Mostrando entradas con la etiqueta leyre trail. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leyre trail. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de octubre de 2025

CRÓNICA JUAN MIGUELIZ LEYRE TRAIL "DESDE EL MICRO"

Desde que corrí esta carrera en 2018, siempre he pensado que es una de las más técnicas que he hecho con dorsal. Además, por la zona en la que discurre la prueba, es también una de las más bonitas que tenemos en Navarra. La Sierra de Leyre es preciosa, y el carrerón que tienen montado allí, con un trasfondo tan emotivo como el homenaje a Juan Migueliz desde el Club Trotecuto, organizadores de la prueba, hacen que sea una de esas carreras que tenéis que correr, mínimo, una vez en la vida.

Nuestro debut en esta carrera a los mandos del micrófono fue el año pasado. Este año repetíamos por segundo año consecutivo, y lo hacíamos con el mismo equipo de trabajo. Miguel Ángel, al frente de toda la coordinación del evento, merece un agradecimiento especial por su confianza y por facilitarnos tanta documentación sobre la prueba.

A las siete de la mañana del sábado 18 de octubre nos encontrábamos en la explanada del Monasterio de Leyre. La carpa ya estaba iluminada y había muchísima gente con los frontales encendidos. Algunos de los más de 250 voluntarios con los que cuenta esta carrera, tanto de la cuenca de Sangüesa como de otros lugares, ya salían hacia el monte para colocarse en sus puestos, ya que a muchos puntos del recorrido solo se puede acceder andando.

De esta carrera también hay que destacar, desde el inicio, que en la zona donde se instalan todos los servicios para los corredores y sus acompañantes, el resto del año no hay ni luz, ni agua, ni duchas. Sí los hay en la zona del Monasterio de Leyre, pero el centro neurálgico —donde se hace la entrega de dorsales, la salida, la llegada y la premiación— se ubica en la zona del parking. Por lo tanto, es un esfuerzo extra el que esta gente tiene que hacer para tener todos esos servicios disponibles durante la prueba.

Poco a poco fue amaneciendo, ya se veía la Sierra de Leyre y empezaban a llegar los primeros corredores a recoger el dorsal. Empezamos con humor con las voluntarias de la entrega, porque aquello parecía más un bingo que una entrega de dorsales. Que no nos falte el humor para estas cosicas, a pesar de lo temprano que era todavía.



Con todo ya preparado, junto a los compañeros del cronometraje y del audiovisual —que, por cierto, podéis ver vuestras llegadas en meta a través del siguiente enlace (AQUÍ)—, y con una mañana estupenda, nos arrancamos a dar los buenos días y la bienvenida a los corredores y familiares que se encontraban por la zona.

Los 400 participantes —cupo máximo— llenaron las inscripciones para ambas distancias. La larga, la mítica: 21 kilómetros con 1.400 metros de desnivel positivo. Un recorrido duro, exigente y técnico, pero en el que todo ese sufrimiento se compensa con las vistas: desde arriba se puede ver toda la cuenca de Sangüesa, el pantano de Yesa, el Paso del Oso —ese agujero natural en la roca que los que corristeis el recorrido largo veríais en la primera parte de la carrera—, la cruz del Castellar, la Foz de Arbayún, la cima del Arangoiti y unos paisajes y bosques de cuento.

También hubo participantes que se animaron con el recorrido más corto: 7 kilómetros y 600 metros de desnivel positivo, que es una pasada. Los primeros 2,5 kilómetros son de subida con 500 metros positivos, luego viene un poco de “llaneo” con sus toboganes, y se pierde todo el desnivel en una única bajada. Corta, pero intensa.

Mención aparte merece la bolsa del corredor. Este año contenía: vino, crema de calabaza, avena, productos variados, frutos secos, sudadera para chico o chica y un bote de miel casera hecha por la familia de Juan Miguéliz. Recibiendo esta bolsa, empieza bien el día de carrera.

Se iba acercando la hora de la salida —bueno, en realidad eran las 9:40—, pero ya se había abierto el corralito para que entraran los participantes. Esto me permitió acercarme más a ellos y conocer sus sensaciones antes de la salida, que se daría de manera conjunta a las 10:00.

En los momentos previos se vivieron actos protocolarios muy emotivos: Miguel Ángel dedicó unas palabras tanto a la carrera como al recuerdo de Juan Migueliz, que este año se cumplirán 10 años del fatídico accidente que le costó la vida en la montaña. A continuación, el grupo de dantzas Rocamador de Sangüesa nos deleitó con un precioso baile, y finalmente, el padre de Juan Migueliz cortó la cinta antes de darnos paso a nosotros para animar los últimos dos minutos previos a la salida.

Ya teníamos a todos los participantes por los senderos de la Sierra de Leyre y tocaba esperar a que los corredores del recorrido corto llegasen a meta, aproximadamente 45 minutos después. Mientras tanto, nos apoyamos en la página web de los cronometradores, donde podíamos seguir las clasificaciones en vivo en varios puntos de la carrera y así narrar lo que iba sucediendo por el monte.

Esos 45 minutos se pasaron volando, y así, en 43'29", se presentó Egoitz Zozaia, rebajando su propia marca como primer clasificado del recorrido corto y repitiendo triunfo, como ya hizo en 2024 en la primera edición de esta distancia. En chicas, una contentísima Guratz Azpiroz —que recuperó las sensaciones y, sobre todo, la sonrisa y el gusto por correr tras unos meses un poco bajos de moral— se llevó la victoria.

Entre entrevistas, cachondeo, bailoteo, fotos y vídeos, se nos pasó el tiempo mientras llegaban a meta todos los participantes, hasta que apareció el escoba que cerraba el recorrido corto. Esto aseguró que los corredores del largo y del corto no se mezclaran, y nos permitió preparar una gran llegada para el campeón de la 8.ª edición de la Juan Migueliz Leyre Trail: el triunfo recayó en el corredor de Huesca, Raúl Criado, líder indiscutible de la jornada, que durante parte de la carrera marchaba en tiempos de récord de la prueba. También cabe destacar que, gracias al patrocinador Leadernet, el bote acumulado para esta ocasión era de 2.400 €. Nada mal, aunque el récord sigue estando al alcance de muy pocos corredores. Lo que si que se llevó, además del trofeo, la txapela y el vino, otra novedad que había en forma de premio económico para el campeón y campeona de esta edición.

La campeona fue otra grandísima corredora guipuzcoana, Sarah Ugarte, quien, al igual que Criado, dominó la prueba de principio a fin, manteniéndose siempre en cabeza de carrera.

- CLASIFICACIÓN JUAN MIGUELIZ LEYRE TRAIL 2025 (AQUÍ)


Poco más de cuatro horas tardó el corredor menos rápido en cruzar la meta, acompañado de los escobas de la prueba. Éste se llevó una de las mayores ovaciones de la mañana, gracias a la inestimable colaboración de los participantes y familiares que se encontraban allí, a quienes les invitamos a acercarse a las vallas aunque llevaran en la mano un plato de migas o un vaso de vino, el “recovery” que la organización ofrece a corredores y familiares tras la carrera. Nosotros las probamos a última hora y estaba buenísimas.


Llegó la hora de los premios en el interior de la carpa y de los sorteos. Primero, los trofeos de las diferentes distancias y categorías. Seguido, premios para los voluntarios, entre los que se incluía un viaje a Marruecos, ni más ni menos. Después, el sorteo de un jamón entre quienes habíamos comprado boletos para la rifa. Para concluir, la foto de parte de la familia Juan Migueliz Leyre Trail: entre los que sirven las migas, los que recogen, los que desmarcan y los que hacen su labor y marchan, seguro que en esta foto no aparecen todos y todas, pero volvemos a insistir: más de 250 voluntarios, que se dice pronto.


Tras la despedida y la invitación a todo el mundo a participar en la 9.ª edición, que se celebrará en 2026, quedaba tarea para todos los presentes. La organización debía retirar todo, excepto la carpa enorme; nosotros también teníamos que guardar nuestra parte bien ordenada para el día siguiente y dejar aquello como si no hubiera pasado nada.

Aprovechando nuestro desplazamiento a una zona que nos gusta mucho y que tiene muchísimas cosas para ver y visitar, nos escapamos a las Termas del Pantano de Yesa. Cuando baja el nivel del pantano, aparece el antiguo pueblo de Tiermas y, con ello, agua caliente en un entorno natural precioso. Fue un ratito para disfrutar, relajarnos, visualizar todo lo que habíamos vivido y pensar en que al día siguiente nos esperaba otra bonita jornada deportiva, esta vez de asfalto, en la localidad de Andosilla. Un fin de semana completo.




miércoles, 16 de octubre de 2024

CRÓNICA JUAN MIGUELIZ LEYRE TRAIL "DESDE EL MICRO"

Espiritualidad, historia, arte y naturaleza. Eso es lo que puedes encontrar en un paraje espectacular como es el del Monasterio de Leyre y sus alrededores. Unos alrededores impresionantes como es la bonita Sierra de Leyre.


El pasado sábado 12 de octubre, se celebró en los aledaños del Monasterio de Leyre la séptima edición de la Juan Migueliz Leyre Trail. Un trail, que sirve como homenaje y recordatorio de toda la comarca de Sangüesa al joven fallecido en 2015 cuando practicaba actividad física en los pirineos.

Desde la primera edición de la Juan Migueliz, esta carrera ha estado en boca de muchos participantes debido a lo bonito de la zona para realizar una carrera, así como de la dureza y tecnicidad de la prueba. 21 kilómetros con 1.400 metros de desnivel positivo y con zonas muy, pero que muy técnicas para correr, pero que se suple el no poder correr con los paisajes que te ofrece el recorrido.

Mi experiencia con Leyre Trail venía de mi participación como corredor en la edición de 2017 y en la de 2019, donde participé en el kilómetro vertical que realizaron ese año. Primera y última vez del vertical.

Miguel Ángel, presidente del Club de Montaña Trotecuto, me comentó la posibilidad de que para esta edición pudiese estar como Speaker Oficial de la prueba. Para mi era un orgullo y un reto importante, puesto que se trataba de una de las carreras más importantes de trail de Navarra.




La fecha nos encajaba y la podíamos compaginar con otro evento que teníamos a la tarde y que llevamos haciendo desde nuestros inicios, así que adelante con ello. Confirmábamos nuestra presencia para la edición de 2025 y directamente nos poníamos a trabajar para dar lo mejor de nosotros en el evento.

Tenía muchas ganas de volver a Sierra de Leyre, me trae buenos recuerdos siempre esa zona, así que el domingo pasado, tras el evento de Roncesvalles- Zubiri, quedé con Miguel Ángel para hacer el reconocimiento al recorrido corto que además iba a ser la novedad de esta edición y de paso poner en común toda la información de la prueba y que mejor manera que hacerlo in-situ, disfrutando de cada rincón de la carrera.

El día de la carrera tocó madrugar para desplazarnos hasta las inmediaciones del Monasterio. Era de noches todavía cuando llegamos, pero para entonces gran cantidad de voluntarios estaban por la zona del parking donde se monta la salidad/ llegada junto con una carpa enorme, vestuarios, stand, carpas de cruz roja para masajes... Impresionante la logística que requiere esta carrera. E impresionante también la cantidad de voluntarios con los que cuenta esta carrera. 300 voluntarios. Prácticamente un voluntario por participante.

Rápidamente, nos pusimos manos a la obra con nuestra tarea, ya que debíamos montar nuestra parte de megafonía. Suerte que conté con la ayuda inestimable de mi familia y entre todos fuimos tirando cables para rellenar el espacio de música y de ambiente.

Hicimos unas pruebas de sonido y es que, al ser día festivo y coincidir con la celebración de la misa, íbamos a tener que estar un pequeño rato sin poder usar la megafonía. Se probó por si se podía poner más baja, pero se decidió hacer lo que nos habían pedido. No utilizar megafonía en un horario determinado.



La zona iba cogiendo color a medida que se iba acercando la hora de mandar a los corredores al corralito de salida. La lluvia no quería perderse estos actos previos e hizo acto de presencia. "Corredores, Corredoras... aquellas personas que van a participar en la I edición del recorrido corto de 7km y 600m+, por favor, vayan entrando al corralito de salida".

Aquí tomó la palabra Miguel Ángel con unas palabras muy emotivas. Después, Juan Migueliz padre, cortó la cinta y el grupo de dantzas Rocamador de Sangüesa nos deleitó con un precioso baile de bienvenida. 

Fueron casi 70 participantes los que tomaron la salida en esta primera edición para enfrentarse a la dura subida por la Cañada hasta el Portillo y después ir hacia la Cruz del Castellar y de nuevo, perder todo el desnivel a través de un sendero precioso en bajada lleno de boj y haya, bastante técnico y repitiendo prácticamente el primer kilómetros y medio, pero esta vez, en lugar de realizarlo en subida, lo tenían que hacer en bajada.




Mientras estos participantes se encontraban disfrutando o sufriendo de la Sierra de Leyre, en la zona de salida teníamos preparadas a otras 250 personas que se iban a ir a echar la mañana por el monte. Primero con la subida al Portillo, después a los rasos de Bigüezal llegando a la zona más este de la Sierra de Leyre y regresando a la zona del Portillo pasando por el Paso del Oso, un agujero natural en la roca desde donde se divisa el pantano de Yesa.

Tras el paso por el portillo por segunda vez en el kilómetro 8, les esperaba ir a conocer la zona oeste, acercándose hacia la Foz de Arbayún y teniendo que salvar el desnivel de 400+ en apenas un kilómetro con la dura subida de "trotecuto", nombre del club, hasta el punto más alto de la carrera, Arangoiti a 1355 metros de altitud.

De ahí a meta, parecía que ya estaba hecho, pero les quedaban cuatro kilómetros y medio, primero con varias rampas rompe-piernas y después la bajada por el mismo recorrido por el que terminaba la prueba corta. 

La prueba corta en categoría masculina, tuvo alternancias en la cabeza de carrera llevándose la victoria en los metros finales Egoitz Zozaia y en la categoría femenina Uxue Seminario fue la vencedora. Por su parte, Xabier Macías ganó con autoridad la carrera de 21 kilómetros al igual que lo hizo Irene Artázcoz. 

Tanto Xabier como Irene se quedaron muy lejos del récord de la prueba y por lo tanto, para la edición del 2024, si todo se repite como hasta ahora gracias a la empresa Leadernet, el bote del récord asciende a 2.400€. Menudo pellizco.






Durante 2 horas desde que entrase el primer clasificado estuvimos recibiendo participantes en la bonita línea de meta de Juan Migueliz. Disfrutamos, lo pasmos bien, nos divertimos junto a los compañeros del streaming y del cronometraje. Charlamos con muchos de los participantes. Dimos una vuelta por la zona viendo el stand de las manualidades que habían preparado para la espera de los familiares más pequeños y vimos como hacían las migas de pastor para ofrecer a los corredores al llegar a meta.

Para la entrega de premios nos traslademos al interior de la carpa y allí dimos las gracias por su presencia a varios representantes de diferentes instituciones de la zona, así como a representantes encargados del patrocinio de la prueba.

Para cuando terminamos de dar los premios, mi familia ya se había encargado de recoger gran parte de la megafonía y es que, teníamos que salir pitando para poder llegar a tiempo a la carrera de la tarde que se celebraba en Olite, la Carrera Ruta del Vino de Navarra. Siempre agradecido a mi gran familia por todo lo que hacen por mí.

Miembros de la organización también nos ayudaron para agilizar todo, así que agradecidos también a ellos por la ayuda y colaboración. Es la vida del titiritero. Jajjajjajja.

Leyre Trail y su gente, gracias por acogernos tan bien en vuestra carrera. Fue un verdadero placer.