jueves, 26 de febrero de 2026

CRÓNICA LARRATE TRAIL CARCASTILLO "DESDE EL MICRO"

El pasado domingo le tocó el turno a una de las primeras citas del trail running navarro de la temporada. La Larrate Trail celebró el domingo, 22 de febrero, su octava edición, que en los últimos años siempre ha rondado los 250-300 participantes.

Este año no iba a ser menos y, además, nos trajo una novedad: una nueva distancia más corta de 5 km y 120 m+, para que el futuro del trail navarro pudiera demostrar que, poco a poco, hay cada vez más participantes en edad temprana que quieren disfrutar de correr por la montaña. Así, esta distancia se reservó para los Juegos Deportivos de Navarra.

La prueba mantuvo las tres distancias del año pasado: la media maratón de 21 kilómetros y 700 m+, los 14 kilómetros y 400 m+, que se estrenaron el año pasado, y la corta de 11 km y 350 metros positivos.

Unos recorridos que, en su gran mayoría, estaban afectados por el tremendo incendio que se produjo en la localidad a principios de agosto y que dejó el monte totalmente calcinado. Pero, desde la organización del Club Deportivo Larrate Trail y el Ayuntamiento, lejos de venirse abajo, le dieron la vuelta a la situación para sacar adelante, un año más, la prueba y que sirviese también como concienciación de la importancia de cuidar nuestro entorno.



Personalmente, la Larrate Trail me trae muy buenos recuerdos. Siempre lo digo y no me canso: fue la carrera que primero apostó por mí fuera de mi zona de confort y, desde entonces, le tengo un cariño muy especial.

Pues bien, si no había alicientes suficientes, en esta edición 2026 iba a estrenar allí mi nueva marca personal, Alex Remón Speaker. Coincidencia o no, desde donde me preparan la equipación me llamaron a mitad de semana para decirme que ya la tenían lista, así que qué mejor lugar que uno tan especial para estrenarla.



Desde primera hora de la mañana, todo el mundo estaba preparando en la zona del cruce todo lo necesario para la salida y la meta. Caras conocidas, alegría por volver a vernos y al lío, que el tiempo pasa rápido.

En estas, un amigo y antiguo alumno de Crosstrain Peralta me llevó a su centro de entrenamiento, recientemente abierto en la localidad. Así que mucho ánimo y suerte con el emprendimiento.



A las 10:00 era el momento de la salida. Teníamos a todos los corredores preparados para una salida conjunta. Primero nos aseguramos bien de que los participantes de los Juegos Deportivos no estuvieran en ese cajón, puesto que su salida iba a ser diez minutos más tarde.

Con todo preparado y con el OK del comité de jueces, pedimos al público que nos ayudara con la cuenta atrás para lanzar a los corredores a la conquista de Larrate.

Tal y como hemos dicho, diez minutos más tarde dimos la salida a un buen puñado de participantes de los Juegos Deportivos de Navarra. Este año no íbamos a tener mucho descanso tras la salida, puesto que, entre que ya habían pasado diez minutos de la carrera absoluta y que estos jabatos y jabatas corren muchísimo, se iban a presentar rápidamente en la zona de meta.

Sin mucho tiempo de espera, gracias al grupo de voluntarios y voluntarias y a Asier, que hizo una labor espectacular en meta, nos avisaron de que la cabeza de carrera del recorrido corto ya estaba a un kilómetro de meta. Así que tocaba mover a la gente para que se acercara a las vallas de la zona de meta, porque a partir de ese momento íbamos a tener mucho movimiento por el sinfín de podios que había que cantar y contar.

Podios de tres distancias, chicos y chicas, podios locales y, además, el Campeonato Navarro Individual de Trail Running, impulsado por la Federación Navarra de Atletismo y clasificatorio para el Campeonato de España de Trailrunning por Autonomías a disputarse en Oviedo. Todo eso en pocos minutos y, claro, tocaba estar atento a todo.




Rápido resumen:

  • Recorrido 21K: Moha Ouyart y Ane Elzaurdia.

  • Recorrido 21K – Campeonato Navarro: Rubén Astiz y Ane Elzaurdia.

  • Recorrido 14K: Eduardo Esteban y Maite Beregaña.

  • Recorrido 11K: Yelko Pardiñas y Aitana Millez


Casi dos horas recibiendo corredores en meta, desde la llegada de Yelko hasta la de Miguel. Dos horas de disfrute, diversión, buena temperatura —que también se agradeció—, saludos, abrazos, entrevistas, emoción y muchos participantes corriendo con la camiseta oficial 2026, moradita con el logo en negro recordando esa fatídica primera semana de agosto… y una caña en la mano. Yo no bebí, pero sabía que el tirador de cerveza, un año más, no podía faltar a la cita.

Con la llegada del participante menos rápido, pasamos a la entrega de premios, que cambió ligeramente de ubicación y de photocall. Una ceremonia presidida por María Velázquez, presidenta de la Federación Navarra de Atletismo, quien se encargó de entregar los premios a los campeones navarros en las diferentes categorías.

Hay que destacar los premios de las diferentes carreras, ya que, además del trofeo, se reparten numerosos productos y detalles de distintos colaboradores, así como las txapelas para los campeones y campeonas. Hubo detalles también para los "farolillos rojos", esas personas que disfrutan más tiempo del recorrido que otros, y un reconocimiento especial también para los escobas de la carrera.



Para ir poniendo punto y final al evento, un año más pedimos la presencia de los voluntarios y voluntarias de la carrera, ya que son muchísimos los vecinos que se animan a colaborar. Y, por último, una foto personal con la junta del Club Deportivo Larrate Trail para cerrar el evento 2026.

Poquito más dio la mañana, salvo para tomar un trago post-carrera en la terraza de un bar con personal de la organización, charlar sobre varios temas —relacionados y no relacionados con la carrera— y citarnos para la próxima vez, ya sea en Carcastillo o en cualquier otro evento.


miércoles, 25 de febrero de 2026

CRÓNICA GLADIATORS ARENA GAMES "DESDE EL MICRO"

Eventos como el del pasado sábado son los que realmente te curten como speaker. 9 horas y media de locución junto a la compañera Ohiane Martín. Gran parte del tiempo locutando de forma simultánea; en algunos momentos ella sola, porque yo necesitaba recargar energía, y en otros yo solo por la misma razón.

9 horas y media que son una auténtica locura. Porque en todo momento están pasando cosas en el pabellón. Y no en un pabellón cualquiera, sino en nada más y nada menos que el Navarra Arena. Impresionante.

Pasan cosas porque se trata de un evento híbrido, tan de moda hoy en día. La prueba consiste en recorrer unos metros corriendo hasta llegar a una posta, donde toca realizar un ejercicio concreto. Una vez completadas las repeticiones o la distancia marcada, de nuevo a correr hasta la siguiente posta. Y así sucesivamente… hasta completar las nueve estaciones más la rampa final.

Las estaciones eran estas:

  1. Skierg + Run

  2. Remo + Run

  3. Rope Climb + Run

  4. Sandbag Lunge + Run

  5. Burpee Broad Jump + Run

  6. Slam Ball Over Obstacle + Run

  7. Wall Ball + Run

  8. Stone Atlas + Run

  9. Box Jump Over + obstáculo (tabla irlandesa) + Run

  10. Rampa final… y meta (tras bajar la rampa).

Un formato exigente, explosivo y sin tregua. Corres, ejecutas, vuelves a correr. 

Dependiendo de la categoría en la que te inscribías, había que realizar más o menos repeticiones. Si competías en parejas —ya fueran mixtas, masculinas o femeninas—, en las estaciones se repartían las repeticiones o los metros a cubrir. Pero si optabas por el formato individual… todo enterito te lo tenías que currar tú. Sin excusas. Sin relevos. Tú, la prueba y tu cabeza.



A las 9:00 de la mañana arrancó la competición con la primera tanda. Y aquello no paró hasta pasadas las 17:00, cuando salió la tanda número 45.

Salidas en oleadas cada 11 minutos. Y claro, entre salida y salida, los participantes estaban repartidos por las diferentes estaciones. Esos eran nuestros momentos: animar a quienes estaban compitiendo, encender al público que ocupaba parte de la grada, hacer entrevistas, saludar a conocidos, descubrir a gente nueva, buscar historias.

Participantes llegados desde lejos, los de más edad, los más jóvenes, debutantes, veteranos curtidos en mil batallas… De todo. Siempre con el mismo objetivo: que el evento no bajara ni un segundo de intensidad.

En uno de mis parones, aproveché para dar una vuelta por los stands que había repartidos por el Navarra Arena.

Allí estaban Juan Sánchez (masajista), BG Tattoos, el Centro de Endoscopia Navarra, Circus Park con sus máquinas arcade, Goxter, Jacker 3D, Protein, Karwikle, Omoda, la Asociación Española Contra el Cáncer, Red Bull y Velites.

Cada uno con sus productos, sus servicios y su energía, sumando al ambiente del evento y aportando valor a todo el que se acercaba.




Antes de cada salida, en el pedazo de marcador del Navarra Arena aparecían las fotos de los atletas de cada tanda. Solo ese momento ya generaba un subidón especial: verse en pantalla grande, sentirse protagonista.

Además, en ese mismo vídeo marcador íbamos recibiendo tiempos y clasificaciones en directo. Muchísima información al instante. Y eso, para nosotros, era oro puro: nos permitía contar lo que estaba pasando con contexto, emoción y datos, manteniendo a público y participantes completamente conectados con la competición.

La última de las tandas la vivimos con toda la emoción del mundo. Lejos de bajar el nivel de animación —ni por las horas acumuladas ni porque ya quedaba menos gente en el pabellón— seguimos empujando a todas y cada una de las parejas que iban cerrando sus estaciones.

Y el final fue por todo lo alto.

Los familiares de la última pareja se volcaron en la animación. Muchos voluntarios y voluntarias se sumaron formando un pasillo humano antes de afrontar la rampa final. Un momento precioso. De esos que ponen la piel de gallina.

Cruzaron meta entre aplausos, abrazos y esa mezcla de agotamiento y felicidad que solo se entiende cuando lo has dado todo.




Antes de la entrega de premios en las diferentes categorías, tuvimos una actuación en vivo. Weder cogió el micrófono y se marcó un espectacular “Highway to Hell” de AC/DC. Un temazo mítico que hizo vibrar el pabellón y que sirvió como antesala perfecta para el broche final del evento.

Tras los premios y la despedida, solo quedó en el Navarra Arena el equipo de desmontaje. Había que dejar todo libre. Menudo trabajazo de esta gente: montar todo en poquitas horas ya es complicado, y desmontarlo… igual de intenso.

Yo también intenté recoger mi parte rápido, porque a apenas doscientos metros, en el Sadar se estaba disputando el Osasuna–Real Madrid CF y había que salir pitando antes de que terminara el partido.

Curiosamente, el hecho de que se jugase este partido hizo que los atletas tuvieran que afrontar más cuestas por el muelle del Navarra Arena que en la primera edición, convirtiendo la competición en algo todavía más exigente.

No me queda más que dar las gracias a la organización por confiar en mí una vez más, a Ohiane por el trabajo increíble que hizo también al micro, a toda la gente que se pasó a saludarme, a Velites por vestirnos de arriba a abajo y, por supuesto, a todo el mundo que puso un gran ambiente en la prueba, ya fuera participando o animando desde las gradas. Y como no, a todo el equipo de producción que entre vídeos y fotos, nos han dejado un gran recuerdo a todos.

El próximo evento de la familia Gladiators será el 11 de abril en Artajona: la Gladiators Day. Así que, si no nos vemos antes, allí os esperamos.




martes, 24 de febrero de 2026

CRÓNICA TRAIL AIBAR "DESDE DENTRO"

El pasado domingo 15 de febrero se celebró una nueva edición del Trail de Aibar, y ya van nueve.

Desde aquel 2017 en el que comenzó con la distancia de media maratón, la carrera ha ido evolucionando poco a poco. Han cambiado algunos recorridos, se han ajustado distancias y se han ido probando cosas nuevas hasta llegar al formato actual, que ya lleva varios años repitiéndose y que parece haber encontrado su equilibrio.

Hoy en día se puede elegir entre dos opciones: un recorrido corto de 10,5 kilómetros con 400 metros de desnivel positivo, y otro más exigente de 18 kilómetros y 850 metros de desnivel positivo. Dos formas distintas de afrontar el mismo entorno, según las ganas y el momento de cada uno.

Este año volví a estar como speaker, después de la ausencia del año pasado por problemas de agenda. En realidad, el evento seguía siendo muy parecido al de 2024: salida a las 10 de la mañana desde la Plaza Consistorial de Aibar y meta junto al polideportivo.


La gran duda estaba, como siempre, en el final de carrera, que es algo muy característico de esta prueba: ¿río sí o río no?

Para quienes no conocéis este evento, los últimos metros suelen hacerse por un riachuelo en el que los participantes tienen que meterse y mojarse. Es uno de esos detalles que hacen diferente al Trail de Aibar y que todo el mundo espera, con ganas o con respeto.

Pero este año había llovido mucho, y la última semana todavía más. El caudal estaba más alto de lo habitual y también más peligroso. Desde la organización no quisieron arriesgar y optaron por desviar a los corredores por una calle paralela, evitando así cualquier posible susto.

A primera hora de la mañana nos acercamos a Aibar. Nada más llegar estuvimos hablando un rato con los organizadores y, enseguida, cada uno a lo suyo. A mí ya me habían indicado dónde colocarme, así que me puse con lo mío mientras ellos terminaban de organizar las bolsas del corredor para repartirlas en el bar de las piscinas.

El Trail de Aibar era, además, el primero de la temporada 2026. Eso siempre se nota. Mientras montábamos todo, hubo tiempo para saludar y charlar con mucha gente a la que no veíamos desde hacía meses y que nos hacía muchísima ilusión volver a encontrar. Al final, estos días son también un punto de reencuentro.

Eran las 9:15 de la mañana y ya estaba todo montado y listo en la zona de meta. Con eso encaminado, me dirigí a la parte alta del pueblo, a la Plaza del Ayuntamiento, donde íbamos a dar la salida.

Allí la organización ya había instalado otra megafonía y comenzamos con la previa del evento. Todavía había poca gente por la plaza, pero la mañana del domingo no se anima sola. Había que empezar a darle ambiente, ir calentando motores y hacer que aquello empezara a latir antes de que llegaran los nervios de verdad.

Conforme se iba acercando la hora de la salida, la plaza se iba llenando con los 300 jabatos y jabatas que iban a tomar la salida de manera conjunta en las dos distancias.

Dorsales agotados para esta novena edición.


   

A las 10 en punto les dimos la salida a la conquista de los montes más importantes de la localidad. La distancia corta subió y bajó el monte Olatz, mientras que el recorrido largo debía subir Valdojadero, La Vizcaya y Olatz.

De nuevo, cambio de ubicación, bajando a la zona deportiva y esperando a que nos llegara información del grupo de voluntarios que se encontraba por el monte. Entre unas cosas y otras, el tiempo pasó rápido y, a los 47 minutos, ya teníamos al primer corredor cruzando la línea de meta.

Fue Asier Juanbeltz quien se llevó la victoria en categoría masculina. Con un tiempo de 1 hora y 1 minuto, Guratz Azpiroz se hizo con la victoria femenina en el recorrido corto. 

Continuaba el goteo de corredores y corredoras en meta, llenos de barro y muchos con culetada incluida, ya que había bastante barro y, sobre todo, como habíamos anunciado, la última bajada estaba peligrosa.

Así, animando a todos los del recorrido corto, nos avisaron de que llegaba el primer corredor de la larga. El gran favorito, que demuestra que sigue en un estado de forma estupendo, el riojano Ismail Ed Derraz, se llevó la victoria masculina. La corredora de Cabanillas, asidua también a varios podios casi todos los fines de semana, Virginia Quelca, ganó la prueba femenina.

Tres horitas de evento hasta que llegaron los participantes que cerraban el evento, que coincidió que fueron dos compañeros de equipo: Juan José Fernández y Beatriz Velasco, que casi siempre llegan con buena sonrisa y buenas palabras para la organización.



De nuevo tuvimos que cambiar de ubicación, ya que la zona de premiación en el Trail de Aibar se realiza en la zona de la piscina, al solecito y con el olor de txistorra de fondo. Otro de los detalles de la organización es que, tras la prueba, el mejor momento post-carrera se acompaña con un buen pintxo de txistorra.

A nosotros nos querían meter el pintxo de txistorra sí o sí. Lo acepté gustosamente, pero una vez que apagué el micro del todo. Txistorra y micro no son muy compatibles… jejeje.

Momento premiación con los reconocimientos a los primeros clasificados absolutos, veteranos y locales, con unos trofeos personalizados muy chulos, además de lotes y txapelas para las personas más rápidas de la mañana tanto femeninas como masculinos.





Ojalá el año que viene haga mejor tiempo y los corredores podáis disfrutar de llevar las zapatillas limpias a casa tras el paso por el río.

Para terminar, me comí el pintxo de txistorra que llevaban tiempo guardándomelo, apartadito para que no se me olvidase. Además, detalleazo de la organización con una bolsa del corredor que, entre varios productos de patrocinadores, incluía un detalle personalizado de la carrera muy bonito y muy útil: el buff de 4 Mugas / 4 Mugak, del equipo organizador de la prueba, que no tardamos en estrenar en nuestro primer entrenamiento de la semana.




jueves, 12 de febrero de 2026

CRÓNICA DUATLÓN DOBLE SUPER SPRINT ALBELDA "DESDE EL MICRO"

Quien practica duatlón o triatlón entiende que este deporte es mucho más que un solo deporte. Practicas duatlón o triatlón y puedes competir en distancia súper sprint, sprint, media distancia, larga distancia, Ironman, cross, bici de carretera, con drafting, sin drafting, por parejas, por relevos, por equipos… y, como novedad para mí —aunque ya se viene practicando desde hace tiempo—, el duatlón doble súper sprint, que consistió en realizar de manera consecutiva dos duatlones súper sprint.

Esto lo viví el pasado domingo 8 de febrero en la localidad riojana de Albelda de Iregua, de la mano de la Federación Riojana de Triatlón (FERTRI).

CÓDICE XXI

Cuando recibí la llamada y me comentaron las características principales del evento, me sonó a novedad, pero lo cierto es que solo era novedad para mí, ya que en otros lugares este formato ya se viene practicando. Me pareció de lo más curioso tener que enlazar dos duatlones seguidos.

1.º correr, seguido de bici y 3.º correr: hasta aquí, el primer duatlón. Y, a continuación, volver a completar los tres sectores de la modalidad. En este caso, se trataba de distancia súper sprint, en la que las distancias a realizar fueron 2 kilómetros de carrera a pie, 6 kilómetros de bici de carretera y, finalmente, 1 kilómetro de carrera a pie.

Al ser DOBLE, una vez se completaba el 3.er sector, se empezaba de nuevo con el 1.º.

La mañana estuvo desapacible. Prácticamente todo el viaje de ida al evento fue bajo una lluvia constante. No pintaba bien la cosa. De hecho, el montaje de la zona de meta, transición y megafonía a primera hora de la mañana tuvimos que hacerlo bajo una ligera lluvia.

Con todo preparado, con la información del comité de oficiales de triatlón verificada y con los duatletas en la cámara de llamadas atendiendo a las últimas indicaciones, presentamos el evento por todo lo alto. A las 10:00 comenzó la prueba absoluta, con las distancias anteriormente mencionadas.

CÓDICE XXI

Desde mi posición de speaker podíamos seguir perfectamente la última parte de la carrera a pie, la zona de transición, el inicio del sector de bici y la recta final a meta. Fue muy entretenido, ya que en todo momento estaban pasando cosas delante de nosotros.

Entretenido también fue para los familiares y el público que se acercó a la zona, porque continuamente se veía trasiego de un lado a otro para observar desde distintos puntos todo lo que estaba ocurriendo.

En categoría masculina hubo emoción hasta el final. En el último sector entraron Simón García y Yago Montes prácticamente juntos, llevándose la victoria el primero, y completando el podio Eneko Izko.

En categoría femenina, María Pascual dominó la prueba, aumentando la ventaja sector a sector respecto a Leyre Blanco y Lucía Serna, que fueron quienes completaron el podio femenino.

Mientras se disputaba la prueba absoluta, también teníamos en carrera a las categorías cadete y juvenil, quienes solo debían realizar una distancia súper sprint, sumando así más ingredientes para una locución dinámica, informativa y detallada.

Una vez terminada la prueba absoluta —que también ofrecía la posibilidad de realizarse por parejas—, se dio paso a los Juegos Deportivos de La Rioja, con las categorías infantiles, que vienen pisando fuerte.

Un auténtico espectáculo de carreras en el que se aprecia el enorme trabajo que se realiza en las escuelas de cada club. Ilusión, alegría, satisfacción y competitividad sana, porque, madre mía… les daban la salida y aquello parecía una prueba al sprint.

CÓDICE XXI

Nos lo pasamos genial viendo disfrutar tanto a los peques como a sus familiares.

Para poner el punto y final, llegó el momento de la entrega de premios a las diferentes categorías y de “poner en el compromiso” de hablar por el micro tanto a la representante del Ayuntamiento de Albelda de Iregua, Bueyo Gómez, concejala de Deportes, como al campeón Simón García y a la campeona María Pascual.

CÓDICE XXI

CÓDICE XXI

CÓDICE XXI

No hubo tiempo para más. Despedí el evento, agradecí a todos su participación y su implicación, y nos despedimos, ojalá, hasta el año que viene en una segunda edición.




martes, 10 de febrero de 2026

CRÓNICA CROSS LISKAR LIÉDENA "DESDE EL MICRO"

Una de las citas de principios de año, una de las carreras que todavía no se conoce mucho, pero también una de las pruebas que más cariño transmite al participante. Este es el CROSS DE LISKAR, que se celebró en Liédena el pasado sábado 7 de febrero.

Por cuarta edición consecutiva, allí estuve para dinamizar el evento como speaker, y qué mejor manera de hacerlo que de la mano de la Asociación Liédena-Ledea Elkartea.




Desde la primera edición han mantenido el mismo recorrido: un trazado exigente de tres vueltas, completando un total de 6,750 kilómetros y con 270 metros de desnivel positivo, nada despreciable. A pesar de sus cuestas, tiene un gran encanto, ya que combina callejeo por el pueblo, zona de pinos, subidas por escaleras, camino ancho siguiendo el antiguo trazado del ferrocarril del Irati y, antes de la bajada por una pequeña cuesta para pasar por el centro neurálgico de la prueba, aparece la famosa cuesta de la Chocarrera, que le da ese puntillo extra de dureza al recorrido.

Aparecí pronto en Liédena. No había que madrugar mucho, puesto que la carrera se celebraba a las 12:00 del mediodía. Antes de empezar a montar, tomé un cafecito con Miguel Ángel, coordinador de todo el evento, y aprovechamos para ultimar detalles: revisar la bolsa del corredor —con la botella de vino Ledea dentro—, los dorsales, los trofeos personalizados y hacer un repaso a toda la información de la carrera.

Poco a poco empezaron a llegar voluntarios y voluntarias, y entre todos montamos la zona de salida y meta. También fueron apareciendo los participantes para retirar sus dorsales, y entre ellos muchas caras conocidas que iban a correr por primera vez el Cross Liskar. Ante las dudas que tenían, les recomendaba darse una vueltita previa por el recorrido para conocerlo bien, ya que es muy cambiante de unas zonas a otras.


Yo estaba haciendo la previa de la carrera y, en una de las esquinas de la Plaza Padre Mendive, se estaba celebrando la reunión de voluntarios. Una pasada. Un pueblo de 350 habitantes, según el INE en 2025, volcado con su carrera. Como bien me comentaba Miguel Ángel, prácticamente había un voluntario por cada corredor. Y es que este año se volvió a repetir la cifra de la edición anterior: 60 participantes.

Reuní a todos los corredores en la zona de salida y, a las 12 en punto, lancé la carrera con bastante público en la plaza. Una vez dada la salida, se produjo la “desbandada” de casi todo el mundo hacia unos doscientos metros de meta. Y es que… ¿Cómo nos gusta ver sufrir a los participantes, eh?

Todo el mundo se fue directo a la zona de la Chocarrera, una cuesta empinada de unos doscientos metros de longitud, en la que se ascienden aproximadamente 40–50 metros de desnivel desde el punto más bajo al más alto.

Fueron cayendo las vueltas y, como era de esperar, un intratable Ismail Edderraz fue aumentando la distancia vuelta tras vuelta respecto a sus perseguidores. Casi, casi hizo lo mismo Virginia Quellca, que se llevó la victoria en la categoría femenina.




Poco a poco, todos los corredores y corredoras fueron completando las tres vueltas con una mezcla de sufrimiento y disfrute que, tras cruzar el arco de meta, se transformaba únicamente en disfrute. Y es que les esperaba un auténtico lujazo de avituallamiento final: pintxos de txistorra, panceta, fruta, frutos secos, bebida…, un detalle digno de destacar y de tener muy en cuenta en próximas ediciones.

Para ir cerrando el evento, tuvo lugar la entrega de premios, donde una vez más hay que destacar el nivel de los galardones: trofeo personalizado en madera, caja de vino y, además, el campeón y la campeona se llevaron también un jamón y la txapela correspondiente.

Hubo también un reconocimiento especial a un conocido y amigo, que por su labor en la dinamización de eventos en la zona, por dar visibilidad a la comarca a través del deporte y por su implicación en múltiples pruebas que se celebran en Liédena, Leyre y Aibar, la organización tuvo un gran detalle con Sergio Elarre. Un momento muy emotivo que sirvió para cerrar el evento, junto con la foto de familia de todos los voluntarios y voluntarias.

La gente había disfrutado, se lo había pasado bien y estaba contenta, así que desde la organización y desde el Ayuntamiento de Liédena se agradeció la presencia de todo el mundo. A mí solo me quedó recoger todo en un boleo, con la inestimable ayuda de varios voluntarios, echar un buen rato charlando dentro de la sociedad con varias personas de la Asociación Liédena-Ledea Elkartea y, si no nos vemos antes —que espero que sí—, ya nos citamos para el 18 de octubre en la Juan Migueliz Leyre Trail. Queda mucho, pero en esta organización ya se piensa en ella.



jueves, 29 de enero de 2026

CRÓNICA X MILLAS PERALTA- FALCES "DESDE EL MICRO"

Ya lo he comentado en varias ocasiones: las X Millas Peralta-Falces siempre me resultan una carrera muy especial. Una carrera que une, a través de las orillas del río Arga, mi pueblo de residencia, Peralta, y mi pueblo natal, Falces. Además, es uno de los recorridos que tantas y tantas veces hago en mis entrenamientos, ya que se trata de un entorno natural precioso, llano y al abrigo en los días de mucho aire.

El pasado domingo, 25 de enero, se celebró una nueva edición de las X Millas Peralta-Falces, y ya van quince ediciones desde que se cambió la milla urbana (1.609 metros) por las diez millas (16,09 km).
Un recorrido medido en millas, que combina 2 millas urbanas por Peralta, 4 millas por la margen izquierda del río Arga hasta llegar al puente de Falces y cruzarlo, y otras 4 millas de vuelta, pegaditos a la peña y con el río a nuestra izquierda, hasta la plaza principal de Peralta.

Volví al evento tras mi ausencia el año pasado por problemas de salud, y pude reencontrarme de nuevo con tanta y tanta gente a la que vemos cada fin de semana en distintos eventos deportivos.


Desde primera hora de la mañana, había una gran ilusión por saludar, hablar y charlar con caras conocidas, y también por tranquilizar a la gente, asegurándoles que no se iban a encontrar nada de barro en el terreno. Ha habido años en los que la vuelta a Peralta resultaba disfrutona para los traileros y asquerosa para los asfalteros.

Los momentos previos a esta carrera son un poco más fríos que en otros eventos que celebramos en la localidad, ya que en esta ocasión no se celebran pruebas para categorías infantiles. Así, solo tenemos la carrera de las X Millas para categorías a partir de juvenil.

Eso no quitó para que realizara una previa de más de 30 minutos, hablando y comentando todos los detalles de la carrera. Una previa que en parte realicé en la Plaza Principal y en parte en la Avenida Leizaur, ya que la salida y la llegada no coinciden, aunque tan solo nos separan 150 metros de una posición a la otra.




Esta edición contaba con un mayor número de participantes respecto a ediciones anteriores, y eso se notaba en el “bolo” de gente que ultimaba el calentamiento antes de colocarse en el cajón de salida.

A las 11:00 de la mañana di la salida a casi 220 personas que se iban a enfrentar a una distancia que a mucha gente le gusta, ya que un 10.000 se puede quedar muy justo y una media maratón, muy por encima. Luego están aquellos participantes que se adaptan a cualquier distancia y a los que les da igual si es corta, larga o intermedia.

Como ya hemos comentado, las dos primeras millas transcurren por suelo urbano de Peralta, así que aguanté mi posición en la zona de salida para ver y animar a todo el grupo pasar por el mismo punto, pero en sentido contrario al de la salida. Un primer punto situado aproximadamente en el kilómetro 1, donde el grupo de cabeza masculino ya había hecho la primera selección y, en el femenino, prácticamente también. Además, en la línea de salida teníamos a Maitane Melero, así que, si no ocurría nada extraño, era la máxima favorita para llevarse la carrera y muy pocas del grupo femenino iban a poder mantenerle el ritmo.

Prácticamente, cuando terminó de pasar todo el grupo, ya venía de nuevo la cabeza de carrera para completar la vuelta por Peralta y salir por el puente en dirección a Falces. Aquí nos encontrábamos aproximadamente en el kilómetro 2,5, y también animamos a todos los participantes, en un punto donde las diferencias ya empezaban a ser mayores y donde un grupo de once personas lideraba la carrera. Aquí estaban todas las cartas por descubrir.

Cambio de ubicación de nuevo: me fui a la Plaza Principal y allí quedaba esperar a que los compañeros del Peralta Atlético, que se habían desplazado a Falces al avituallamiento, nos fuesen pasando información. Agradezco también a Javier que me facilitara datos en ese punto para poder retransmitir lo que ocurría en carrera en la milla 6 (km 9,600 aprox.).



Emoción no iba a faltar, ya que el grupo de cabeza se mantenía con seis personas, mientras que la carrera femenina iba más disgregada en el paso por la localidad vecina de Falces.

Tratamos de animar, entretener e informar al público que estaba en la rayadica del sol de la plaza, mientras se acercaba el final de la carrera. Un final que, tras X Millas y algo más de 55 minutos, se resolvió en los últimos 500 metros, como nos comentó después en el micrófono Roberto Carlos Trejo, quien se llevó la edición 2026, sumando una más a su destacado palmarés, ya que se había impuesto en tres ocasiones anteriores.

La carrera femenina, liderada de principio a fin por Maitane Melero, nos dejó un tiempazo de 1h 03’. Impresionante. Llevábamos tiempo sin ver un registro así en categoría femenina.

- CLASIFICACIÓN X MILLAS PERALTA- FALCES 2026

Fue casi una hora viendo entrar a los participantes en meta. Una hora de disfrute total, contemplando la cara de satisfacción de tanta y tanta gente que llegaba. Para muchas personas, un auténtico reto que habían logrado en una mañana espectacular para correr, con una temperatura agradable y sin nada de aire.

Tras la entrada de los últimos participantes, procedimos a la entrega de premios de las diferentes categorías, tanto de la prueba absoluta como de juvenil, senior, veteranos y veteranos plus, además del reconocimiento al primer y a la primera local.


No hubo tiempo para más, salvo para agradecer a todas las personas que quisieron compartir con nosotros una gran mañana de atletismo popular. Un agradecimiento especial a quienes, de una u otra manera, hacen que este evento salga adelante una edición más.

La próxima cita deportiva en Peralta, y a la que esperamos que podáis participar, será el 1 de mayo con el Cross de Primavera. Mientras tanto, ¡nos vemos en otras salidas y llegadas, deportistas!






jueves, 8 de enero de 2026

CRÓNICA COMBO NAVIDEÑO "DESDE EL MICRO"

Hace años surgió, a partir de la idea de un miembro de KMSxELA, el “Gilicombo Navideño”. Consistía en correr o entrenar en los días más señalados, como Navidad, Año Nuevo y Reyes.

La verdad es que son días en los que, salvo el Cross de Reyes de Puente la Reina, que se mantiene el 6 de enero, no suele haber carreras. Sin embargo, si tomamos el periodo comprendido entre el fin de semana del 20-21 de diciembre y el 6 de enero, podemos elegir entre más de 14 carreras para correr en apenas 15 días. De ahí deriva el concepto del “Combo Navideño”: correr varias carreras con dorsal en estas fechas del año.

Por no hablar de la oferta que tenemos hoy en día para cerrar el año corriendo el 31 de diciembre con las tan populares San Silvestres. Según un gran reportaje de nuestro amigo Josetxo Imbuluzqueta, publicado en DNrunning, se llegaron a contabilizar hasta 66 San Silvestres. Seguro que muchas personas corristeis dos, una por la mañana y otra por la tarde, pero, si te organizas bien, incluso da para correr tres, por aquello de sumar un dorsal más al “Combo Navideño”.

Mi “Combo Navideño” personal empezó en Zubiri, corriendo la Sansilbestrail, una carrera que tenía muchas ganas de conocer, pero en la que en años anteriores no había podido participar. Normalmente me centraba más en preparar maratones de asfalto y me pillaba o bien justo después de la Maratón de Valencia o bien en plena preparación de la Maratón de Sevilla. Así que este año, sí o sí, era el momento de conocer la prueba.



Tales eran mis ganas que el día de las inscripciones estuve con el ordenador encendido durante una de mis clases de gimnasia y me apunté nada más abrirse el periodo de inscripción. Esto explica por qué ese día corrí con el dorsal número 1. Ahí sí que fui rápido; en carrera fue otro cantar, aunque tampoco me puedo quejar del estado de forma con el que llegué.

Fueron 21 kilómetros de auténtica belleza, con 1.000 metros de desnivel positivo muy engañosos, ya que prácticamente todo el desnivel se acumulaba en los primeros 11,5 kilómetros, desde la salida hasta el punto más alto de la prueba, Baratxueta. Quitando un par de tramos con bastante porcentaje de desnivel que recuerdo haber caminado, el resto fue bastante corrible.

Tras pasar por el punto más alto, tocaba seguir corriendo en una bajada larga. Eso sí, a partir del kilómetro 16 mi cuerpo pedía alguna subida para dejar de correr en algún momento. Cosa que hice un par de veces en los kilómetros finales, más por falta de fuerza que por la propia cuesta.

Finalmente, paré el crono en 1h59’, terminando en la posición 62 de la general, justo detrás de la cuarta chica en entrar en meta. Más que contento, y además con un recibimiento espectacular de mi amigo y compañero a los mandos del micro, Borja Valdés.

Una pena que, tras la carrera y el esfuerzo, a mi estómago le diera por no tolerar alimentos y me quedara sin probar los pintxos de txistorra ni los avituallamientos de meta. Pero bueno, eso tiene solución: hacer 20 minutos más en carrera, que a mi nivel no pasaría nada…



La segunda de las pruebas del Combo supuso cambiar el dorsal por el micrófono. Fue en Andosilla, en la tercera edición de la Vuelta al Cerrao. Volví tras el parón del año pasado, cuando una operación de cuerdas vocales me impidió locutar las pruebas de estas fechas y estuve casi dos meses sin poder realizar ningún evento al micro.

La Vuelta al Cerrao es una prueba de 5 kilómetros, solidaria en este caso con el Club de Ocio ADIA de Andosilla, que ayuda y acompaña a personas y familias con discapacidad intelectual. Es una carrera muy festiva, pensada para realizarla corriendo, andando o en modalidad de marcha nórdica.

Además, coincidió que fue el 28 de diciembre, Día de los Inocentes, así que alguna que otra bromilla gastamos a los participantes durante el evento, que concluyó con un gran almuerzo ofrecido por la organización.




El día 31 de diciembre, como viene siendo habitual desde que nos dedicamos al apasionante mundo de la locución de eventos, es un día intenso. Por la mañana, San Silvestre de Mélida y, por la tarde, San Silvestre de Lerín.

La de la mañana es una carrera muy popular, en la que participa mucha gente del pueblo, pero a la que cada vez se anima también más gente de los alrededores. Son 4,5 kilómetros totalmente llanos, realizando tres vueltas al mismo recorrido. Este año, además, nos trajo la despedida de un grandísimo corredor de carreras populares como es Javier Tejero, que por lesión nos comentó que ya no iba a correr, al menos, al nivel que nos ha hecho disfrutar en estos últimos años.

Fue bonito porque le salió un duro rival, David Noel Sánchez, pero finalmente Javier, por cuarto año consecutivo, se llevó la victoria.

Es una carrera que siempre destacamos por sus grandes sorteos tras la prueba, gracias a los colaboradores: cestas, lotes de vino, jamones, entre otras muchas cosas. También hay carreras infantiles y premio al mejor disfraz, por lo que se vive un ambiente muy festivo.

Para terminar, se celebra un “Pintxo Solidario”. En este caso, lo recaudado fue destinado a la Asociación de Fibrosis Quística. Como desde allí tengo que salir pitando para llegar a Lerín sin pasar por casa, es una pena no poder quedarme a tomar un pintxico, pero bueno, es lo que toca en un día como este. Felicitaciones de Año Nuevo a todo el mundo y, sin prisa pero sin pausa, carretera y manta para estar en Lerín a primerísima hora de la tarde.




Ya por la tarde tocaba una de las San Silvestres más prestigiosas de Navarra, la que mayores premios económicos reparte y una de las más veteranas. 39 ediciones, ni más ni menos, y un emocionadísimo Alberto Alonso nos reconocía haber corrido 37 de las 39. Fueron muy bonitas las palabras que compartimos con él sobre los inicios y la historia de esta prueba deportiva.

7,2 exigentes kilómetros, repartidos en tres vueltas, con mucho ambiente y muchísima gente en la calle, y con 0 % de desnivel llano; es decir, o estás subiendo o estás bajando. A pesar de su dureza, bien merece la pena despedir el año corriendo aquí.

Casi 200 personas tomaron la salida. Aquí ya se ven menos disfraces, a excepción de un par o tres… y los complementos del speaker 😄. Tres vueltas dominadas por Andoni Acebedo y por Alicia Carrera, una vez más —y ya van tres—, en una carrera en la que pudimos disfrutar de muy buenos amigos y amigas corriendo, animándoles en todo momento.

Entre las muchas anécdotas, me quedo con la de una cuadrilla de amigos y amigas catalanes que decidieron venir desde allí a correr la San Silvestre de Lerín, pasar unos días en una casa rural de la zona y que, a la postre, uno de sus miembros cerró el evento con su correspondiente fiesta de final de carrera.

Hubo sorteos, reparto de txistorras para quienes se apuntaron en grupos de cinco personas, una bolsa del corredor muy completa y, lo que no hubo, fue récord de la prueba, que sigue vigente desde 2006 en chicos y 2008 en chicas. Así que los 1.000 € de premio no se repartieron.





Fin de año, celebración y fiesta, pero tres días después completamos el “Combo Navideño” con el Cross de Reyes de Peralta. Esta ya en casa, en nuestro pueblo de acogida, con un recorrido de 4.800 metros totalmente llanos, dividido en dos vueltas y que nos dejó, en este 2026, un récord absoluto de participación.

Es la carrera más popular de las varias que se celebran en la localidad (X Millas, Cross Primavera, BTT Vallacuera, Triatlón, Azkotrail…). La prueba de Navidad reúne a muchas cuadrillas, familias y compañeros de trabajo que deciden participar y ponerse un dorsal. Es cierto que también nos acompaña mucha gente de otras localidades —bienvenidos todos—, pero la inmensa mayoría son participantes locales.

La jornada comienza a primera hora de la mañana con las carreras infantiles y, a continuación, la prueba absoluta. Una carrera que todavía se mantiene gratuita, a pesar de contar con todos los servicios de cualquier otra prueba popular: control de tiempos por chip, duchas, avituallamiento en meta, animación y premios.

Este es mi resumen del Combo Navideño: un dorsal y cuatro micrófonos. Seguro que tú también tienes tu propio combo, así que cuéntame: ¿dónde despediste el año y dónde lo has iniciado?

Feliz Año 2026, deportistas, y que nos veamos en #FinDeSemanaConDorsal