martes, 12 de mayo de 2026

CRÓNICA XTREM HIGA MONREAL "DESDE EL MICRO"

Como viene siendo habitual, el primer domingo de mayo tiene lugar la Xtrem Higa de Monreal y digo habitual porque, con la edición del pasado 3 de mayo, ya son dieciséis las ediciones completadas.

Con varios cambios desde sus inicios, la prueba se ha convertido en un fijo dentro del calendario de muchos corredores y corredoras, no solo navarros, sino también llegados desde otras muchas provincias.

Un año más, los 400 dorsales disponibles volvieron a agotarse, a los que hay que sumar
la participación de las categorías infantiles, ya que además de los recorridos largo y corto, también tuvimos la última jornada de la Copa de Juegos Deportivos de Navarra, impulsada por la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada.

Había muchos alicientes para disfrutar de una gran mañana de trail running, pero hay algo frente a lo que ninguna organización puede hacer absolutamente nada: el tiempo.

Otro fin de semana con los cielos completamente cubiertos y con la amenaza constante de lluvia. Incluso se llegó a temer por la posibilidad de tormenta eléctrica, algo que habría complicado muchísimo la situación, especialmente en zonas altas y expuestas del recorrido.

Finalmente, todo quedó en varios chaparrones intermitentes durante la mañana, así que, dentro de lo malo, el evento pudo desarrollarse con total normalidad y sin ninguna incidencia destacable más allá de la propia lluvia.



A primera hora, mientras montábamos todo, ya nos tocó tirar de chubasquero y desplegar lo primero la carpa para poder resguardarnos y empezar a preparar toda la zona de salida y meta.

La previsión era pasar así toda la mañana, pendientes continuamente del cielo y de la lluvia, pero por suerte el tiempo nos dio una pequeña tregua y pudimos dejar todo listo sin mojarnos demasiado.

Eso sí, a falta de apenas veinte minutos para la salida cayó una buena tromba de agua. Solo los más valientes —o los más inconscientes— se animaron a salir del polideportivo para calentar y trotar un poco antes de la carrera, aunque regresaban completamente calados de arriba abajo.

Faltaban apenas diez minutos para las 9:30 de la mañana y por la zona de salida no había absolutamente nadie. La mayoría de corredores seguían resguardados dentro del polideportivo, esperando a que aflojara un poco la lluvia antes de salir al exterior.

Así que aprovechamos la megafonía del frontón —que posteriormente también utilizaríamos para la entrega de premios— para dar las últimas indicaciones importantes previas a la salida y, sobre todo, para recordar que apenas quedaban cinco minutos para comenzar las pruebas.

Poco a poco, los corredores y corredoras fueron abandonando el refugio del pabellón y acercándose hacia el arco de salida para tomar parte tanto en la distancia corta de 12 kilómetros y 550 metros de desnivel positivo como en la prueba larga de 22 kilómetros y 1.200 metros positivos, que finalmente pudieron comenzar puntuales y sin ningún retraso.



Tanto los corredores como yo mismo agradecimos públicamente el esfuerzo de la organización. De hecho, dedicamos un aplauso para reconocer todo el trabajo que había detrás de la prueba y, especialmente, el auténtico papelón que tenían esa mañana los voluntarios y voluntarias, sobre todo quienes iban a pasar horas en el monte soportando la lluvia y el mal tiempo.

Y así, a las 9:30 en punto, lanzamos la carrera rumbo a la conquista de la Higa de Monreal en su versión larga, ya que el recorrido corto no asciende hasta la cima, sino que rodea la montaña llegando hasta la base donde comienza la subida por las cadenas.

Cinco minutos más tarde era el turno de las categorías infantil y cadete. Dos categorías que ponían el punto final a la temporada 2025-2026 con la disputa de la quinta y última prueba del campeonato.

No son muchos los participantes que actualmente toman parte en estas categorías, pero al menos tienen su espacio, su competición y una oportunidad perfecta para seguir fomentando la cantera y motivar a otros amigos y amigas a participar en futuras ediciones.

Por delante, una distancia de cinco kilómetros que completaron prácticamente volando.

Entre unas llegadas y otras, entrevistas, charlas e información que nos iba llegando desde los diferentes puntos de control, se acercaba el momento de empezar a recibir a los corredores del recorrido corto.

Teníamos referencias de años anteriores por debajo de la hora y, una vez más, los pronósticos se cumplieron con la llegada de Ion Bermejo como vencedor de la prueba. Tras él llegaron sus compañeros de equipo Ander Azpilicueta y Jon Ridruejo, que compartieron entrada en meta en un bonito gesto entre ambos.

En categoría femenina apenas hubo un par de minutos de diferencia entre las primeras clasificadas. Oihana Arratibel se llevó la victoria, mientras que Bianka Espiga logró colarse en segunda posición entre ella y Guratz Azpiroz, que completó el podio femenino.

Todo el mundo llegaba con barro hasta arriba, pero también con una sonrisa en la cara y muy buenas palabras sobre el recorrido. Y es que el paisaje de esta carrera siempre es espectacular, pero si además le sumas un poco de lluvia, el monte adquiere unos colores y unos olores que la hacen todavía más bonita y especial.

Tras aproximadamente una hora de carrera, el vencedor de esta edición cruzó la meta: Moha Ouyart. El corredor decidió la prueba en la última bajada desde las antenas hacia la línea de meta, donde consiguió soltar a Jon Vegas, defensor del título del año pasado, que finalmente terminó en segunda posición. El tercer puesto del podio masculino fue para Josu Zarranz.

En la categoría femenina, la primera en completar el recorrido fue Izaskun Bereau, que dominó la carrera de principio a fin. La acompañaron en el podio la polivalente Virginia Quellca y Miren Goikoetxea.




La carrera cuenta con un tiempo de corte en la zona del Portillo (kilómetro 16), antes de afrontar la subida a Higalepo y posteriormente el paso de las cadenas. Este aspecto es importante tenerlo en cuenta antes de inscribirse en este exigente recorrido, ya que varios participantes se vieron obligados a completar el trazado largo sin haber superado ese punto de control dentro del tiempo establecido.

Por lo demás, en meta, como siempre, reinó el buen ambiente: risas, anécdotas, caídas y alguna que otra “culetada”. Los corredores fueron llegando entre sonrisas, esfuerzo y también completamente empapados y cubiertos de barro. Esa fue la tónica general de la jornada.

Aun así, la sensación predominante entre los participantes fue de disfrute absoluto. Y es que, si no conocéis este recorrido, es realmente espectacular para hacerlo en cualquier época del año.

Para la entrega de premios, y como no podía ser de otra forma en un día de lluvia, hubo que trasladarla al interior del frontón. Otros años se ha celebrado al aire libre, pero en esta ocasión tocó repetir dentro. El resultado fue un frontón abarrotado, con mucha gente queriendo ver cómo subían al podio los y las más rápidas de la carrera… jijijiji.

¿Os lo creéis, no? Sabemos que muchos os alegráis de los premios, pero lo que de verdad hace que la gente se quede hasta el final es el post-carrera. Un gran lunch preparado por la Asociación de Jubilados de Monreal-Elo, que se lo curran muchísimo y que se ha convertido en un momento perfecto de reunión entre participantes y organización.

Yo, como ya me lo sé de otros años, aprovecho esos primeros minutos de comida para coger un par de pintxos de tortilla con algún acompañamiento más. Después me salgo a recoger todo el equipo. Así aprovecho el momento, estoy un rato con conocidos y conocidas, y luego, con el estómago lleno, todo se recoge mucho más rápido.

Y así, entre barro, sonrisas y alguna que otra historia que quedará para el recuerdo, se fue cerrando una nueva edición de Xtrem Higa Monreal que ya es mucho más que un trail. Porque aquí no solo se compite: se comparte, se sufre, se disfruta y, sobre todo, se vuelve.

Con el último plato terminado, las últimas conversaciones apuradas y el material recogido a contrarreloj porque nos cayó otra mini borrasca, tocó poner punto y aparte… que no final. Porque allí mismo, con el calendario 2027 abierto, buscamos la fecha para agendar la edición XVII.




viernes, 8 de mayo de 2026

CRÓNICA IBAIGORRI BIKE & FEST LERÍN "DESDE EL MICRO"

El pasado sábado 2 de mayo tocó volver a disfrutar de una de esas citas que ya se han convertido en imprescindibles dentro del calendario biker y festivo de Navarra: la XVI edición de la Ibaigorri Bike & Fest. Una jornada de las que mezclan deporte, pueblo, música, ambiente y muchas horas de trabajo detrás para que todo salga adelante.



Y sí… el tiempo quiso poner un poco de emoción desde primera hora.

La mañana arrancó con lluvia en los momentos previos y con ese típico cielo gris que hace mirar continuamente al móvil para comprobar el radar meteorológico. Por suerte, el tiempo respetó bastante bien las tres primeras horas del evento, permitiendo que la salida y buena parte de la prueba se desarrollaran en unas condiciones bastante aceptables. Después ya sí… tocó convivir durante el resto del día con esa lluvia intermitente que iba y venía constantemente, alternando ratos de tregua con chaparrones inesperados.

Pero sinceramente, si algo quedó claro durante toda la jornada, es que había muchísimas ganas de disfrutar del día.

A las 9:00 de la mañana se dio la salida oficial tras el tradicional corte de cinta. Por delante, una nueva edición de una marcha que sigue creciendo año tras año y que en esta ocasión reunió a cerca de 900 participantes de toda la geografía española. Una auténtica barbaridad, sobre todo en el inicio de la prueba cuando durante cuatro minutos estamos viendo pasar gente bajo el arco de salida y que como es lógico, en los momentos previos sólo vemos un par de centenares de bikers porque la colocación se alarga unos cuantos metros por las calles de Lerín.



Desde primera hora el ambiente en el pueblo ya era espectacular. Bicis por todos lados, grupos preparándose, últimos ajustes mecánicos, saludos entre habituales del BTT y muchas ganas de arrancar. Además, gracias al trabajo conjunto con Kraken Sports, también se realizó la retransmisión en directo del evento, algo que siempre aporta un valor añadido tanto para participantes como para toda la gente que sigue la prueba desde casa.

Tras la salida, uno de los organizadores me trasladó al 1er avituallamiento, el avituallamiento "del Fraile". Un avituallamiento por el que los primeros ya habían pasado pero que no había parado ninguno. Una vez avanzada la prueba, ya se iban bajando de la bici, nos atendían a pequeñas entrevistas, comían y reponían fuerzas y algunos hasta se animaban con el zumo de cebada fresca que siempre tienen preparado aquí.

Mientras los corredores afrontaban el recorrido y tras estar un ratillo en el avituallamiento, de nuevo, regreso a la Plaza. Aquí, los castillos hinchables para los más pequeños se habían suspendido, música, movimiento constante en la zona y mucha gente esperando la llegada de los primeros bikers.

Poco antes de las 11:00 comenzaron a aparecer los participantes más rápidos y, como suele pasar en este tipo de pruebas, empezaron también las historias de barro, averías, cadenas rotas, sustos, piques sanos y sonrisas de satisfacción al cruzar la meta. Porque si algo tiene la Ibaigorri es precisamente eso: mucho más que una marcha BTT.

Sobre las 12:30 empezó a caer un gran diluvio, que nos hizo resguardarnos en la carpa y sufrir internamente por aquellos participantes que estaban todavía en el recorrido. Iban llegando calados de arriba a abajo. Di que al llegar tenían pintxo de txistorra y panceta y igual eso les hacía olvidarse de ese mal rato de lluvia.

A las 13:30 llegó el momento de la entrega de premios, siempre con muchísimo ambiente alrededor del frontón-. Premios que se otorgan sólo a la parte cronometrada de "La Planché". Tras la entrega de premios, la txaranga Turru Txiki amenizó el ratillo del vermout.

Después tocó recuperar fuerzas con la comida popular para participantes y acompañantes. Un momento perfecto para sentarse, comentar la mañana, echar unas risas y compartir batallas sobre el recorrido. Hasta 22 paellas volvieron a preparar para dar de comer a participantes, familiares, voluntarios... una pasada y lo buena que estaba.



Y sinceramente… ahí no acabó la jornada. Ni mucho menos.

La sobremesa fue otra auténtica fiesta. Tocó animar, cantar, bailar, repartir regalos y vivir grandes sorteos con muchísima participación y muy buen ambiente. De esos momentos donde coleccionar instantes diferentes es clave para llevarme un gran recuerdo de mi trabajo.

La tarde continuó con la salida de la txaranga, la batukada y todo el ambiente festivo que acabó alargando el día hasta bien entrada la noche por las calles del pueblo. Porque la Ibaigorri Bike & Fest tiene precisamente eso: empieza siendo una marcha BTT… y termina convirtiéndose en una auténtica fiesta popular.

Por mi parte, solo queda agradecer una vez más la confianza de la organización por permitirme formar parte del evento desde el micrófono. Fueron muchísimas horas de animación, música, improvisación y acompañamiento durante toda la jornada, pero de esas que se disfrutan muchísimo cuando ves a tanta gente implicada y con ganas de pasarlo bien.

Y aunque la lluvia apareciera por momentos, hay eventos en los que el ambiente puede mucho más que el tiempo. Y la Ibaigorri Bike & Fest volvió a demostrarlo.



jueves, 7 de mayo de 2026

CRÓNICA CROSS DE PRIMAVERA PERALTA "DESDE EL MICRO"

El pasado 1 de mayo volvimos a vivir en Peralta una de esas mañanas que ya forman parte del calendario habitual de mucha gente del pueblo y de numerosos corredores de la zona: el Cross de Primavera. Nada más y nada menos que la edición número 35 de una prueba que sigue manteniendo esa esencia de carrera popular de toda la vida. Con inscripciones presenciales el mismo día, gratuitas y además, por parte de la organización un detallazo en forma de camiseta para los participantes de la categoría general.

La prueba, organizada por el Ayuntamiento de Peralta junto al club Peralta Atlético, volvió a llenar de deporte las calles de la localidad desde primera hora de la mañana.

A las 10:30 de la mañana comenzaron las carreras infantiles, que volvieron a contar con muchísima participación, especialmente en las categorías más pequeñas. Como suele ocurrir, cuanto menor es la edad, menos miedo hay a salir rápido. Allí no existen tácticas ni control de pulsaciones. Se sale a tope y luego ya se verá.

Unas carreras que por segunda vez se desarrollaron en la carretera principal y eso, además de tener que cortar menos calles, nos permite ver todo el desarrollo de estas carreras que tan emocionantes son con las poquitas diferencias que se crean entre los participantes más rápidos.

JOSE MIGUEL ELIZONDO


Antes de comenzar las carreras de mayores vivimos uno de los momentos más especiales del día. Parte del equipo del Peralta Atlético nos reunimos para hacernos la tradicional foto de grupo y, además, se aprovechó el momento para rendir un merecidísimo homenaje a Pili Cirauqui, recientemente proclamada campeona de España en categoría M55 de maratón en Maratón de Barcelona. Un reconocimiento muy bonito y muy merecido para una atleta que sigue demostrando que la pasión por correr no entiende de edades.

JOSE MIGUEL ELIZONDO

La prueba absoluta arrancó pasadas las 11:30. El formato seguía siendo el habitual: una vuelta para categoría cadete, dos vueltas para juveniles y tres vueltas para la absoluta, completando esos ya clásicos 8.400 metros por las calles de Peralta.

Y sinceramente, como speaker, este tipo de formatos son una auténtica gozada. Mientras los corredores daban vueltas al circuito, yo tenía prácticamente doble trabajo… pero del bueno. Por un lado, pendiente de cómo evolucionaba la carrera absoluta en su paso por la Plaza Principal, viendo diferencias, ataques, gente regulando fuerzas y otros empezando a sufrir por las cuestas del recorrido. Y por otro lado, muy atento también a la línea de meta situada en la Calle Juan Bautista Irurzun, donde continuamente iban llegando participantes de las categorías cadete y juvenil.

Eso hacía que la mañana tuviera muchísimo ritmo. En cuanto pasaban los últimos de la carrera, ya venían los primeros. Apenas había tiempo para respirar entre animación y animación, pero precisamente ahí está también la gracia de este tipo de pruebas urbanas.

El recorrido, como ya es tradición en Peralta, volvió a dejar claro que aquí hay que venir con buen entrenamiento de cuestas. Las subidas al Campanar, los continuos toboganes de la zona alta y las largas rectas terminaron castigando las piernas de muchos corredores, especialmente en la última vuelta de la absoluta, donde ya se corría más con cabeza y corazón que con piernas.

Además, volvió a notarse algo muy importante para este tipo de carreras: la presencia de muchísima gente local. Familias, amigos, vecinos y corredores habituales que hacen que el Cross de Primavera siga teniendo ese ambiente cercano que tanto gusta. Porque más allá de tiempos y clasificaciones, esta carrera sigue siendo un punto de encuentro para muchísima gente.

JOSE MIGUEL ELIZONDO

JOSE MIGUEL ELIZONDO

Tras las diferentes entregas de premios y el final de las carreras, el ambiente continuó con el aperitivo para compañeros y compañeras del Peralta Atlético en el restaurante Atalaya, otro de esos pequeños detalles que hacen especial esta día y que ayudan a alargar la mañana entre conversaciones, anécdotas, piques sanos y futuros planes deportivos.

Por mi parte, solo queda volver a agradecer al Ayuntamiento de Peralta y a su brigada municipal, ya que para cuando yo llego a la plaza ya tienen todo el equipo de megafonía preparado y parte de las vallas y arcos de meta, además de por su confianza para seguir poniendo voz al evento un año más. Siempre es un placer estar una carrera tan tradicional, tan cercana y tan auténtica como este Cross de Primavera.

Próximas citas deportivas en Peralta, 6 de junio Vallacuera Extreme Btt y 13 de junio triatlón.



miércoles, 6 de mayo de 2026

CRÓNICA CARRERA SOLIDARIA CPEIP ALFONSO X EL SABIO SAN ADRIÁN "DESDE EL MICRO"

Hay días en los que el cronómetro importa poco. Días en los que no hay clasificaciones, ni premios, ni dorsales que marquen quién gana o quién pierde. Y este fue uno de ellos.

El pasado 30 de abril tocó cambiar un poco el chip y vivir una jornada diferente en San Adrián, con la Carrera Solidaria “Voz a mi mirada”, organizada por el colegio CPEIP ALFONSO X ELSABIO. Un evento de esos que te recuerdan por qué el deporte va mucho más allá de correr.



A eso de las 10:00 de la mañana empezaron las carreras. Y sí, carreras en plural, porque aquello fue un no parar. Desde los más pequeños de primero de infantil hasta los mayores de 6º de primaria dando una salida a cada clase. Cada grupo con su momento, su energía… y su forma de entender esto de correr de manera solidaria.

Me hizo mucha ilusión ver un montón de caras conocidas. Alumnos que coincidimos en muchas carreras populares y profesores, que también coincidimos en eventos o simplemente conocidos del pueblo y alrededores.

Durante las carreras, algunos salían en modo tranquilo, disfrutando en grupo, casi de paseo. Otros, en cambio, arrancaban “a toda pastilla” como si se estuvieran jugando un campeonato del mundo… aunque aquí no había ni premios ni clasificaciones. Y eso era precisamente lo bonito: correr por correr, por compartir, por participar.

Desde el micro, el ambiente era una maravilla. Ilusión, nervios, risas, algún que otro pique sano… y muchas ganas de hacerlo bien delante de los compañeros y profes. Porque aunque no hubiera medallas, todos querían su momento.





De los grandes detalles de la mañana, me quedo con la personalización de los dorsales. Los alumnos en sus clases habían decorado el dorsal a su gusto con dibujos, pegatinas, números... el six- seven estuvo muy presente... jajjajja. El juego que me está dando últimamente este dorsal.

En la zona de vallas también se dejaron ver algunas familias, animando y disfrutando de los peques, aunque el acto estaba pensado principalmente para el alumnado y el profesorado del centro. Aun así, se notaba ese ambiente cercano de pueblo, de comunidad, de todos sumando.

Y si hubo algo que marcó la mañana fue el objetivo. Porque esto no iba solo de correr. Iba de ayudar. De aportar cada uno lo que pudiera para conseguir algo muy importante: la compra de un intercomunicador para Ilyas, alumno de 2º ciclo.

Ahí es donde todo cobra sentido. Donde cada aportación cuenta de verdad.

El cierre fue de los que gustan: gran foto de familia, sonrisas por todos lados y esa sensación de haber hecho algo bonito entre todos. De esos momentos que no salen en clasificaciones, pero que se quedan en el recuerdo por mucho tiempo. Jornada de auténtica colección de instantes.

Por mi parte, solo queda agradecer la confianza del colegio por dejarme dinamizar una jornada así. Escolar, deportiva y, sobre todo, solidaria.

De las que te recuerdan que, a veces, el mejor resultado no está en la meta… sino en todo lo que pasa antes de cruzarla.



miércoles, 29 de abril de 2026

CRÓNICA NAFARROA XTREM "DESDE EL MICRO"

Siempre es especial locutar una prueba por primera vez, más aún si se trata de una de las carreras con más nombre de Navarra. Una prueba que, a lo largo de sus nueve ediciones, ha ido variando formatos y distancias hasta consolidarse actualmente con una carrera de 35 kilómetros y 1.980 metros de desnivel positivo, la distancia con la que comenzó en sus primeras ediciones, junto a la ultra de 68 kilómetros, que se celebró el año pasado y volverá a celebrarse el próximo año.

Tanto es así que, desde la organización, se pretende que en los años pares se dispute la carrera de 35 kilómetros, tanto en formato individual como por parejas, mientras que en los años impares los participantes puedan disfrutar de la ultra de 68 kilómetros o de la media maratón de 22 kilómetros.

Y si por fechas no os viene bien, que sepáis que a finales de diciembre también tenéis la Sansilbestrail, organizada por el mismo club: GR322 Nafarroa Xtrem.

IOSU INZIARTE

Conocía la Nafarroa Xtrem por haberla corrido en 2022, precisamente en la distancia de 35 kilómetros. Además, el pasado año también participé en la Sansilbestrail para ir despidiendo el año.

Sin embargo, desde el micrófono no fue hasta este pasado sábado, 25 de abril, cuando tuve el gran honor de poner mi voz y mi experiencia al servicio del evento. Fue casi de rebote, ya que nuestro amigo y compañero Borja Valdés este año no podía cubrir la prueba por problemas de agenda, así que solo puedo estar agradecido a la organización por la confianza depositada en mí.

Tocó madrugar para llegar con tiempo suficiente a la zona de salida y dejar todo montado y listo antes de que aparecieran los primeros corredores por las inmediaciones del polideportivo de Zubiri. Para entonces, toda la zona de meta ya estaba preparada y el equipo de cronometraje también se encontraba por allí.

Hubo que mover alguna cosa y recolocarnos, pero lo solucionamos rápido y dejamos todo listo sin mayores problemas.

Mañana fresquita, sonido en orden, así que me di una vuelta por la zona del polideportivo para comprobar el ambiente, ya que en nuestra zona de salida y meta todavía no había demasiado movimiento. Sin embargo, dentro de la instalación la situación era muy distinta.

IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE

Gente en el bar, en los baños, calentando ya en el frontón y muchas caras conocidas con los típicos nervios previos: la motivación, las ganas de empezar y también ese pensamiento contradictorio de “¿qué coño hago aquí?”. Un montón de historias diferentes a tan solo 30 minutos de la salida.

A las 9:00 de la mañana, más de 530 participantes pasaron bajo el arco de salida para afrontar los 35 kilómetros de un recorrido circular con el monte Adi como cima principal, aunque antes debían ascender también Arzabal y Zotalar.

Una carrera cuyo perfil es claramente ascendente hasta el kilómetro 18,5, pero que esconde una trampa: a partir de ahí el terreno parece más favorable, aunque las continuas subidas y bajadas hasta regresar al punto de partida no permiten relajarse en ningún momento.

Tras dar la salida, tenía por delante un buen rato de “descanso”, ya que los tiempos de referencia de otras ediciones superaban las 3h15’. Así que aproveché ese tiempo para tomar un pintxo con la organización, comentar algunos detalles, poner varias cosas en común y, sobre todo, seguir aprendiendo de gente con mucha experiencia.

Después sí que me fui a mi puesto de trabajo, donde teníamos información relevante sobre el desarrollo de la carrera gracias a los distintos puntos de control.

Por la zona de meta se iba preparando también el avituallamiento, mientras algo de público comenzaba a acercarse a la zona de vallas. Ya superábamos las tres horas de evento y la llegada de los primeros participantes estaba cada vez más próxima.

La victoria en categoría masculina fue para el corredor de Hernani Ander Amonarriz, quien logró superar en los kilómetros finales al atleta que había liderado prácticamente toda la carrera.

En categoría femenina, la victoria fue para la corredora de Irura Noelia Lataburu, quien en principio iba a participar por parejas, pero, al fallarle su compañero, avisó con antelación a la organización para realizar el cambio de modalidad.

IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE
IOSU INZIARTE

- CLASIFICACIÓN NAFARROA XTREM NX35. ZUBIRI 2026

Ya hemos comentado que la carrera también se disputaba en modalidad por parejas, pudiéndose participar en parejas masculinas, femeninas o mixtas, todas ellas con sus correspondientes podios.

Fueron más de cuatro horas al micro, recibiendo participantes hasta el cierre de carrera, en las que pudimos disfrutar de cada una de las llegadas. Emociones de muchos corredores al conseguir sus retos personales, entrevistas y acompañamiento a cada uno de ellos en esos momentos tan especiales como es cruzar la meta después de tantas horas de esfuerzo.

IOSU INZIARTE

IOSU INZIARTE

IOSU INZIARTE


También hubo que improvisar cuando algo cambiaba en cuestión de segundos, buscar historias bonitas, interesantes y anecdóticas tanto entre los participantes como entre los familiares. Demasiadas cosas para nuestro saco de colección de instantes.

Corredores y corredoras de toda la geografía nacional, parejas que debutaban en este formato, y muchos familiares esperando la llegada de los suyos. También estuvieron presentes carreras amigas echando una mano a la organización, como la Quiroga Trail en Galicia y la Canfranc-Canfranc en Huesca.

Allí vivimos uno de los momentos más bonitos y emotivos del día con la llegada de los escobas, precisamente procedentes de estas dos carreras, colaborando en la prueba tanto como voluntarios escoba como desmarcando el recorrido.

Sin duda, se puso en valor el compañerismo, el gusto por la montaña y la pasión por organizar eventos, además de la voluntad de enseñar lo mejor de cada zona al resto de la gente.

Eran casi las cinco de la tarde y, aunque había cansancio, no era del todo consciente de la cantidad de horas que llevaba ya por allí, disfrutando muchísimo del evento, de la compañía, de la cantidad de historias que había podido contar y de tantos y tantos sueños que había acompañado.

La zona se fue quedando más tranquila cuando desconecté la megafonía y allí solo quedaba el equipazo de voluntarios y voluntarias desmontando todo, junto a algún grupo de corredores que, con la buena temperatura que hacía, habían alargado la estancia en la zona verde o en la plaza de los columpios.

Ya sin prisa, una vez recogido todo y tras recibir una completa bolsa del corredor por parte de la organización, tocó reponer fuerzas en el bar, despejarnos un poco con un buen café y volver a casa con la satisfacción de haber disfrutado, “desde el micro”, de un gran evento.

UNAI_M


jueves, 16 de abril de 2026

CRÓNICA CRITERIUM RIOJA CLASSIC "DESDE EL MICRO"

El pasado sábado, en las carreteras riojanas, se disputó una nueva edición del Rally de Regularidad que el Club Auto Classic Rioja organiza anualmente y que celebró su 6.ª edición, con la participación de más de 60 coches clásicos, matriculados con más de 25 años de antigüedad y que además era la 3ª prueba puntuable para la Copa CoRReN, Copa de Rallies de Regularidad del Norte.

Ya no me sorprende, porque tengo la experiencia de haber estado en las tres últimas ediciones del Rally de Tierra Estella, de similares características. En este caso no se trata de derrapes, saltos, curvas a ras ni polvareda, sino de regularidad: de seguir un libro de ruta y mantener una velocidad acorde a las carreteras por donde transcurre la prueba.

A diferencia de lo que me toca hacer en Estella, donde realizo la previa —asistiendo al reparto de los roadbooks y al briefing técnico antes de la salida, que se da cada minuto—, en este otro rally me tocó recibirles en la localidad riojana de Alcanadre.



Para cuando yo llegué a Alcanadre, por la tarde del sábado, los participantes ya llevaban un buen puñado de kilómetros recorridos, ya que a las 8:00 de la mañana habían quedado en Lardero para la entrega del material y su posterior estudio, repaso del recorrido y anotaciones varias antes de la salida.

Después, a partir de las 11:00 de la mañana, salieron todos los vehículos, separados cada minuto, y al mediodía, en torno a las 14:00, llegaron a El Rasillo para realizar el reagrupamiento y la posterior comida.

A las 16:30 volvieron a retomar la competición hasta llegar a Alcanadre, donde les estaba esperando, junto a un buen puñado de familiares y gente del pueblo, para finalizar la prueba a través del arco de llegada. Allí veíamos cómo les hacían entrega de dos buenos trozos de queso camerano y vino de la localidad, un buen premio y detalle para todos.

Mi función allí fue la de nombrar a cada uno de los participantes, tanto piloto como copiloto —entre los que había varias mujeres—, así como el vehículo y su año de matriculación. También realicé alguna pregunta rápida a los pilotos, pero debía ser algo breve, ya que enseguida aparecía otro coche por las cercanías.

Hubo una participación aproximada de 65 vehículos, así que estuvimos un buen rato recibiendo a los participantes, con la mala suerte de que, hacia la mitad de las llegadas, comenzó a llover y deslució un poquito las últimas. Pero, una vez más, frente al tiempo poco o nada se podía hacer, salvo seguir entrevistando a los que en esos momentos faltaban por cruzar la línea de meta.


Al llover tanto, hubo que trasladar la entrega de premios a un salón de actos, donde posteriormente se iba a celebrar un lunch de hermanamiento, así que, debido al temporal, todo quedó en el mismo lugar.

Mientras los responsables de las clasificaciones preparaban los premios de las diferentes categorías, yo iba entreteniendo y preguntando a los participantes diversas cuestiones relacionadas con el evento, el recorrido y alguna que otra anécdota que nos pudieran contar.

Se entregaron los premios y, además, hubo un reconocimiento a José Luis Lujua, un crack que, con su cámara, inmortaliza momentos espectaculares del rally y que, con sus publicaciones en Facebook, facilita mucha información a quienes no estamos muy puestos en la materia.



Para terminar, ya he comentado que nos esperaba un espectacular lunch como una de las partes más importantes de la jornada. Hermanamiento, postcarrera, próximos eventos… ahí se habla de todo, y yo no fui menos. Fue poco el tiempo que estuve con esta gente, pero lo aprovechamos al máximo, sobre todo para agradecer al club organizador, Auto Classic Rioja, la confianza depositada para que pudiera aportar mi voz al evento y recibir a los participantes con toda la ilusión y las máximas ganas posibles.

A muchos de estos participantes ya les citamos para nuestro próximo evento de motor, el Rally de Tierra Estella, en el que este año podré estar poniendo mi voz durante todo el día: salida, reagrupamiento y meta. Así que, amigos y amigas del motor, os esperamos el 21 de junio en el Rally Tierra Estella.

martes, 14 de abril de 2026

CRÓNICA GLADIATORS DAY ARTAJONA "DESDE EL MICRO"

Artajona y Gladiators Day, una vez más, pusieron toda la carne en el asador para poner a prueba a más de 800 participantes el pasado sábado 11 de abril, con el objetivo de conquistar las nueve torres del Cerco, una zona tan bonita y perfecta para una carrera de estas características. Un lugar mágico, épico y espectacular, digno de una gran batalla de obstáculos.

Por segundo año, estuve dinamizando la prueba desde el micrófono y encargándome de la sonorización del evento, una confianza que agradezco, una vez más, a toda la familia Gladiators. Es una carrera que conocemos muy bien, ya que tengo el privilegio de haber coincidido en varias ocasiones con la misma gente en diferentes eventos, tanto de Gladiators como de Rabiosa Race o Gladius Race.

Tocó madrugar para estar a primera hora en la zona del campo de fútbol, donde todo estaba más que preparado desde los días anteriores. Para hacer tiempo hasta que llegaran los organizadores, me di una vuelta por la campa final para ver cómo sería el final de la carrera.

Impresionante… mucha suspensión, como suele ser habitual con los Bidasoa Red y Black; fuerza con el slam ball; equilibrio con los troncos; y más suspensión con los europeos y las Fly Monkeys, para terminar con la rampa Gladiators. Casi nada para los últimos 150 metros.

La mañana pintaba mal meteorológicamente hablando: frío, lluvia, aire… todos los ingredientes para una batalla épica… jejeje… pero eso es para las películas; yo soy más de sol y de calor.

AITOR SIMÓN

La prueba clasificaba para el Campeonato de España, Europa y del Mundo de carreras de obstáculos, además de para las OCR Series de OCRA, así que el nivel que teníamos en la salida, tanto en categoría masculina como femenina, era impresionante. A esto hay que sumarle la cantidad de caras conocidas, muchas de ellas con las que habíamos coincidido hace pocas semanas en el debut de la Ebrox Race de Logroño, así que era casi como estar de nuevo en familia.

AITOR SIMÓN

LOS COLGAOS DE LA PARRA


   


Para la primera salida, la élite masculina, contamos con la inestimable colaboración de la Asociación de Damas y Caballeros de Artajona, que le dieron un toque medieval precioso a la prueba. Uno de sus miembros se encargó de las arengas motivacionales en las salidas de las cuatro primeras carreras, las más competitivas.

El resto de salidas las dinamicé yo, con la gran colaboración de todos los participantes, y eso que no se les podía tener mucho tiempo en la zona de salida. Del pabellón, donde estaban a cubierto, pasaban directamente a la salida… y a competir.

Pendiente en todo momento de la llegada a la campa final de los élite, íbamos dando las salidas poco a poco, hasta que desde la organización me avisaron de que ya teníamos a los primeros en los obstáculos finales.

El portugués Duarte Alves entraba con ventaja y superaba los obstáculos sin dificultad, controlando incluso lo que venía por detrás. En esa zona se juntaron varios participantes que alternaron sus posiciones en un final emocionante, llevándose el segundo puesto Rubén García (Málaga) y el tercero Adrià Puig (Cataluña).

Si hubo emoción en la carrera masculina, la femenina fue todavía mayor. Libana Taboada entraba por delante de Mariangela Caballero, pero muy cerca. Venían con pulseras perdidas, así que tuvieron que pasar por la zona de recuperación.

Libana tenía dos pulseras perdidas y Mariangela, una. La penalización consistía en un recorrido largo con los pies juntos y saco, y la segunda pulsera se recuperaba solo con los pies juntos.

Pues bien, Libana perdió la primera posición, pero la recuperó con un esfuerzo tremendo, corriendo con los pies juntos en la segunda vuelta. Fue emocionante. Les quedaba la rampa final y llegaron muy cerca una de la otra.

La tercera en completar el podio fue la aragonesa Marta Millaruelo.




Una vez pasadas las llegadas de la élite, me centré más en dar las salidas en tiempo y forma. Fueron hasta 15 salidas, desde las 9:30 hasta las 12:00. Élites, grupos de edad, desafío empresas, populares... todo el mundo tiene cabida aquí. 

Momentos buenísimos y llenos de anécdotas, al igual que en todas las llegadas, cuando la gente se acumula en los metros finales y nos permite entrevistarles a falta del último obstáculo. Es entonces cuando nos cuentan todas las peripecias que han sufrido, en este caso, a lo largo de los 10 kilómetros y 45 obstáculos de todo tipo.

Me dio tiempo hasta de probar las layas, herramienta agrícola manual que se utilizaba antiguamente y que ahora, es más para exhibiciones y sobre todo para mantener la carrera de la localidad en las fechas de San Saturnino.



A las 14:00 en punto coincidió el final de la carrera con la entrega de premios, así que todo perfecto y en hora. Una entrega de premios que, además de reconocer a los tres primeros clasificados tanto en categoría masculina como femenina, incluyó también, como suele ser habitual en este tipo de eventos, el reconocimiento a los ganadores y ganadoras por grupos de edad. Así que estuvimos un buen rato entregando premios.

Una vez terminado todo el evento y habiendo agradecido, en nombre de la organización, a todas aquellas personas que hacen posible la prueba, tocó recoger rápidamente todo, tomar un par de pintxos junto a la organización y la Asociación de Damas y Caballeros, y poner rumbo a tierras riojanas, ya que por la tarde me tocaba locutar otro evento totalmente distinto: la llegada a Alcanadre del VI Criterium Rioja Classic, un rally de regularidad.

Próxima cita de obstáculos, 9 de mayo en Marcilla donde ya hay 800 participantes... ¿te lo vas a perder? Espero que no. 





viernes, 10 de abril de 2026

CRÓNICA MADRID EASTER CUP "DESDE EL MICRO"

Por segundo año consecutivo puse voz a la sede de la Ciudad del Fútbol de Arganda del Rey, sede que, junto a La Poveda, Príncipe Felipe y el Estadio Municipal (todas ellas en Arganda del Rey), Loeches, Valdilecha, así como los campos municipales David González Rubio y San Fernando de Henares, acogen la Madrid Easter Cup, un torneo internacional de fútbol que, por tercer año, se celebró durante las fechas de Semana Santa en la Comunidad Autónoma de Madrid.

Un torneo de fútbol que, en esta ocasión, reunió a 10 países internacionales y a numerosas provincias representadas a través de más de 150 equipos que, en categoría masculina, jugaron desde prebenjamín hasta juvenil, y en categoría femenina lo hicieron desde alevín hasta juvenil.

Un torneo que se disputa en formato de fase de grupos al inicio y, posteriormente, en eliminatorias, encuadrando a los equipos en Fase Oro (1.º y 2.º de cada grupo) y Fase Plata (3.º y 4.º de cada grupo), por lo que los equipos se aseguran de disputar varios partidos, tanto en la fase de grupos como en las eliminatorias.

Todos los partidos se disputaron con el mismo formato, independientemente de la categoría: dos partes de 25 minutos.


Este año ya sabía a lo que me iba a enfrentar, puesto que ya tenía la experiencia del año anterior, así que, tras un par de conversaciones telefónicas con Xavi, director del torneo, tenía todo claro para el desarrollo de esta nueva edición.

El miércoles me presenté en las instalaciones de la Ciudad del Fútbol. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, porque al llegar y ver a parte del equipo de trabajo, parecía que nos hubiéramos despedido hace unas semanas y, sin embargo, había pasado casi un año. Una pasada lo rápido que va todo.

Fueron cuatro días de fútbol total en los que, a decir verdad, veo entre poco y nada de fútbol, puesto que continuamente estoy recabando datos de todo lo que ocurre en el resto de sedes para poder dar toda la información posible cuando toca presentar los partidos en la sede en la que me encuentro.

De vez en cuando, alguna conversación con algún aficionado o aficionada que se acerca por allí y, si es posible, en los descansos, música y animación para crear un buen ambiente junto con las aficiones de los equipos.


Jueves, viernes y sábado por la mañana se disputaron las fases de grupos. Fueron jornadas largas que arrancaban a las 9 de la mañana y acababan a las 10 de la noche, en el mejor de los casos. Es normal que los partidos se retrasen algo debido a alguna que otra incidencia, pero nada grave. Partido a partido, como diría “el Cholo”, se fueron completando las jornadas hasta llegar a la tarde del sábado, cuando se disputaron las semifinales y algún que otro partido de cuartos de final, en los que la emoción de los empates y lanzamientos de penaltis puso a prueba los nervios de los jugadores, aficionados y los nuestros también.

Y ya para el domingo por la mañana, tan solo quedaban las finales, pero, al igual que en el resto del torneo, no todas se disputaban en la Ciudad del Fútbol de Arganda del Rey. Aun así, en la sede en la que yo estaba hubo varias finales con un gran ambiente en la grada, la tónica general de los cuatro días.

Para concluir el torneo, tuvimos una ceremonia de clausura en la que se reunieron todos los equipos premiados y las aficiones, llenando la grada del campo y disfrutando de la entrega de premios a mejor portero, mejor jugador, subcampeón de plata, campeón de plata, subcampeón de oro y campeón de oro, tanto en categoría masculina como femenina, con la presencia de varias autoridades del Ayuntamiento de Arganda del Rey.

El acto estuvo marcado en su inicio por la animación de un tal Alex Remón, speaker, que hizo bailar, cantar y participar en concursos, creando un magnífico ambiente para que la Madrid Easter Cup fuera toda una experiencia, junto a Easter BEar, mascota del evento.



Una vez despedidas todas las familias, tocaba quedarse con la “familia Madrid Easter Cup” para recoger y ordenar todo después del gran tsunami que había pasado durante cuatro días por allí. Un equipazo de trabajo al que agradezco su acogida, pero también todo el apoyo que hacen para que mi trabajo salga tan bien como sale: información, fotos, vídeos, comida, bebida… No me falta de nada en cuatro días intensos, pero que, cuando terminan, dejan una sensación muy buena dada la magnitud y las dificultades de organizar un evento de tal envergadura. Así que, enhorabuena al equipo de la Madrid Easter Cup y hasta la próxima.

Además, hubo una sorpresa en forma de show de freestyle: Moha Freestyle nos deleitó con cuatro minutos mágicos de puro espectáculo con su habilidad con el balón.

Una vez despedidas todas las familias, tocaba quedarse con la “familia Madrid Easter Cup” para recoger y ordenar todo después del gran tsunami que había pasado durante cuatro días por allí. Un equipazo de trabajo al que agradezco su acogida, pero también todo el apoyo que hacen para que mi trabajo salga tan bien como sale: información, fotos, vídeos, comida, bebida… No me falta de nada en cuatro días intensos, pero que, cuando terminan, dejan una sensación muy buena dada la magnitud y las dificultades de organizar un evento de tal envergadura. Así que, enhorabuena al equipo de la Madrid Easter Cup y hasta la próxima.