viernes, 25 de septiembre de 2026

CRÓNICA CROSS SAN MIGUEL CORTES "DESDE EL MICRO"

Locutar una prueba por primera vez siempre es especial. Da igual que sea el evento número 274 al micrófono: las mariposas en el estómago, los nervios controlados durante el viaje y las ganas de querer dar siempre el 200 % salen a relucir a última hora.

Cada evento es único, cada organización es diferente y cada carrera tiene su valor diferencial. Eso es lo bonito de mi trabajo. Aunque pueda parecer que siempre estoy haciendo lo mismo, cada evento es único. Por un lado está el trabajo previo, el de preparación en casa, esa parte que no va a cambiar, y por otro está el trabajo presencial, que es el más bonito, el que no sabes qué va a pasar hasta el momento en el que suceden las cosas. Las cosas del directo, que diríamos.

Pues tocó debutar en Cortes. Tocó debutar en la XX edición del Cross Urbano San Miguel de Cortes y lo hice gracias a la confianza de Marta y Manolo. Un placer haberos conocido y un placer trabajar junto a vosotros.

Jose Miguel Elizondo



La carrera de Cortes se celebró el sábado 19 de septiembre por la tarde. Otra calurosa tarde, más propia del verano que de septiembre, pero la Plaza del Ayuntamiento, centro neurálgico de la prueba, era bastante sombría, así que, por lo menos para los que estábamos allí fijos, la sombra de los edificios nos vino bien.

La carrera cerró el circuito de Carreras Populares Mancomunidad Navarra Sur: 8 localidades, 8 carreras, 8 ayuntamientos y clubes unidos por un circuito y por una Mancomunidad Deportiva que se mantiene activa. Me viene ahora a la memoria cuando en nuestra zona funcionaba también la Mancomunidad Deportiva Ribera Media. Buenos años aquellos con Antonio Remón y Javi Lerga.

La carrera de este año venía con una novedad en el recorrido. De las varias cosas que hablé con Marta y Manolo en los días previos, me destacaron el cambio de trazado, que incluía el paso por el antiguo jardín del Castillo de Cortes. Automáticamente, me puse a indagar y me pareció curioso e interesante. Cuántas cosas se nos escaparán cerca de casa que merezca la pena visitar, ¿verdad? Pues muchas. A través de las carreras y del deporte, no solo se ponen en valor, sino que se enseñan al resto de la población.



Esa misma tarde viajé a Cortes con algo más de margen y me di una vuelta por el parque. Curiosa la cantidad de vegetación y tipos de árboles diferentes que había: juego de ajedrez gigante, campo de petanca, gimnasio en la calle, estanque, fuente, mesas, bancos a la sombra, una enorme plaza, la casa del jardinero tipo museo con todos los utensilios y el castillo, que lo vimos por fuera, con varias esculturas metálicas delante de él. Mereció la pena conocerlo, la verdad.

Se acercó la hora de la carrera y en la Plaza del Ayuntamiento ya había movimiento y preparativos. Presentaciones, saludos, buscar la mejor ubicación, coordinación con el equipo de cronometraje y preparar la megafonía, en este caso con otro Manolo, "el electricista". Utilicé la megafonía del Ayuntamiento, así que genial.

Otra carrera de las que se celebran en víspera de fiestas. Una semana antes, así que la plaza portátil para los encierros ya estaba montada y bien que vinieron las gradas para que el público pudiera estar presenciando las diferentes carreras.


Primero, las de los peques. Carreras para promocionar el atletismo en edades tempranas que consistían en varias vueltas según la edad de los participantes, así que genial para verles pasar varias veces por meta, sobre todo los que daban dos y tres vueltas.

No hubo mucho tiempo entre las carreras de los peques y la prueba absoluta. Prácticamente fueron seguidas. Así que los participantes se colocaron rápidamente en la línea de salida y, en cuanto tuvimos el OK de la organización y del comité de jueces de la Federación Navarra de Atletismo, hicimos la cuenta atrás para que comenzasen los 6.300 metros de prueba, con un circuito urbano de tres vueltas de 2.100 metros cada una.

Todas las carreras me gustan, ya lo he comentado: cada una tiene su especialidad, pero a mí personalmente las de varias vueltas me parecen especialmente entretenidas, porque continuamente están pasando cosas.

Calculamos un primer paso cercano a los 7 minutos y, a partir de ahí y hasta el final de la carrera, no tuvimos descanso. La cabeza de carrera masculina estuvo disputadísima. Una primera vuelta más suave, manteniéndose siete personas en cabeza; una segunda con dos grandísimos corredores destacados y, ya en la tercera, el final de carrera, dejándonos a Álvaro Alduán como ganador de la prueba y del circuito, 7 segundos por delante del segundo clasificado.

Por otro lado, la carrera femenina venía más diferenciada. Incombustible y destacada hizo la prueba  Virginia Quellca, persiguiéndola Maribel Medina y Verónica Fernández.

Jose Miguel Elizondo

Jose Miguel Elizondo

Como os digo, tres vueltas con mucha animación, mucha diversión y también sufrimiento en algunos participantes, pero lo mejor fue compartir una gran tarde de atletismo popular y disfrutar de la gente, de la compañía, de las nuevas relaciones y de las curiosidades de cada organización.

Hubo corredores que celebraron, y mucho, su llegada, y es que el Circuito de Carreras Populares otorga premios en la Gala Final a varias categorías. Una gala que ya tuvimos la oportunidad de presentar el año pasado y que este año repetiré como maestro de ceremonias, así que a la espera de que pongan la fecha para volver a juntarnos con esta gran familia del atletismo popular.

Mientras tanto, deportistas, ¡nos vemos en otras carreras!

Jose Miguel Elizondo


jueves, 24 de septiembre de 2026

CRÓNICA MUSKILDIA TRAIL VILLATUERTA "DESDE EL MICRO"

Cuarta edición de Muskildia Trail y cuarto año consecutivo poniendo voz, experiencia, ganas e ilusión a la prueba. Esto último, igual, igual que todo el equipo de organización y los voluntarios y voluntarias que año tras año se desviven con su carrera.

La prueba se celebró el pasado sábado 19 de septiembre, por la mañana. Sus redes sociales ya nos indicaban la tarde anterior que estaban con los preparativos y el montaje, así que cuando llegué al polideportivo San Ginés de Villatuerta estaba ya prácticamente todo montado. Faltaba colocar mi carpa para el espacio del sonido y que fueran llegando los corredores para retirar el dorsal.

Xabi Goienetxea
Xabi Goinetxea

Saludos a los voluntarios que estaban por esa zona. Algunos, que también son korrikalaris, nos vemos más a menudo; a otros, como viene siendo habitual en cada evento, nos vemos de año en año. Y es precisamente en esos momentos cuando me doy cuenta de lo rápido que va esto. Un año pasa volando.

Primeras pruebas de sonido y, como aquí se encargan ellos del equipo y cuento con el apoyo de Fermín, pues ya despreocupado de ese tema. Él puso la música y reguló las intensidades mientras yo me centraba en la locución.

La carrera comenzaba a las 9:30 con la salida del recorrido largo, de 19 kilómetros y 700 metros de desnivel positivo, y a las 9:45 se daba la salida a la carrera corta, de 9 kilómetros y 300 metros positivos. Así que en los momentos previos tocó hacer la previa de la carrera con la información más importante y relevante del evento.

Unai_m



Cerca de 225 participantes tomaron la salida en ambas distancias y se enfrentaron a una primera parte común para las dos carreras por la zona de Muskildia y su espectacular bosque de robles, lleno de senderos que hacen que esta parte de la carrera sea muy disfrutona, aunque no exenta de subidas potentes.

La parte interesante para mi trabajo llega a mitad de carrera, cuando los participantes del recorrido largo pasan por nuestra zona y se marchan hacia otra zona de monte cercana a Villatuerta —Arandigoien, Grocin y Estella— antes de regresar a meta. Los participantes del recorrido corto, en cambio, se quedan ya en meta, así que es un momento chulo y divertido de locutar, siempre buscando que el público esté lo mejor informado y entretenido posible.

Si además tenemos en cuenta que es una zona muy transitada por caminantes que están haciendo el Camino de Santiago, también hay que animarles para sus últimos 670 kilómetros hasta que lleguen a Santiago. Nos da mucho juego esta gente.

La carrera corta se la llevó Marcos Yaniz en categoría masculina y Elisa González hizo lo propio en categoría femenina. Una carrera marcada por el aumento de participación respecto a años anteriores.

Quedaba poquito tiempo para que llegasen los primeros de la larga y la emoción estaba por todo lo alto, ya que habíamos visto el paso intermedio en el que destacaba Iñigo Lasarte, pero le seguían muy de cerca Miguel Mujika, Ander Amezqueta y Eloy Sancho, formando un terceto perseguidor. Nos llegaba información por el grupo de voluntarios, pero yo prefería no desvelar demasiado lo que estaba ocurriendo y mantener al público con la tensión y la emoción hasta el final.

Un final que se repitió al de la carrera de Mirafuentes, B2H Trail, con Miguel Mujika y Ander Amezqueta entrando juntos y compartiendo el primer cajón, después de haber adelantado a Iñigo en la subida a Grocin.

Por otro lado, la local Izaskun Bereau, dominando la prueba desde el inicio y confirmando su buen estado de forma, no solo se llevó la victoria, sino que consiguió un récord que le trajo como premio adicional unas zapatillas en la conocida tienda de deportes A4xKm.

Entrevistas, risas, anécdotas, fotos, abrazos, besos... Un sinfín de instantes para coleccionar hasta recibir al participante que cerró el evento junto con el escoba de la prueba. Una mañana marcada por el fuerte calor, a pesar de estar ya a mediados de septiembre.

Tras la carrera, momentazo que se valora, y mucho: post carrera a base de lunch con txistorra y panceta, unas pastas caseras que se deshacían en la boca y cerveza fría como recovery principal. Luego también había fruta, frutos secos, agua y bebida isotónica... jajajajajaja.


En la zona de meta, un par de filas esperando para que los fisios y masajistas recuperasen las patucas de algún corredor y, además, estudio nutricional. Y un cartelón enorme con numerosos sorteos entre los participantes que os pongo a continuación para que los veáis:

  • 1 fin de semana en un bungalow del camping de Iratxe.

  • 1 fin de semana en un bungalow del camping de Lizarra.

  • Material deportivo de A4xKm:

    • 4 camisetas Adidas.

    • 3 pares de calzado Salomon.

  • 7 sudaderas de Muskildia Trail.

  • 5 bonos de descuento en material deportivo Bidearin.

  • 2 lotes de productos de Farmacia Mansó.

  • 1 sesión de fisioterapia con Juanjo Martínez de Goñi.

  • 4 estudios dietéticos con Sara Fenaux.

  • 4 cestas de productos de la zona.

Además, varios sorteos también entre los voluntarios y voluntarias de la carrera. Detalles que suman.

La parte de la premiación, también cuidada al detalle. Trofeos personalizados, vino para todos los ganadores, queso para segundos y primeros clasificados y un lote de Reyno Gourmet para los ganadores. Así que se fueron servidos a casa.

Para cerrar el evento, foto de familia. Otro gran equipazo el de Muskildia Trail, que ya está pensando en el quinto aniversario en 2027. Así que, ánimo con los preparativos y, sobre todo, os animo a participar en una bonita carrera que sirve, y mucho, para medir las fuerzas tras el verano y como preparación para los objetivos de otoño.


Unai_m



Como por la tarde tenía otro evento en otra zona geográfica de Navarra, Cortes, tocó tirar de tupper. Ya se sabe que, como suele pasar en muchos eventos, sabes cuándo empiezas, pero no cuándo acabas. Así que, con previsión de que no nos daría tiempo de pasar por casa, tocó comer en un lugar tranquilo junto al polideportivo de Villatuerta, analizando y asimilando la gran mañana que nos había tocado pasar en Muskildia Trail.

Cuatro años poniendo voz a esta carrera y disfrutando de un equipo que, año tras año, sigue poniendo toda su ilusión para que Muskildia Trail siga creciendo. Ahora toca mirar ya hacia 2027 y ese quinto aniversario.



viernes, 18 de septiembre de 2026

CRÓNICA ARNEDO CUP "DESDE EL MICRO"

Tres días de fútbol, convivencia y muchas historias en la Arnedo Cup

Hay fines de semana que empiezan con un ¡Al lío! y terminan dejando mucho más de lo que esperabas. Eso es un poco lo que me llevo de estos tres días viviendo la Arnedo Cup desde dentro. Tres días rodeado de fútbol base, de chavales de 13 años con muchísimas ganas de competir, de familias, entrenadores, voluntarios y de un equipo de organización que hace que todo funcione, aunque desde fuera muchas veces no se vea todo el trabajo que hay detrás.




El viernes 11 de septiembre tocaba arrancar con la fase de grupos. El Campo Municipal de Sendero, Sede EMKA, fue uno de los escenarios principales y allí me tocaba dinamizar la jornada desde el micro, acompañando los partidos de 25 minutos que iban a decidir qué equipos pasaban a la Fase Oro y cuáles a la Fase Plata. 18 equipos, en su mayoría filiales de clubes de Primera División, y desde el primer momento ya se veía que el nivel iba a ser muy alto.




Y es que la Arnedo Cup no es solamente jugar partidos. Para estos chavales supone mucho más: tres días compartiendo vestuario, conviviendo con sus compañeros, estando concentrados con el equipo, conociendo gente nueva, compitiendo y aprendiendo también a gestionar los buenos momentos y los que no lo son tanto. Una de las cosas que más me gusta del torneo es precisamente su formato. Aquí perder un partido no significa hacer las maletas y volver a casa. Los equipos siguen jugando, siguen compitiendo y siguen teniendo objetivos. Nadie se elimina.


La segunda jornada, el sábado, se dividió en mañana y tarde. Por la mañana llegaron los cuartos, con los seis mejores equipos ya clasificados y la repesca de los dos mejores segundos. El que ganaba seguía peleando por los puestos del 1º al 4º y el que perdía pasaba a luchar por las posiciones del 5º al 8º. Al jugarse los partidos a dos partes, también tuve más oportunidades para intervenir durante los descansos, acercarme a las aficiones y montar algún que otro juego con ellas. Esos momentos fuera del terreno de juego también forman parte de lo que significa dinamizar un torneo.

Y entre partido y partido, también hubo tiempo para disfrutar de la gente que hace posible todo esto. Al mediodía tocó comida con parte de los voluntarios y un buen rato de conversación y risas en el bar. Porque después de tantas horas juntos, estos momentos más tranquilos también son los que hacen equipo y ayudan a conocer a las personas que están detrás del torneo.

Por la tarde llegó la emoción de las semifinales. Alegría en los equipos que conseguían el pase a la gran final y caras más serias en quienes tenían que conformarse con pelear por el tercer y cuarto puesto. Pero ahí está otra vez una de las claves de la Arnedo Cup: todos seguían teniendo partidos por delante. Nadie se iba para casa después de perder una eliminatoria.

Y así llegamos al domingo por la mañana, con las clasificaciones definitivas en juego. La Fase Plata se había desarrollado mediante grupos y la Fase Oro mediante eliminatorias, así que todavía quedaban por decidir muchas posiciones. Primero llegaron los partidos por el 7º y 8º puesto, el 5º y 6º y el 3º y 4º. Y después, la gran final, donde se llena la grada y todo el campo para disfrutar del partido.


Atlético de Madrid y Real Madrid llegaron al último partido del torneo y, tras un encuentro muy disputado, el Atlético se llevó la victoria por 1-0. El último pitido dio paso a uno de esos momentos que también disfruto especialmente: la entrega de premios. Todos los equipos tuvieron su momento, hicieron su pasillo y recibieron su reconocimiento por el torneo. Además, llegaron los premios individuales al mejor jugador, mejor portero y máximo goleador.

Y si hubo un aficionado que tuvo un protagonismo especial durante todo el torneo fue David Villa. Todo un campeón del mundo, de Europa, de Champions League y de varias ligas, que estuvo presente durante los tres días porque su hijo participaba en el torneo. Para mí, poder compartir momentos con él y vivir de cerca una competición como esta junto a alguien con semejante trayectoria también fue una de esas experiencias que te llevas contigo.


Desde mi sitio, desde el micrófono, he intentado disfrutarlo tanto como ellos: animar, presentar, poner un poco de ritmo cuando tocaba, acompañar los momentos importantes y, sobre todo, intentar que cada equipo y cada chaval se sintiera protagonista.

Pero si algo me llevo de estos tres días es la gente. El equipo de trabajo, los voluntarios y voluntarias, todas esas personas pendientes de que no faltara nada, de ayudar, de solucionar cualquier pequeño problema y de hacer que los que veníamos de fuera nos sintiéramos como en casa. Y eso se nota. Se nota cuando detrás de un torneo hay muchas personas trabajando con ganas y con cariño.

Fueron tres días intensos. De madrugones, muchas horas de pie, partidos, presentaciones, juegos, premios y carreras de un lado para otro, pero también de muchas risas, conversaciones, momentos compartidos y recuerdos que se quedan. Y cuando llega el último partido y empiezas a recoger aparece esa sensación de “ya está, se ha acabado”, y hasta da un poco de pena. Porque han sido tres días muy especiales.




Solo puedo dar las gracias. Gracias a la organización de la Arnedo Cup por confiar en mí y por hacerme sentir parte del torneo. Gracias a todos los equipos, entrenadores, jugadores y familias por la colaboración y por ponerlo tan fácil desde el primer momento. Y gracias, por supuesto, a todo ese equipo de voluntarios y voluntarias que muchas veces trabajan en segundo plano y que son fundamentales para que todo esto salga adelante.

Me voy de Arnedo muy contento, muy agradecido y con la sensación de haber vivido un fin de semana de esos que merece la pena guardar. Tres días de fútbol, de convivencia, de aprendizaje y de muchísimas historias. Ha sido un placer formar parte de la Arnedo Cup. Nos vemos en la próxima.




martes, 8 de septiembre de 2026

FIESTAS DE PERALTA Y EVENTOS DESDE EL MICRO

Lo reconozco: me gustan, y mucho, las fiestas. Tanto las de mi pueblo, Falces, como las de mi pueblo de acogida, Peralta. Dos pueblos que, además, tienen nueve días de fiestas muy intensas, de sábado a domingo, desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche. Y, por si fuera poco, añadimos un día más: el lunes de la Abadejada en Falces y el lunes de Ranchos en Peralta.

Diez días de disfrutar, de dormir poco, de intentar llegar a casi todo —porque a todo es imposible—, de vivir un ambientazo, de coincidir con gente con la que habitualmente no estás y de exprimir cada momento. Y, entre fiesta y fiesta, también toca seguir disfrutando de mi trabajo y poner voz a algún que otro evento durante la semana.

Así que, entre una cosa y otra, agosto no me ha dado precisamente para tener el blog al día con las crónicas. Por eso toca hacer un pequeño resumen y juntar varias historias en una misma entrada.

En esta ocasión, toca hablar de tres carreras: la Carrera del Encierro de Cascante, la Carrera Meandro del Ebro de Briñas, en La Rioja, y los 10K Ciudad de Viana.

Tres eventos, tres localidades y tres historias diferentes que os cuento a continuación.



Carrera del Encierro de Cascante

Empezamos por la tarde del 28 de agosto en Cascante, el día previo al lanzamiento del cohete anunciador de las fiestas de la localidad. Así que, aunque todavía quedaba un día para que comenzaran oficialmente, el ambiente festivo ya se respiraba por todos los rincones.

Antes de que yo comenzara con la previa de la carrera en la Plaza de los Fueros, se celebró la imposición del pañuelico a los niños y niñas nacidos el año anterior. Como os podéis imaginar, la plaza estaba a rebosar de gente y el ambiente era espectacular. Y no era el único punto donde se notaba que estábamos en vísperas de fiestas: las terrazas de los bares por las que transcurre la carrera también estaban llenas. De hecho, son muchos los participantes que reconocen que ese ambiente y los ánimos desde las terrazas les dan un plus cuando pasan corriendo por allí.

Las carreras se desarrollaron por el recorrido del encierro y comenzamos, como no podía ser de otra manera, con los más pequeños, que fueron realizando diferentes distancias en función de su edad. En este caso, como la salida y la llegada están situadas en puntos diferentes, antes de dar la salida me desplacé hasta la zona de meta, donde se concentra la mayor cantidad de público.

La meta está situada a escasos metros de la Plaza de Toros, junto al skate park, y allí nos encargamos de recibir a todos y cada uno de los participantes. Aunque, si hubo algo curioso y diferente, fue ver cómo cuatro toros carretones se preparaban para mezclarse entre los corredores y completar también el recorrido. Una imagen muy de Cascante y muy ligada a sus fiestas.

Pero la mayor expectación llegaba con la prueba absoluta. Un recorrido de 990 metros por el propio trazado del encierro, con una cuesta prácticamente al final que siempre puede marcar diferencias. Y este año, además, teníamos un aliciente especial: estaban en carrera los dos atletas que ostentaban los récords de la prueba y que llegaban con la intención de volver a intentarlo. Había 100 euros de premio para quien consiguiera batirlos.

En categoría masculina, Nani Abdezarrak se quedó a escasas centésimas de conseguirlo. Y en chicas, la protagonista fue la corredora local Alicia Carrera, que sí consiguió superar el récord de la prueba. Así que, además de la carrera y del ambiente, tuvimos también récord para celebrar.

Y con todo terminado, tocaba disfrutar un poco más de la noche. Alargué mi estancia en Cascante junto a la organización, porque la verdad es que se estaba de maravilla en la zona del skate y tampoco teníamos demasiada prisa por marcharnos. Al día siguiente ellos tenían que lanzar su cohete y yo también tenía mi cita con el cohete de Peralta.

Así que noche de carrera, ambiente festivo, récord, toros carretones y un buen rato compartido con la organización. Una de esas tardes-noches en las que trabajo y fiestas vuelven a mezclarse perfectamente.


VI Carrera Meandro del Río Ebro – Briñas

El domingo, 30 de agosto, me desplacé hasta tierras riojanas, concretamente a Briñas, para poner ambiente a la VI edición de la Carrera Meandro del Río Ebro. Una prueba que, después de los cambios del año pasado provocados por unas obras en el Puente Romano, volvía a su recorrido habitual de 10 kilómetros a orillas del río Ebro y recuperaba también el paso en dos ocasiones por encima de este espectacular puente.

Una carrera con 150 participantes, el cupo máximo otro año más. Y aquí está uno de los datos que más llama la atención: Briñas tiene apenas 191 habitantes. Con unas vistas espectaculares, calles preciosas, una plaza del pueblo recogidita y, sobre todo, unas ganas enormes de celebrar esta carrera año tras año, consiguen algo que ya les gustaría a muchas pruebas: tener 150 corredores fijos cada edición. Porque cuando una localidad tan pequeña consigue llenar su carrera, algo se está haciendo muy bien.

Y si algo hay que destacar, además del recorrido entre caminos rurales, viñedos y unas vistas espectaculares, es el servicio al participante. Una bonita bolsa del corredor de tela, con diferentes productos y que este año incluía también unos calcetines personalizados. Y en meta, como no podía ser de otra manera, un bollito preñao, ese clásico de la gastronomía riojana con el chorizo dentro del pan que entra de maravilla después de completar los 10 kilómetros.

                                   

Pero si hay algo que tengo claro es que de Briñas no se va nadie con prisa. Después de la entrega de premios llegó el turno de los sorteos y, sinceramente, ya perdí la cuenta de todos los que hicimos. Botellas y botellones de vino, pastas, cenas, comidas, estancias en la localidad... Había de todo. Así que hasta que no terminan los sorteos, allí no se mueve nadie. 




Silvia y Luis, os lo curráis muchísimo. Se nota el trabajo, las ganas y el cariño que ponéis para que esta carrera siga creciendo y, sobre todo, para que quien viene a correr se marche con ganas de volver.

Así que espero que el año que viene sigamos estando cerca de esta prueba deportiva. Será señal de que la Carrera Meandro del Río Ebro sigue siendo una de esas citas pequeñas en tamaño, pero enormes en ganas.

10K Ciudad de Viana

Y para finalizar esta semana festiva tocó desplazarse hasta Viana para poner voz al 10K Ciudad de Viana. Una carrera que, de manera paralela, celebra también un 5K sobre un recorrido urbano homologado de 5 kilómetros, por lo que los participantes de la distancia larga tienen que completar dos vueltas al circuito.

Este año, además, la prueba volvió a crecer y batió su récord de participación, alcanzando los 350 inscritos. Pero si hay algo que merece ser destacado es que Vianatreking y el Ayuntamiento de Viana – Vianako Udala siguen apostando por el deporte inclusivo. Dentro del 5K se establece una clasificación específica para deportistas con otras capacidades, haciendo que la carrera sea un poco más de todos.



También tuvimos una carrera/marcha solidaria a favor de la Asociación Hodeilargi, una asociación vinculada a la familia de Aramendia, que lucha día a día contra la enfermedad rara de Batten. Y precisamente esta misma semana tendrán un nuevo reto solidario de la mano del gran Fernando Magaldi, que realizará el Camino de Santiago en sentido contrario, desde Santiago hasta Ganuza, con el objetivo de recaudar fondos para la asociación. Todo apoyo suma y cualquier iniciativa que ayude a dar visibilidad a una enfermedad tan poco conocida merece ser reconocida.




Después de las carreras llegó otro de esos momentos que también forman parte de estos eventos: el lunch que, una vez más, nos ofrecieron en la Iglesia de San Francisco. Un buen rato para charlar con mucha gente conocida, reencontrarnos con caras habituales y conocer también a otras nuevas antes de volver al lío con la entrega de premios.

Los habituales, por supuesto: campeones y campeonas de las diferentes distancias, pero también la clasificación por equipos y el reconocimiento al club más numeroso. Porque no todo es correr rápido; también hay que poner en valor a quienes vienen en grupo, animan, participan y hacen que las carreras tengan todavía más ambiente.



Y una vez terminado el evento, como no tenía ninguna prisa por marcharme, alargué un poquito más mi estancia en Viana junto a grandes amigos como Henrik, Koldo y Alfredo. Un buen rato de conversación sobre eventos, carreras, próximos retos y todo lo que rodea a este mundillo que tanto nos gusta.

Y así terminaba una semana festiva más desde el micro. Tres carreras, tres localidades, kilómetros, fiestas, madrugones, reencuentros y muchas horas compartiendo lo que más me gusta: deporte, ambiente y gente.

Ahora sí… toca intentar ponerse al día con el blog. Aunque viendo el calendario que tenemos por delante, no prometo nada. 

jueves, 27 de agosto de 2026

FIESTAS DE FALCES Y EVENTOS "DESDE EL MICRO"

Las fiestas de Falces tienen para mí un tirón especial. Me gusta, me encanta y disfruto participando, estando en la calle, acudiendo a los actos del pueblo, viviendo cada encierrillo, cada encierro y esos momentos y momenticos que van surgiendo.

Estar en la calle, disfrutar de conciertos, actuaciones, concursos, pasacalles, gigantes y cabezudos dianas, bailables... Y si, además, mi familia no solo me acompaña, sino que también disfruta de cada momento y, he de decir, les ha dado por participar, colaborar y ser parte de la fiesta, pues qué queréis que os diga: los madrugones, las horas en la calle, los kilómetros y los ratos de concentración preparando cada evento cuando corresponde bien merecen la pena.

No empezaron bien las fiestas. Una mala noticia, con el fallecimiento de un joven muy relacionado con el pueblo y con familia en Falces, nos dejó helados a dos días de las fiestas. El chupinazo fue especialmente emotivo y, tras el cohete anunciador de las fiestas, costó un poco levantar la animación. Hay momentos en los que simplemente toca estar, acompañar y respetar.

Ese primer fin de semana, aunque había tenido algún contacto previo con el mundo de las carreras, decidí disfrutar del chupinazo y, sobre todo, de mi familia, que bastante atención les quito durante el resto del año.



Así que el primer acto en el que participé durante las fiestas fue el III Certamen de Arrimar el Ajo, uno de esos concursos que ponen en valor uno de los productos estrella de Falces.

La mecánica es sencilla, aunque conseguirlo tiene su aquel: hay que lanzar un ajo y conseguir que quede lo más cerca posible del borde de tres mesas colocadas de forma consecutiva, pero sin que llegue a caer. Un único lanzamiento por participante, eliminatorias de diez personas y solo una persona de cada grupo consigue el pase a la siguiente ronda.

Este año llegamos hasta 23 grupos, lo que suponía alrededor de 230 participantes, aunque algunos finalmente no se presentaron en el momento de lanzar.

Después de las mejoras introducidas en la segunda edición, repetimos una dinámica que funcionó bastante bien y que intentamos hacer lo más rápida y ágil posible, porque con tanta gente esperando su turno, tampoco era cuestión de alargar mucho el evento.

El concurso comenzó a las 20:30, día también del concurso de calderos, en el que habían participado alrededor de 50 cuadrillas en el paseo San Andrés, así que el ambiente por la Plaza de los Fueros estaba más que asegurado.

Y aquí también hay que hablar de los premios del Certamen. El ganador se llevó 150 euros, además de ajos, vino y aceite de Falces; el segundo, 50 euros y el mismo lote de productos; y la tercera clasificada, porque aquí no hay categorías masculina y femenina, también se llevó su correspondiente lote de productos locales.

Una tarde-noche de esas que resumen muy bien lo que son las fiestas de Falces: participación, tradición, producto local, cuadrillas, risas y mucha gente disfrutando en la calle.





Al día siguiente tocó volver a coger el micro para presentar uno de los actos más especiales de las fiestas: el Festival Infantil del Día del Muete.

Un festival que se prepara durante todo el verano, con disfraces espectaculares, muchísimo trabajo, dedicación y, sobre todo, muchas personas implicadas. Y este año tenía además un significado especial: 60 años de Día del Muete.

La edición sirvió para rendir homenaje y reconocer a Manuel Armendáriz y Don Pablo Amorena, dos de las personas que impulsaron el festival en sus inicios. Pero también fue una presentación muy especial porque compartí presentación con diferentes personas y colectivos que, de una manera u otra, han formado parte de la historia del Día del Muete.

Estuvieron antiguos participantes como muetes y muetas de Falces, representantes de la comisión del Día del Muete, voluntarios y voluntarias, la voz del festival durante muchos años, mi amigo y compañero Carlos Ongay, y también jóvenes que representan ese relevo generacional tan necesario para que esta tradición siga viva muchos años más.

Porque si algo tiene el Día del Muete es que resulta complicado explicarlo a quien no lo ha vivido desde dentro. Hay que estar ahí, participar, prepararlo durante semanas y sentirlo para entender realmente lo que significa para Falces.

Eso sí, la meteorología quiso poner también su granito de arena y la lluvia nos obligó a detener el festival durante unos minutos. Tocó esperar, reorganizar y volver a arrancar en cuanto las condiciones lo permitieron.




Ya el viernes teníamos en Falces otro de esos campeonatos que vuelven a llenar la Plaza: la Sokatira.

Un evento algo más específico y con menos participantes que otros actos de fiestas, pero que volvió a reunir a mucha gente alrededor de la competición. En esta ocasión fueron 10 cuadrillas, seis masculinas y cuatro femeninas, con alrededor de 80 participantes preparados para disfrutar de unas tiradas de sokatira con mucho esfuerzo, tensión y, en algunos casos, mucha igualdad.

De hecho, algunas tiradas fueron realmente reñidas, especialmente la final femenina, que se alargó durante más de un minuto antes de conocer a las campeonas.

Espectacular ambiente una vez más y, como en el resto de actos, también hay que destacar los premios: 300 euros para la cuadrilla ganadora y 100 euros para la segunda clasificada, tanto en categoría masculina como femenina.

Además, al tratarse de un campeonato local, hay unas condiciones para poder formar parte de las cuadrillas: al menos cuatro integrantes del equipo deben ser de Falces o tener algún vínculo familiar o de arraigo con el pueblo, ya sea por ser cónyuge o pareja de un vecino o vecina.

Una tarde de fuerza, competición, cuadrillas y mucho ambiente en la Plaza. Porque en fiestas de Falces, si hay una Plaza llena y un buen pique entre cuadrillas, ya tenemos espectáculo.







Y llegó el fin de semana y, con él, tocó volver a viajar. El sábado puse rumbo a Labastida, Álava, para vivir y disfrutar de un evento totalmente diferente a cualquier otro en el que he participado, tanto como deportista como de speaker.

La Naiz Battle combina diferentes workouts y carreras diseñadas, pensadas, dirigidas y estructuradas por David, con el apoyo inestimable de su pareja, Sara.

Ya había tenido la oportunidad de estar en marzo en la Naiz Battle Running, así que sabía cómo se las gastaban, pero esta vez era diferente. Más rollo híbrido y funcional, con una competición que arrancó a las 8:15 de la mañana con el briefing, seguido de las presentaciones y el calentamiento, antes de dar paso a una primera fase en la que los participantes tenían que conseguir puntos para ganarse un puesto en la gran final.

Una final a la que llegaron 6 equipos de los 28 que habían participado, después de superar las diferentes pruebas y conseguir los puntos necesarios para ganarse ese puesto. Tocaba apretar, darlo todo y disfrutar de una final diferente y muy entretenida desde el micro.

Tras la competición llegó el momento de bajar pulsaciones, entregar los premios y disfrutar de una gran paella de hermanamiento y post-evento entre participantes, organización y equipo.

Así que, una vez más, mañana completa por Labastida, disfrutando de un evento diferente, con muy buen ambiente y con esas sensaciones que hacen que apetezca repetir.


 

Y ya para el domingo tocó cambiar completamente de disciplina y también de categoría. El desplazamiento, eso sí, fue cortito: apenas 20 minutos desde casa hasta Andosilla, donde tocaba disfrutar de una carrera de ciclismo en ruta de categoría cadete. El año pasado había tenido la oportunidad de estar en esta misma prueba, aunque entonces en categoría junior.

Una carrera con ciclistas muy jóvenes, pero que ya vienen apuntando maneras y demostrando que aquí hay mucho futuro sobre las dos ruedas. Lo bueno de este formato es que, además de darles la salida, pudimos verles pasar tres veces por delante de nuestra zona: una de ellas con meta volante incluida y sprint, y la última, ya definitiva, con la llegada de carrera y un bonito sprint entre dos participantes, con un tercero muy cerca intentando entrar en la pelea.

A nivel de locución fue una gozada, porque no había demasiado tiempo entre un paso y otro y eso permitía ir contando prácticamente en directo lo que iba sucediendo en carrera, los movimientos, los grupos y cómo se iba definiendo la prueba.





Y así terminaba una semana intensa, compaginando las fiestas de mi pueblo, Falces, con eventos allí mismo y desplazándome a otras localidades para seguir haciendo lo que más me gusta: poner voz, animación y experiencia al servicio del deporte.

Fiestas, kilómetros, madrugones, micro y mucha pasión. Una combinación exigente, pero de esas que, cuando echas la vista atrás, sabes que ha merecido la pena.