JOSE MIGUEL ELIZONDO

La prueba absoluta arrancó pasadas las 11:30. El formato seguía siendo el habitual: una vuelta para categoría cadete, dos vueltas para juveniles y tres vueltas para la absoluta, completando esos ya clásicos 8.400 metros por las calles de Peralta.

Y sinceramente, como speaker, este tipo de formatos son una auténtica gozada. Mientras los corredores daban vueltas al circuito, yo tenía prácticamente doble trabajo… pero del bueno. Por un lado, pendiente de cómo evolucionaba la carrera absoluta en su paso por la Plaza Principal, viendo diferencias, ataques, gente regulando fuerzas y otros empezando a sufrir por las cuestas del recorrido. Y por otro lado, muy atento también a la línea de meta situada en la Calle Juan Bautista Irurzun, donde continuamente iban llegando participantes de las categorías cadete y juvenil.

Eso hacía que la mañana tuviera muchísimo ritmo. En cuanto pasaban los últimos de la carrera, ya venían los primeros. Apenas había tiempo para respirar entre animación y animación, pero precisamente ahí está también la gracia de este tipo de pruebas urbanas.

El recorrido, como ya es tradición en Peralta, volvió a dejar claro que aquí hay que venir con buen entrenamiento de cuestas. Las subidas al Campanar, los continuos toboganes de la zona alta y las largas rectas terminaron castigando las piernas de muchos corredores, especialmente en la última vuelta de la absoluta, donde ya se corría más con cabeza y corazón que con piernas.

Además, volvió a notarse algo muy importante para este tipo de carreras: la presencia de muchísima gente local. Familias, amigos, vecinos y corredores habituales que hacen que el Cross de Primavera siga teniendo ese ambiente cercano que tanto gusta. Porque más allá de tiempos y clasificaciones, esta carrera sigue siendo un punto de encuentro para muchísima gente.

JOSE MIGUEL ELIZONDO

JOSE MIGUEL ELIZONDO

Tras las diferentes entregas de premios y el final de las carreras, el ambiente continuó con el aperitivo para compañeros y compañeras del Peralta Atlético en el restaurante Atalaya, otro de esos pequeños detalles que hacen especial esta día y que ayudan a alargar la mañana entre conversaciones, anécdotas, piques sanos y futuros planes deportivos.

Por mi parte, solo queda volver a agradecer al Ayuntamiento de Peralta y a su brigada municipal, ya que para cuando yo llego a la plaza ya tienen todo el equipo de megafonía preparado y parte de las vallas y arcos de meta, además de por su confianza para seguir poniendo voz al evento un año más. Siempre es un placer estar una carrera tan tradicional, tan cercana y tan auténtica como este Cross de Primavera.

Próximas citas deportivas en Peralta, 6 de junio Vallacuera Extreme Btt y 13 de junio triatlón.



miércoles, 6 de mayo de 2026

CRÓNICA CARRERA SOLIDARIA CPEIP ALFONSO X EL SABIO SAN ADRIÁN "DESDE EL MICRO"

Hay días en los que el cronómetro importa poco. Días en los que no hay clasificaciones, ni premios, ni dorsales que marquen quién gana o quién pierde. Y este fue uno de ellos.

El pasado 30 de abril tocó cambiar un poco el chip y vivir una jornada diferente en San Adrián, con la Carrera Solidaria “Voz a mi mirada”, organizada por el colegio CPEIP ALFONSO X ELSABIO. Un evento de esos que te recuerdan por qué el deporte va mucho más allá de correr.



A eso de las 10:00 de la mañana empezaron las carreras. Y sí, carreras en plural, porque aquello fue un no parar. Desde los más pequeños de primero de infantil hasta los mayores de 6º de primaria dando una salida a cada clase. Cada grupo con su momento, su energía… y su forma de entender esto de correr de manera solidaria.

Me hizo mucha ilusión ver un montón de caras conocidas. Alumnos que coincidimos en muchas carreras populares y profesores, que también coincidimos en eventos o simplemente conocidos del pueblo y alrededores.

Durante las carreras, algunos salían en modo tranquilo, disfrutando en grupo, casi de paseo. Otros, en cambio, arrancaban “a toda pastilla” como si se estuvieran jugando un campeonato del mundo… aunque aquí no había ni premios ni clasificaciones. Y eso era precisamente lo bonito: correr por correr, por compartir, por participar.

Desde el micro, el ambiente era una maravilla. Ilusión, nervios, risas, algún que otro pique sano… y muchas ganas de hacerlo bien delante de los compañeros y profes. Porque aunque no hubiera medallas, todos querían su momento.





De los grandes detalles de la mañana, me quedo con la personalización de los dorsales. Los alumnos en sus clases habían decorado el dorsal a su gusto con dibujos, pegatinas, números... el six- seven estuvo muy presente... jajjajja. El juego que me está dando últimamente este dorsal.

En la zona de vallas también se dejaron ver algunas familias, animando y disfrutando de los peques, aunque el acto estaba pensado principalmente para el alumnado y el profesorado del centro. Aun así, se notaba ese ambiente cercano de pueblo, de comunidad, de todos sumando.

Y si hubo algo que marcó la mañana fue el objetivo. Porque esto no iba solo de correr. Iba de ayudar. De aportar cada uno lo que pudiera para conseguir algo muy importante: la compra de un intercomunicador para Ilyas, alumno de 2º ciclo.

Ahí es donde todo cobra sentido. Donde cada aportación cuenta de verdad.

El cierre fue de los que gustan: gran foto de familia, sonrisas por todos lados y esa sensación de haber hecho algo bonito entre todos. De esos momentos que no salen en clasificaciones, pero que se quedan en el recuerdo por mucho tiempo. Jornada de auténtica colección de instantes.

Por mi parte, solo queda agradecer la confianza del colegio por dejarme dinamizar una jornada así. Escolar, deportiva y, sobre todo, solidaria.

De las que te recuerdan que, a veces, el mejor resultado no está en la meta… sino en todo lo que pasa antes de cruzarla.



miércoles, 29 de abril de 2026

CRÓNICA NAFARROA XTREM "DESDE EL MICRO"

Siempre es especial locutar una prueba por primera vez, más aún si se trata de una de las carreras con más nombre de Navarra. Una prueba que, a lo largo de sus nueve ediciones, ha ido variando formatos y distancias hasta consolidarse actualmente con una carrera de 35 kilómetros y 1.980 metros de desnivel positivo, la distancia con la que comenzó en sus primeras ediciones, junto a la ultra de 68 kilómetros, que se celebró el año pasado y volverá a celebrarse el próximo año.

Tanto es así que, desde la organización, se pretende que en los años pares se dispute la carrera de 35 kilómetros, tanto en formato individual como por parejas, mientras que en los años impares los participantes puedan disfrutar de la ultra de 68 kilómetros o de la media maratón de 22 kilómetros.

Y si por fechas no os viene bien, que sepáis que a finales de diciembre también tenéis la Sansilbestrail, organizada por el mismo club: GR322 Nafarroa Xtrem.

IOSU INZIARTE

Conocía la Nafarroa Xtrem por haberla corrido en 2022, precisamente en la distancia de 35 kilómetros. Además, el pasado año también participé en la Sansilbestrail para ir despidiendo el año.

Sin embargo, desde el micrófono no fue hasta este pasado sábado, 25 de abril, cuando tuve el gran honor de poner mi voz y mi experiencia al servicio del evento. Fue casi de rebote, ya que nuestro amigo y compañero Borja Valdés este año no podía cubrir la prueba por problemas de agenda, así que solo puedo estar agradecido a la organización por la confianza depositada en mí.

Tocó madrugar para llegar con tiempo suficiente a la zona de salida y dejar todo montado y listo antes de que aparecieran los primeros corredores por las inmediaciones del polideportivo de Zubiri. Para entonces, toda la zona de meta ya estaba preparada y el equipo de cronometraje también se encontraba por allí.

Hubo que mover alguna cosa y recolocarnos, pero lo solucionamos rápido y dejamos todo listo sin mayores problemas.

Mañana fresquita, sonido en orden, así que me di una vuelta por la zona del polideportivo para comprobar el ambiente, ya que en nuestra zona de salida y meta todavía no había demasiado movimiento. Sin embargo, dentro de la instalación la situación era muy distinta.

IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE

Gente en el bar, en los baños, calentando ya en el frontón y muchas caras conocidas con los típicos nervios previos: la motivación, las ganas de empezar y también ese pensamiento contradictorio de “¿qué coño hago aquí?”. Un montón de historias diferentes a tan solo 30 minutos de la salida.

A las 9:00 de la mañana, más de 530 participantes pasaron bajo el arco de salida para afrontar los 35 kilómetros de un recorrido circular con el monte Adi como cima principal, aunque antes debían ascender también Arzabal y Zotalar.

Una carrera cuyo perfil es claramente ascendente hasta el kilómetro 18,5, pero que esconde una trampa: a partir de ahí el terreno parece más favorable, aunque las continuas subidas y bajadas hasta regresar al punto de partida no permiten relajarse en ningún momento.

Tras dar la salida, tenía por delante un buen rato de “descanso”, ya que los tiempos de referencia de otras ediciones superaban las 3h15’. Así que aproveché ese tiempo para tomar un pintxo con la organización, comentar algunos detalles, poner varias cosas en común y, sobre todo, seguir aprendiendo de gente con mucha experiencia.

Después sí que me fui a mi puesto de trabajo, donde teníamos información relevante sobre el desarrollo de la carrera gracias a los distintos puntos de control.

Por la zona de meta se iba preparando también el avituallamiento, mientras algo de público comenzaba a acercarse a la zona de vallas. Ya superábamos las tres horas de evento y la llegada de los primeros participantes estaba cada vez más próxima.

La victoria en categoría masculina fue para el corredor de Hernani Ander Amonarriz, quien logró superar en los kilómetros finales al atleta que había liderado prácticamente toda la carrera.

En categoría femenina, la victoria fue para la corredora de Irura Noelia Lataburu, quien en principio iba a participar por parejas, pero, al fallarle su compañero, avisó con antelación a la organización para realizar el cambio de modalidad.

IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE

- CLASIFICACIÓN NAFARROA XTREM NX35. ZUBIRI 2026

Ya hemos comentado que la carrera también se disputaba en modalidad por parejas, pudiéndose participar en parejas masculinas, femeninas o mixtas, todas ellas con sus correspondientes podios.

Fueron más de cuatro horas al micro, recibiendo participantes hasta el cierre de carrera, en las que pudimos disfrutar de cada una de las llegadas. Emociones de muchos corredores al conseguir sus retos personales, entrevistas y acompañamiento a cada uno de ellos en esos momentos tan especiales como es cruzar la meta después de tantas horas de esfuerzo.

IOSU INZIARTE

IOSU INZIARTE

IOSU INZIARTE


También hubo que improvisar cuando algo cambiaba en cuestión de segundos, buscar historias bonitas, interesantes y anecdóticas tanto entre los participantes como entre los familiares. Demasiadas cosas para nuestro saco de colección de instantes.

Corredores y corredoras de toda la geografía nacional, parejas que debutaban en este formato, y muchos familiares esperando la llegada de los suyos. También estuvieron presentes carreras amigas echando una mano a la organización, como la Quiroga Trail en Galicia y la Canfranc-Canfranc en Huesca.

Allí vivimos uno de los momentos más bonitos y emotivos del día con la llegada de los escobas, precisamente procedentes de estas dos carreras, colaborando en la prueba tanto como voluntarios escoba como desmarcando el recorrido.

Sin duda, se puso en valor el compañerismo, el gusto por la montaña y la pasión por organizar eventos, además de la voluntad de enseñar lo mejor de cada zona al resto de la gente.

Eran casi las cinco de la tarde y, aunque había cansancio, no era del todo consciente de la cantidad de horas que llevaba ya por allí, disfrutando muchísimo del evento, de la compañía, de la cantidad de historias que había podido contar y de tantos y tantos sueños que había acompañado.

La zona se fue quedando más tranquila cuando desconecté la megafonía y allí solo quedaba el equipazo de voluntarios y voluntarias desmontando todo, junto a algún grupo de corredores que, con la buena temperatura que hacía, habían alargado la estancia en la zona verde o en la plaza de los columpios.

Ya sin prisa, una vez recogido todo y tras recibir una completa bolsa del corredor por parte de la organización, tocó reponer fuerzas en el bar, despejarnos un poco con un buen café y volver a casa con la satisfacción de haber disfrutado, “desde el micro”, de un gran evento.

UNAI_M