viernes, 16 de octubre de 2026

CRÓNICA RUTA VINO NAVARRA EN OLITE "DESDE EL MICRO"

Olite tiene un sabor especial. Olite sigue teniendo su duende. Me sigue oliendo a medieval. Me gusta estar con su gente.

Y es que agradecido es poco con el grupo de Corredores Populares de Olite, con quienes, nada más terminar la carrera y ya en la cena postevento, sacamos el calendario, miramos la fecha y la agendamos para el año siguiente. Más confianza no se puede tener.

Una carrera, la de Olite, que se celebra a principios de octubre sobre un recorrido de 5 kilómetros, con salida y llegada en la céntrica Plaza de los Teobaldos, a las puertas del Museo del Vino y a escasos metros de la entrada al Palacio Real.


Un centro neurálgico precioso, recogido, para estar juntos y en familia. Una familia deportiva, una familia sencilla en la que, desde los corredores más pequeños hasta los más mayores, vamos cambiando de localidad fin de semana tras fin de semana, viéndonos y alegrándonos como si fuera la primera vez que nos encontráramos. Es una de las cosas más bonitas y agradecidas de mi profesión. Saludos, abrazos, fotos y gestos que se repiten cada fin de semana con mucha gente, en diferentes localidades y en torno al deporte.




La Carrera Ruta del Vino de Navarra se celebró el pasado sábado 10 de octubre y, como es habitual, tuvo lugar por la tarde. A las 17:00 comenzaron las carreras infantiles, con mucha participación. Al realizarse varias vueltas a la manzana, en torno a Enocentrum, se mantuvo la animación durante todo el tiempo gracias a la cantidad de gente que se agolpaba en la zona de salida y meta, donde, un año más, los amigos del CAD Tafalla estuvieron echando una mano para controlar las llegadas.

A las 18:00 se dio la salida al recorrido absoluto. Cinco kilómetros por delante para disfrutar del casco viejo de Olite en su inicio, de un camino rural en la parte intermedia, entre viñedos y con las vistas del imponente Palacio Real de Olite, antiguo palacio de los Reyes de Navarra del siglo XIV. El recorrido continuaba hasta terminar nuevamente entre los adoquines de la Plaza de Carlos III el Noble, pasando, al igual que en la salida, por el arco de la Torre del Chapitel y llegando a meta en los jardines de la Plaza de los Teobaldos.

Un recorrido sin apenas desnivel, estrecho en su inicio y en su final y que, al ser de cinco kilómetros, no deja demasiadas diferencias entre los más rápidos y los más lentos de la tarde. En esta ocasión, el más rápido fue Youssef Chelh, que consiguió la victoria por tercer año consecutivo, mientras que Virginia Quellca se llevó el triunfo femenino, una victoria que se le resistía en esta localidad de la Zona Media de Navarra.

Por otro lado, entre las llegadas hay que destacar que, en esta ocasión, la corredora más lenta de la tarde se llevó un premio especial gracias a un comercio de Olite, que decidió que su regalo recayera en la chica que llegara como «farolillo rojo» de la carrera. Así que allí estaban esperándola en meta para que se acercara a su comercio y eligiera el bolso que más le gustara de la tienda.

También hubo muchos más sorteos y premios que se repartieron antes de los podios, en los que, como en todas las carreras, se reconoce a los tres más rápidos y a las tres más rápidas de la tarde, además de a los participantes locales.

Pero aquí viene lo interesante y lo diferencial que destaco todos los años: hay un reconocimiento a los más veteranos y veteranas, que suben al podio por edad y no por tiempos, como puede ocurrir en otras clasificaciones de veteranos. Aquí se premia correr con mayor edad. Así que al primer cajón sube la persona más veterana de la carrera; al segundo, la segunda persona de mayor edad, y al tercero, siguiendo ese mismo orden, la tercera.



Los más pequeños se llevaron chuches y medalla en el podio, mientras que los absolutos recibieron vino, en forma de un botellón. Además, todos los participantes mayores de edad llevaban en la bolsa del corredor su correspondiente botellica, la camiseta oficial para quienes se habían inscrito antes de la fecha establecida, caramelos del Caserío de Tafalla y varios descuentos.

Tras la carrera y, como viene siendo habitual, tocó alargar la estancia disfrutando de la buena compañía de parte del equipo de Corredores Populares de Olite. Unos vinicos antes de cenar y, después, una gran cena en petit comité, comentando, hablando, reestructurando, poniendo en valor, agradeciendo y compartiendo un sinfín de impresiones que bien merece la pena mantener y conservar durante mucho tiempo.

Os puedo adelantar que la fecha ya está confirmada, así que apuntadla: 9 de octubre, VIII edición de la Carrera Ruta del Vino de Navarra, en Olite-Erriberri.

Hasta entonces, nos vemos en otros muchos eventos, deportistas.



viernes, 9 de octubre de 2026

CRÓNICA CARRERA PAREJAS ARDOI "DESDE EL MICRO"

La quinta edición de la carrera por parejas del Ardoi se celebró el pasado viernes, 2 de octubre, en las instalaciones del propio club organizador. El módulo de atletismo Patxi Morentin volvió a reunir a numerosos corredores y corredoras dispuestos a pasar una tarde de viernes en un evento deportivo y, además, a hacerlo acompañados de una pareja.

Hablando con la organización y con muchos corredores del propio club, nos dimos cuenta de que aquella idea un tanto alocada, que surgió con la nueva junta en 2022, ahora ya es una cita fija del calendario de carreras populares y un evento que cada año reúne a más gente. En la primera edición hubo 57 parejas y este año corrieron más de 300 participantes. Cierto es que, hace un par de años, se abrió la carrera a la participación individual, pero aun así, hay más gente que se decide a correrla en parejas.



Lo que nunca ha cambiado en estos cinco años de carrera ha sido su carácter solidario. En esta ocasión, la carrera colaboró con una familia de Zizur, concretamente con la familia de Nicolás, un joven zizurtarra que sufre la enfermedad de Duchenne. La distrofia muscular de Duchenne (DMD) es una enfermedad genética hereditaria y progresiva que causa una debilidad y degeneración rápida de los músculos.

Tuve la oportunidad de conocerle a él y a su familia, de charlar con ellos y de que nos contasen más sobre la enfermedad, sobre su día a día, sobre lo que supuso enterarse de la noticia y sobre cómo afrontan la situación con ayuda de la asociación.

Una tarde, la del viernes, que amenazaba lluvia. Nublado y con alguna gota que se escapaba a primera hora de la tarde, pero que, por suerte, respetó y dejó celebrar el evento sin agua de por medio.

Una tarde que arrancó con las categorías infantiles. Estas carreras no se hacen por parejas, sino que son individuales por el parque, con diferentes distancias según la categoría y con la participación de muchísimos corredores y corredoras del club que pertenecen a la escuela de atletismo del Ardoi. También, como es lógico, hubo participación de muchos otros txikis que se animaron a correr.



A las 18:00, muy puntuales, se dio la salida a la carrera absoluta. Aquí, cada oveja con su pareja. A ze parea, karakola eta barea. Así que la salida se dio con los participantes cogidos de la mano para que viésemos bien quién competía por parejas y quién lo hacía individualmente.

Durante la prueba no podíamos seguir el desarrollo de la misma, puesto que se trata de un recorrido circular por camino rural que pasa por los miradores de Ardoi y Gozalaz y retorna al mismo punto de partida. Así que ahí tuvimos un pequeño parón que rellenamos con unos sorteos de libros para los más peques.

La carrera me dejó un par de anécdotas curiosas. La primera fue ver en la primera línea de salida a cuatro corredores con cuatro móviles en la mano, dispuestos a darlo todo, pero también a grabar y enseñarnos desde su punto de vista cómo es la carrera.



La segunda anécdota fue que me tiré un buen rato preguntando al público si veríamos llegar primero a un corredor individual o a una pareja. Pues bien, ni una cosa ni la otra… ¡y las dos!

Juan Calvo (individual) y Ayrton Azcue con Álvaro Alduán (parejas) aparecieron juntos y entraron juntos. Así que nadie se llevó el premio simbólico del público... ¡jajajajaja!

Completaron los podios Marta Fernández y Elisa González (parejas femeninas), Sara Modrego y Martín Eslava (parejas mixtas) y Ane Pascual (individual femenina). Unos podios cada vez más apretadicos.

Una carrera con estas características es la excusa perfecta para correr un día con esa persona con la que tanto entrenas, con esa persona a la que ayudas a entrenar y a conseguir objetivos, con esa persona que nunca se decide a ponerse un dorsal o por cualquier otro motivo que te lleve a convencer a alguien para que participe contigo. Respuestas hubo de todo tipo. Hasta «Cupido» apareció por allí haciendo su labor. Jejejeje...

Hubo muchos «extras» en la carrera por parejas. La bolsa del corredor, que tuvieron el detallazo de darme una, traía varios productos y la camiseta oficial de 2026. También hubo un sorteo de una cesta con productos de Carretilla y otra cesta con productos del comercio local. Para participar, se vendieron boletos y lo recaudado se destinó a la familia de Nicolás.

Sorteos de los patrocinadores y colaboradores hubo para dar y regalar. Cenas, comidas, tatuajes, material deportivo, descuentos... y un sinfín de detalles con los que muchos participantes salieron premiados.

Y los ganadores también se llevaron buenos premios, con vales de comidas y lotes de vino. Además, todos los participantes pudieron degustar unas mini hamburguesas al finalizar la prueba y disfrutar de una consumición en el bar del módulo.


Ya veis que hubo muchos «extras» en la carrera y que otra de las cosas buenas de la prueba es que, al celebrarse en viernes, quedaba todo el fin de semana por delante. ¿Habrá más carreras que se animen a celebrarse los viernes por la tarde? De momento, que yo tenga contabilizadas en Navarra, hay tres: Binaka Ohiana Trail, que además coincidió esa misma tarde, y 3 Millas - 3 Burgos.

Bonita tarde. Gran ambiente. Y un club volcado con su carrera.

Una vez más, agradecido por vuestra confianza y, cómo no, agradecido a Sergio, que otro año más estuvo a los mandos del equipo de megafonía.



miércoles, 30 de septiembre de 2026

CRÓNICA AZKOTRAIL PERALTA "DESDE EL MICRO"

El pasado sábado, 26 de septiembre, tocó locutar en casa. En Peralta. Son numerosos los eventos deportivos que tenemos en la localidad y es para mí un lujo y un privilegio poder estar a los mandos del micro en cada uno de ellos.

Fue la sexta edición. La sexta vez que ponía voz a la carrera y que sumaba la experiencia adquirida a lo largo de tantos años ya al micrófono. También era la sexta vez que el Club Ciclista Azkoien se animaba a preparar un evento que, a pesar de ser un club de ciclismo y organizar la Extreme Vallacuera, lleva seis ediciones compaginándolo con la organización del Azkotrail.

No hubo novedades respecto a la edición anterior. Lo que sí hubo fue un aumento de participación y, una vez más, hay que destacar la cantidad de gente del pueblo que se animó a ponerse un dorsal. La gran mayoría debutó en la marcha, pero lo importante fue ponerse un dorsal, salir a la calle y disfrutar del evento desde dentro.



Con los preparativos me llevé una grata sorpresa. Al revisar el listado de participantes, boom... señal de alarma: Estefanía Unzu Ripoll, Verdeliss en redes sociales. Conocidísima por lo que mueve en redes, pero también por lo que va consiguiendo a nivel deportivo.

El fin de semana anterior, sin ir más lejos, se proclamó campeona del mundo de 100 kilómetros en su categoría de edad M40 y subcampeona por equipos representando a España. Así que tenerla en Peralta, lógicamente, además de ser una novedad, iba a dar bastante visibilidad al evento.

La mañana amaneció fresquita. Para las 8 ya estaba en la plaza y había bastantes cosas organizadas. Poco a poco se iban sumando voluntarios y voluntarias a la zona de la Plaza Principal y empezaban a llegar los participantes más madrugadores para retirar su dorsal, la camiseta —siempre y cuando te hubieses apuntado antes del 12 de septiembre— y un ticket para un pintxo tras la carrera.


Expectación máxima para ver cuándo aparecía Estefanía, que se dejó ver con bastante antelación por la plaza, pero enseguida se fue a calentar y a prepararse para correr la carrera larga, la de 16 kilómetros y 600 metros de desnivel positivo.

Una carrera, la larga, que salió a las 10 de la mañana y que repetía recorrido del año pasado. Un recorrido que en su primera parte te permite correr, y mucho, prácticamente hasta el kilómetro 8,5. Pero que, a partir de aquí, es un auténtico recorrido rompepiernas, con subidas y bajadas sin descanso, no muy empinadas, pero que casi es peor porque te pide la cabeza correr, pero el cuerpo no piensa lo mismo. Hay que probarlo para sentirlo.

Un cuarto de hora más tarde salió la carrera corta y la marcha. Prácticamente el mismo recorrido. La marcha, con un poquito menos de desnivel que la carrera corta, ya que se saltan un par de palomeras, realizando una parte por camino en lugar de por sendero y haciendo cimas en las crestas. Por lo demás, todo igual. Una subida un poco más larga en el kilómetro 3,5 y otra, la que lleva desde el Campanar hasta la Puerta Falsa, muy cerquita del pueblo.

c.romero_photo

En las carreras, los favoritos no fallaron. Tuvimos a Andoni Acebedo que, a pesar de ser "asfaltero", tenía en la carrera corta una prueba que le venía bien, ya que no tiene partes técnicas y se puede correr bastante a pesar del desnivel.

Bianka Espiga conocía el recorrido. Había ganado el año pasado y también consiguió la victoria en el recorrido corto este mismo año. Intratable como está la de Estella.

Ya en el recorrido largo, Rubén Astiz, que el año pasado fue segundo, se llevó la victoria. Dominó toda la carrera y no vio peligrar su primer puesto en ningún momento.

Por otro lado, la carrera larga se la llevó la local Andrea Gortari. Este año ya lleva dos triunfos, Pilón Trail en Falces y Azkotrail en Peralta, además del podio del Cross de las Almadías de Burgui. Ojalá la veamos más fines de semana con dorsal y, a poder ser, en el cajón de las más rápidas.





En la plaza tuvimos gran ambiente. La verdad es que la gente se repartió, sobre todo en la Placeta del Progreso —la Placeta del Pocho, que la conocemos aquí—, en el kilómetro 11,5 del recorrido largo y 5,5 del corto y de la marcha. Y es que esta plaza se encuentra a escasos 50 metros de la salida. Otra mucha gente, me consta, se acercó a la zona del Campanar y Atalaya, un poquito más alejados, pero una zona bonita para ver y disfrutar de la carrera.

Sí que es verdad que, a medida que iban llegando los participantes, se veía más gente en la Plaza Principal. Una plaza que respondió, sobre todo, a la llegada del cierre de carrera, consiguiendo llenar las vallas tal y como estaban en el mismo momento de la salida. Prueba de ello, la gran foto de C. Romero.

c.romero_photo

Una vez que entró en meta el corredor menos rápido y las escobas, revisamos las clasificaciones para otorgar los premios a cada distancia y a cada categoría, además de destacar al primer local, tanto masculino como femenino, de ambas distancias.

No faltaba nada más. Habíamos pasado una gran mañana de trail, en familia, con mucha gente conocida y con mucha participación local. Solo me quedó dar las gracias a la organización y la enhorabuena por el gran trabajo realizado junto al equipo de voluntarios y voluntarias y, cómo no, agradecer a la brigada municipal que, una vez más, montó el equipo de megafonía para la prueba, así que yo solo debía poner mi voz.

Ángel, Pedro y Juan, gracias de verdad por lo fácil que me lo ponéis y por vuestra predisposición.

Equipazo, Club Ciclista Azkoien. Ahora a descansar y ya llegará el tiempo de preparar la Extreme Vallacuera.







viernes, 25 de septiembre de 2026

CRÓNICA CROSS SAN MIGUEL CORTES "DESDE EL MICRO"

Locutar una prueba por primera vez siempre es especial. Da igual que sea el evento número 274 al micrófono: las mariposas en el estómago, los nervios controlados durante el viaje y las ganas de querer dar siempre el 200 % salen a relucir a última hora.

Cada evento es único, cada organización es diferente y cada carrera tiene su valor diferencial. Eso es lo bonito de mi trabajo. Aunque pueda parecer que siempre estoy haciendo lo mismo, cada evento es único. Por un lado está el trabajo previo, el de preparación en casa, esa parte que no va a cambiar, y por otro está el trabajo presencial, que es el más bonito, el que no sabes qué va a pasar hasta el momento en el que suceden las cosas. Las cosas del directo, que diríamos.

Pues tocó debutar en Cortes. Tocó debutar en la XX edición del Cross Urbano San Miguel de Cortes y lo hice gracias a la confianza de Marta y Manolo. Un placer haberos conocido y un placer trabajar junto a vosotros.

Jose Miguel Elizondo



La carrera de Cortes se celebró el sábado 19 de septiembre por la tarde. Otra calurosa tarde, más propia del verano que de septiembre, pero la Plaza del Ayuntamiento, centro neurálgico de la prueba, era bastante sombría, así que, por lo menos para los que estábamos allí fijos, la sombra de los edificios nos vino bien.

La carrera cerró el circuito de Carreras Populares Mancomunidad Navarra Sur: 8 localidades, 8 carreras, 8 ayuntamientos y clubes unidos por un circuito y por una Mancomunidad Deportiva que se mantiene activa. Me viene ahora a la memoria cuando en nuestra zona funcionaba también la Mancomunidad Deportiva Ribera Media. Buenos años aquellos con Antonio Remón y Javi Lerga.

La carrera de este año venía con una novedad en el recorrido. De las varias cosas que hablé con Marta y Manolo en los días previos, me destacaron el cambio de trazado, que incluía el paso por el antiguo jardín del Castillo de Cortes. Automáticamente, me puse a indagar y me pareció curioso e interesante. Cuántas cosas se nos escaparán cerca de casa que merezca la pena visitar, ¿verdad? Pues muchas. A través de las carreras y del deporte, no solo se ponen en valor, sino que se enseñan al resto de la población.



Esa misma tarde viajé a Cortes con algo más de margen y me di una vuelta por el parque. Curiosa la cantidad de vegetación y tipos de árboles diferentes que había: juego de ajedrez gigante, campo de petanca, gimnasio en la calle, estanque, fuente, mesas, bancos a la sombra, una enorme plaza, la casa del jardinero tipo museo con todos los utensilios y el castillo, que lo vimos por fuera, con varias esculturas metálicas delante de él. Mereció la pena conocerlo, la verdad.

Se acercó la hora de la carrera y en la Plaza del Ayuntamiento ya había movimiento y preparativos. Presentaciones, saludos, buscar la mejor ubicación, coordinación con el equipo de cronometraje y preparar la megafonía, en este caso con otro Manolo, "el electricista". Utilicé la megafonía del Ayuntamiento, así que genial.

Otra carrera de las que se celebran en víspera de fiestas. Una semana antes, así que la plaza portátil para los encierros ya estaba montada y bien que vinieron las gradas para que el público pudiera estar presenciando las diferentes carreras.


Primero, las de los peques. Carreras para promocionar el atletismo en edades tempranas que consistían en varias vueltas según la edad de los participantes, así que genial para verles pasar varias veces por meta, sobre todo los que daban dos y tres vueltas.

No hubo mucho tiempo entre las carreras de los peques y la prueba absoluta. Prácticamente fueron seguidas. Así que los participantes se colocaron rápidamente en la línea de salida y, en cuanto tuvimos el OK de la organización y del comité de jueces de la Federación Navarra de Atletismo, hicimos la cuenta atrás para que comenzasen los 6.300 metros de prueba, con un circuito urbano de tres vueltas de 2.100 metros cada una.

Todas las carreras me gustan, ya lo he comentado: cada una tiene su especialidad, pero a mí personalmente las de varias vueltas me parecen especialmente entretenidas, porque continuamente están pasando cosas.

Calculamos un primer paso cercano a los 7 minutos y, a partir de ahí y hasta el final de la carrera, no tuvimos descanso. La cabeza de carrera masculina estuvo disputadísima. Una primera vuelta más suave, manteniéndose siete personas en cabeza; una segunda con dos grandísimos corredores destacados y, ya en la tercera, el final de carrera, dejándonos a Álvaro Alduán como ganador de la prueba y del circuito, 7 segundos por delante del segundo clasificado.

Por otro lado, la carrera femenina venía más diferenciada. Incombustible y destacada hizo la prueba  Virginia Quellca, persiguiéndola Maribel Medina y Verónica Fernández.

Jose Miguel Elizondo

Jose Miguel Elizondo

Como os digo, tres vueltas con mucha animación, mucha diversión y también sufrimiento en algunos participantes, pero lo mejor fue compartir una gran tarde de atletismo popular y disfrutar de la gente, de la compañía, de las nuevas relaciones y de las curiosidades de cada organización.

Hubo corredores que celebraron, y mucho, su llegada, y es que el Circuito de Carreras Populares otorga premios en la Gala Final a varias categorías. Una gala que ya tuvimos la oportunidad de presentar el año pasado y que este año repetiré como maestro de ceremonias, así que a la espera de que pongan la fecha para volver a juntarnos con esta gran familia del atletismo popular.

Mientras tanto, deportistas, ¡nos vemos en otras carreras!

Jose Miguel Elizondo


jueves, 24 de septiembre de 2026

CRÓNICA MUSKILDIA TRAIL VILLATUERTA "DESDE EL MICRO"

Cuarta edición de Muskildia Trail y cuarto año consecutivo poniendo voz, experiencia, ganas e ilusión a la prueba. Esto último, igual, igual que todo el equipo de organización y los voluntarios y voluntarias que año tras año se desviven con su carrera.

La prueba se celebró el pasado sábado 19 de septiembre, por la mañana. Sus redes sociales ya nos indicaban la tarde anterior que estaban con los preparativos y el montaje, así que cuando llegué al polideportivo San Ginés de Villatuerta estaba ya prácticamente todo montado. Faltaba colocar mi carpa para el espacio del sonido y que fueran llegando los corredores para retirar el dorsal.

Xabi Goienetxea
Xabi Goinetxea

Saludos a los voluntarios que estaban por esa zona. Algunos, que también son korrikalaris, nos vemos más a menudo; a otros, como viene siendo habitual en cada evento, nos vemos de año en año. Y es precisamente en esos momentos cuando me doy cuenta de lo rápido que va esto. Un año pasa volando.

Primeras pruebas de sonido y, como aquí se encargan ellos del equipo y cuento con el apoyo de Fermín, pues ya despreocupado de ese tema. Él puso la música y reguló las intensidades mientras yo me centraba en la locución.

La carrera comenzaba a las 9:30 con la salida del recorrido largo, de 19 kilómetros y 700 metros de desnivel positivo, y a las 9:45 se daba la salida a la carrera corta, de 9 kilómetros y 300 metros positivos. Así que en los momentos previos tocó hacer la previa de la carrera con la información más importante y relevante del evento.

Unai_m



Cerca de 225 participantes tomaron la salida en ambas distancias y se enfrentaron a una primera parte común para las dos carreras por la zona de Muskildia y su espectacular bosque de robles, lleno de senderos que hacen que esta parte de la carrera sea muy disfrutona, aunque no exenta de subidas potentes.

La parte interesante para mi trabajo llega a mitad de carrera, cuando los participantes del recorrido largo pasan por nuestra zona y se marchan hacia otra zona de monte cercana a Villatuerta —Arandigoien, Grocin y Estella— antes de regresar a meta. Los participantes del recorrido corto, en cambio, se quedan ya en meta, así que es un momento chulo y divertido de locutar, siempre buscando que el público esté lo mejor informado y entretenido posible.

Si además tenemos en cuenta que es una zona muy transitada por caminantes que están haciendo el Camino de Santiago, también hay que animarles para sus últimos 670 kilómetros hasta que lleguen a Santiago. Nos da mucho juego esta gente.

La carrera corta se la llevó Marcos Yaniz en categoría masculina y Elisa González hizo lo propio en categoría femenina. Una carrera marcada por el aumento de participación respecto a años anteriores.

Quedaba poquito tiempo para que llegasen los primeros de la larga y la emoción estaba por todo lo alto, ya que habíamos visto el paso intermedio en el que destacaba Iñigo Lasarte, pero le seguían muy de cerca Miguel Mujika, Ander Amezqueta y Eloy Sancho, formando un terceto perseguidor. Nos llegaba información por el grupo de voluntarios, pero yo prefería no desvelar demasiado lo que estaba ocurriendo y mantener al público con la tensión y la emoción hasta el final.

Un final que se repitió al de la carrera de Mirafuentes, B2H Trail, con Miguel Mujika y Ander Amezqueta entrando juntos y compartiendo el primer cajón, después de haber adelantado a Iñigo en la subida a Grocin.

Por otro lado, la local Izaskun Bereau, dominando la prueba desde el inicio y confirmando su buen estado de forma, no solo se llevó la victoria, sino que consiguió un récord que le trajo como premio adicional unas zapatillas en la conocida tienda de deportes A4xKm.

Entrevistas, risas, anécdotas, fotos, abrazos, besos... Un sinfín de instantes para coleccionar hasta recibir al participante que cerró el evento junto con el escoba de la prueba. Una mañana marcada por el fuerte calor, a pesar de estar ya a mediados de septiembre.

Tras la carrera, momentazo que se valora, y mucho: post carrera a base de lunch con txistorra y panceta, unas pastas caseras que se deshacían en la boca y cerveza fría como recovery principal. Luego también había fruta, frutos secos, agua y bebida isotónica... jajajajajaja.


En la zona de meta, un par de filas esperando para que los fisios y masajistas recuperasen las patucas de algún corredor y, además, estudio nutricional. Y un cartelón enorme con numerosos sorteos entre los participantes que os pongo a continuación para que los veáis:

  • 1 fin de semana en un bungalow del camping de Iratxe.

  • 1 fin de semana en un bungalow del camping de Lizarra.

  • Material deportivo de A4xKm:

    • 4 camisetas Adidas.

    • 3 pares de calzado Salomon.

  • 7 sudaderas de Muskildia Trail.

  • 5 bonos de descuento en material deportivo Bidearin.

  • 2 lotes de productos de Farmacia Mansó.

  • 1 sesión de fisioterapia con Juanjo Martínez de Goñi.

  • 4 estudios dietéticos con Sara Fenaux.

  • 4 cestas de productos de la zona.

Además, varios sorteos también entre los voluntarios y voluntarias de la carrera. Detalles que suman.

La parte de la premiación, también cuidada al detalle. Trofeos personalizados, vino para todos los ganadores, queso para segundos y primeros clasificados y un lote de Reyno Gourmet para los ganadores. Así que se fueron servidos a casa.

Para cerrar el evento, foto de familia. Otro gran equipazo el de Muskildia Trail, que ya está pensando en el quinto aniversario en 2027. Así que, ánimo con los preparativos y, sobre todo, os animo a participar en una bonita carrera que sirve, y mucho, para medir las fuerzas tras el verano y como preparación para los objetivos de otoño.


Unai_m



Como por la tarde tenía otro evento en otra zona geográfica de Navarra, Cortes, tocó tirar de tupper. Ya se sabe que, como suele pasar en muchos eventos, sabes cuándo empiezas, pero no cuándo acabas. Así que, con previsión de que no nos daría tiempo de pasar por casa, tocó comer en un lugar tranquilo junto al polideportivo de Villatuerta, analizando y asimilando la gran mañana que nos había tocado pasar en Muskildia Trail.

Cuatro años poniendo voz a esta carrera y disfrutando de un equipo que, año tras año, sigue poniendo toda su ilusión para que Muskildia Trail siga creciendo. Ahora toca mirar ya hacia 2027 y ese quinto aniversario.



viernes, 18 de septiembre de 2026

CRÓNICA ARNEDO CUP "DESDE EL MICRO"

Tres días de fútbol, convivencia y muchas historias en la Arnedo Cup

Hay fines de semana que empiezan con un ¡Al lío! y terminan dejando mucho más de lo que esperabas. Eso es un poco lo que me llevo de estos tres días viviendo la Arnedo Cup desde dentro. Tres días rodeado de fútbol base, de chavales de 13 años con muchísimas ganas de competir, de familias, entrenadores, voluntarios y de un equipo de organización que hace que todo funcione, aunque desde fuera muchas veces no se vea todo el trabajo que hay detrás.




El viernes 11 de septiembre tocaba arrancar con la fase de grupos. El Campo Municipal de Sendero, Sede EMKA, fue uno de los escenarios principales y allí me tocaba dinamizar la jornada desde el micro, acompañando los partidos de 25 minutos que iban a decidir qué equipos pasaban a la Fase Oro y cuáles a la Fase Plata. 18 equipos, en su mayoría filiales de clubes de Primera División, y desde el primer momento ya se veía que el nivel iba a ser muy alto.




Y es que la Arnedo Cup no es solamente jugar partidos. Para estos chavales supone mucho más: tres días compartiendo vestuario, conviviendo con sus compañeros, estando concentrados con el equipo, conociendo gente nueva, compitiendo y aprendiendo también a gestionar los buenos momentos y los que no lo son tanto. Una de las cosas que más me gusta del torneo es precisamente su formato. Aquí perder un partido no significa hacer las maletas y volver a casa. Los equipos siguen jugando, siguen compitiendo y siguen teniendo objetivos. Nadie se elimina.


La segunda jornada, el sábado, se dividió en mañana y tarde. Por la mañana llegaron los cuartos, con los seis mejores equipos ya clasificados y la repesca de los dos mejores segundos. El que ganaba seguía peleando por los puestos del 1º al 4º y el que perdía pasaba a luchar por las posiciones del 5º al 8º. Al jugarse los partidos a dos partes, también tuve más oportunidades para intervenir durante los descansos, acercarme a las aficiones y montar algún que otro juego con ellas. Esos momentos fuera del terreno de juego también forman parte de lo que significa dinamizar un torneo.

Y entre partido y partido, también hubo tiempo para disfrutar de la gente que hace posible todo esto. Al mediodía tocó comida con parte de los voluntarios y un buen rato de conversación y risas en el bar. Porque después de tantas horas juntos, estos momentos más tranquilos también son los que hacen equipo y ayudan a conocer a las personas que están detrás del torneo.

Por la tarde llegó la emoción de las semifinales. Alegría en los equipos que conseguían el pase a la gran final y caras más serias en quienes tenían que conformarse con pelear por el tercer y cuarto puesto. Pero ahí está otra vez una de las claves de la Arnedo Cup: todos seguían teniendo partidos por delante. Nadie se iba para casa después de perder una eliminatoria.

Y así llegamos al domingo por la mañana, con las clasificaciones definitivas en juego. La Fase Plata se había desarrollado mediante grupos y la Fase Oro mediante eliminatorias, así que todavía quedaban por decidir muchas posiciones. Primero llegaron los partidos por el 7º y 8º puesto, el 5º y 6º y el 3º y 4º. Y después, la gran final, donde se llena la grada y todo el campo para disfrutar del partido.


Atlético de Madrid y Real Madrid llegaron al último partido del torneo y, tras un encuentro muy disputado, el Atlético se llevó la victoria por 1-0. El último pitido dio paso a uno de esos momentos que también disfruto especialmente: la entrega de premios. Todos los equipos tuvieron su momento, hicieron su pasillo y recibieron su reconocimiento por el torneo. Además, llegaron los premios individuales al mejor jugador, mejor portero y máximo goleador.

Y si hubo un aficionado que tuvo un protagonismo especial durante todo el torneo fue David Villa. Todo un campeón del mundo, de Europa, de Champions League y de varias ligas, que estuvo presente durante los tres días porque su hijo participaba en el torneo. Para mí, poder compartir momentos con él y vivir de cerca una competición como esta junto a alguien con semejante trayectoria también fue una de esas experiencias que te llevas contigo.


Desde mi sitio, desde el micrófono, he intentado disfrutarlo tanto como ellos: animar, presentar, poner un poco de ritmo cuando tocaba, acompañar los momentos importantes y, sobre todo, intentar que cada equipo y cada chaval se sintiera protagonista.

Pero si algo me llevo de estos tres días es la gente. El equipo de trabajo, los voluntarios y voluntarias, todas esas personas pendientes de que no faltara nada, de ayudar, de solucionar cualquier pequeño problema y de hacer que los que veníamos de fuera nos sintiéramos como en casa. Y eso se nota. Se nota cuando detrás de un torneo hay muchas personas trabajando con ganas y con cariño.

Fueron tres días intensos. De madrugones, muchas horas de pie, partidos, presentaciones, juegos, premios y carreras de un lado para otro, pero también de muchas risas, conversaciones, momentos compartidos y recuerdos que se quedan. Y cuando llega el último partido y empiezas a recoger aparece esa sensación de “ya está, se ha acabado”, y hasta da un poco de pena. Porque han sido tres días muy especiales.




Solo puedo dar las gracias. Gracias a la organización de la Arnedo Cup por confiar en mí y por hacerme sentir parte del torneo. Gracias a todos los equipos, entrenadores, jugadores y familias por la colaboración y por ponerlo tan fácil desde el primer momento. Y gracias, por supuesto, a todo ese equipo de voluntarios y voluntarias que muchas veces trabajan en segundo plano y que son fundamentales para que todo esto salga adelante.

Me voy de Arnedo muy contento, muy agradecido y con la sensación de haber vivido un fin de semana de esos que merece la pena guardar. Tres días de fútbol, de convivencia, de aprendizaje y de muchísimas historias. Ha sido un placer formar parte de la Arnedo Cup. Nos vemos en la próxima.