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miércoles, 25 de febrero de 2026

CRÓNICA GLADIATORS ARENA GAMES "DESDE EL MICRO"

Eventos como el del pasado sábado son los que realmente te curten como speaker. 9 horas y media de locución junto a la compañera Ohiane Martín. Gran parte del tiempo locutando de forma simultánea; en algunos momentos ella sola, porque yo necesitaba recargar energía, y en otros yo solo por la misma razón.

9 horas y media que son una auténtica locura. Porque en todo momento están pasando cosas en el pabellón. Y no en un pabellón cualquiera, sino en nada más y nada menos que el Navarra Arena. Impresionante.

Pasan cosas porque se trata de un evento híbrido, tan de moda hoy en día. La prueba consiste en recorrer unos metros corriendo hasta llegar a una posta, donde toca realizar un ejercicio concreto. Una vez completadas las repeticiones o la distancia marcada, de nuevo a correr hasta la siguiente posta. Y así sucesivamente… hasta completar las nueve estaciones más la rampa final.

Las estaciones eran estas:

  1. Skierg + Run

  2. Remo + Run

  3. Rope Climb + Run

  4. Sandbag Lunge + Run

  5. Burpee Broad Jump + Run

  6. Slam Ball Over Obstacle + Run

  7. Wall Ball + Run

  8. Stone Atlas + Run

  9. Box Jump Over + obstáculo (tabla irlandesa) + Run

  10. Rampa final… y meta (tras bajar la rampa).

Un formato exigente, explosivo y sin tregua. Corres, ejecutas, vuelves a correr. 

Dependiendo de la categoría en la que te inscribías, había que realizar más o menos repeticiones. Si competías en parejas —ya fueran mixtas, masculinas o femeninas—, en las estaciones se repartían las repeticiones o los metros a cubrir. Pero si optabas por el formato individual… todo enterito te lo tenías que currar tú. Sin excusas. Sin relevos. Tú, la prueba y tu cabeza.



A las 9:00 de la mañana arrancó la competición con la primera tanda. Y aquello no paró hasta pasadas las 17:00, cuando salió la tanda número 45.

Salidas en oleadas cada 11 minutos. Y claro, entre salida y salida, los participantes estaban repartidos por las diferentes estaciones. Esos eran nuestros momentos: animar a quienes estaban compitiendo, encender al público que ocupaba parte de la grada, hacer entrevistas, saludar a conocidos, descubrir a gente nueva, buscar historias.

Participantes llegados desde lejos, los de más edad, los más jóvenes, debutantes, veteranos curtidos en mil batallas… De todo. Siempre con el mismo objetivo: que el evento no bajara ni un segundo de intensidad.

En uno de mis parones, aproveché para dar una vuelta por los stands que había repartidos por el Navarra Arena.

Allí estaban Juan Sánchez (masajista), BG Tattoos, el Centro de Endoscopia Navarra, Circus Park con sus máquinas arcade, Goxter, Jacker 3D, Protein, Karwikle, Omoda, la Asociación Española Contra el Cáncer, Red Bull y Velites.

Cada uno con sus productos, sus servicios y su energía, sumando al ambiente del evento y aportando valor a todo el que se acercaba.




Antes de cada salida, en el pedazo de marcador del Navarra Arena aparecían las fotos de los atletas de cada tanda. Solo ese momento ya generaba un subidón especial: verse en pantalla grande, sentirse protagonista.

Además, en ese mismo vídeo marcador íbamos recibiendo tiempos y clasificaciones en directo. Muchísima información al instante. Y eso, para nosotros, era oro puro: nos permitía contar lo que estaba pasando con contexto, emoción y datos, manteniendo a público y participantes completamente conectados con la competición.

La última de las tandas la vivimos con toda la emoción del mundo. Lejos de bajar el nivel de animación —ni por las horas acumuladas ni porque ya quedaba menos gente en el pabellón— seguimos empujando a todas y cada una de las parejas que iban cerrando sus estaciones.

Y el final fue por todo lo alto.

Los familiares de la última pareja se volcaron en la animación. Muchos voluntarios y voluntarias se sumaron formando un pasillo humano antes de afrontar la rampa final. Un momento precioso. De esos que ponen la piel de gallina.

Cruzaron meta entre aplausos, abrazos y esa mezcla de agotamiento y felicidad que solo se entiende cuando lo has dado todo.




Antes de la entrega de premios en las diferentes categorías, tuvimos una actuación en vivo. Weder cogió el micrófono y se marcó un espectacular “Highway to Hell” de AC/DC. Un temazo mítico que hizo vibrar el pabellón y que sirvió como antesala perfecta para el broche final del evento.

Tras los premios y la despedida, solo quedó en el Navarra Arena el equipo de desmontaje. Había que dejar todo libre. Menudo trabajazo de esta gente: montar todo en poquitas horas ya es complicado, y desmontarlo… igual de intenso.

Yo también intenté recoger mi parte rápido, porque a apenas doscientos metros, en el Sadar se estaba disputando el Osasuna–Real Madrid CF y había que salir pitando antes de que terminara el partido.

Curiosamente, el hecho de que se jugase este partido hizo que los atletas tuvieran que afrontar más cuestas por el muelle del Navarra Arena que en la primera edición, convirtiendo la competición en algo todavía más exigente.

No me queda más que dar las gracias a la organización por confiar en mí una vez más, a Ohiane por el trabajo increíble que hizo también al micro, a toda la gente que se pasó a saludarme, a Velites por vestirnos de arriba a abajo y, por supuesto, a todo el mundo que puso un gran ambiente en la prueba, ya fuera participando o animando desde las gradas. Y como no, a todo el equipo de producción que entre vídeos y fotos, nos han dejado un gran recuerdo a todos.

El próximo evento de la familia Gladiators será el 11 de abril en Artajona: la Gladiators Day. Así que, si no nos vemos antes, allí os esperamos.




jueves, 25 de septiembre de 2025

GLADIATORS ARENA GAMES- NAVARRA ARENA "DESDE EL MICRO"

Que el Navarra Arena iba a imponer fue algo que se me quedó grabado desde el primer momento en que Edu me comunicó que el 6 de septiembre se celebraría allí un evento híbrido y que querían contar conmigo para dinamizarlo.

Para quienes no conocen el Navarra Arena, os diré que es un pabellón multiusos ubicado en Pamplona, la capital navarra. En él se celebran distintos tipos de eventos, como conciertos, espectáculos y competiciones deportivas, con capacidad para más de 13.000 personas. Eso sí, en este caso no iba a haber tanto público al mismo tiempo, aunque el hecho de estar en medio de la pista ya imponía respeto.

Edu también me comunicó que, en esta ocasión, íbamos a ser dos speakers. El evento lo cubriríamos entre Oihane Martín y yo, así que tuvimos un par de contactos telefónicos para presentarnos, conocernos un poco mejor y preparar juntos el desarrollo del evento.

Aprovechando uno de mis viajes a Pamplona para hacer varias gestiones durante esa semana, pasé por el Navarra Arena mientras Edu y Luis comenzaban a descargar el material necesario para la preparación. Ubicamos mi espacio, vimos in situ cómo iba a quedar todo montado y charlamos sobre el desarrollo del evento. De este modo, el sábado lo tendríamos todo más claro, ya que iba a ser nuestra primera locución en un evento híbrido, aunque con la tranquilidad de conocer ya esta actividad emergente.


El sábado 6 de septiembre, bien temprano, llegamos al muelle de acceso. Allí coincidimos con nuestros amigos de Cronolimits, encargados del cronometraje. Una vez abiertas las puertas y después de saludar a todo el equipo de montaje, nos pusimos manos a la obra para terminar de instalar los últimos detalles que quedaban pendientes.

Apareció nuestra compañera Oihane; llegó el momento de presentarnos en persona y desvirtualizarnos de las redes sociales. Revisamos nuestros documentos, probamos la megafonía y… ¡listo! Teníamos por delante 9 horas non-stop. Jajajaja. ¡Se dice pronto, eh?



Poquito a poco la pista fue cobrando movimiento. Algunos atletas revisaban las diferentes pruebas, otros calentaban, y muchos aprovechaban para inmortalizar el escenario, ya fuera en las postas o en los distintos photocalls que decoraban el Navarra Arena.

El evento consistía en una prueba híbrida que combinaba una carrera de aproximadamente 400 metros por el interior del Navarra Arena y sus aledaños, entre el propio pabellón y el estadio de El Sadar. Después, los participantes regresaban a la pista para enfrentarse a hasta diez pruebas diferentes que ponían a prueba la fuerza, la resistencia, la agilidad, la coordinación… en definitiva, todas las cualidades físicas.

Éstas fueron las pruebas a las que se enfrentaron teniendo que correr la vuelta anteriormente citada entre cada una de las estaciones:

1. Row (Remo)

2. Skierg.

3. Rope Climb.

4. Sandbag Lunge.

5. Burpee Broad Jump.

6. Slam Ball Over Obstacle.

7. Wall Ball.

8. Stone Atlas.

9. Box Jump Over + Obstaculo.

10. Rampa final


Participaron casi 800 atletas, distribuidos en 34 tandas con salidas cada 14 minutos. Así, a las 9:00 de la mañana se lanzaba la primera tanda y a las 16:42 la última.

Las posibilidades de participación también eran variadas: se podía competir de manera individual, tanto masculina como femenina, o en parejas formadas por hombres, mujeres o mixtas. En estos últimos formatos, las repeticiones variaban respecto al formato individual y debían repartirse entre los miembros de la pareja.




Por la tarde, pudimos presenciar de manera paralela una prueba de levantamiento en la que los participantes disponían de 15 minutos para levantar el mayor peso posible en el ejercicio de snatch. Fue espectacular ver cómo alcanzaban esas enormes cantidades de kilos.

Además, casi al final del evento, tuvimos una exhibición de Patxi Antolí realizando poses típicas del culturismo de competición.



Solo quedaba entregar los premios a los participantes más rápidos en las diferentes categorías. Además, el impresionante marcador del Navarra Arena, donde durante todo el día se proyectaron las fotos de los participantes, las clasificaciones y los vídeos del torneo, fue descendido hasta el suelo para servir de fondo del podio.

He de reconocer que fue una gran experiencia. Trabajar y compartir el evento con mi compañera Ohiane fue un verdadero lujo. Los participantes se aplicaron, lo dieron todo y, a pesar de la dureza de la prueba, se fueron muy contentos del torneo. Además, los familiares, amigos y amigas que pasaron por el Navarra Arena durante todo el día disfrutaron tanto del evento como de la animación.