martes, 8 de septiembre de 2026

FIESTAS DE PERALTA Y EVENTOS DESDE EL MICRO

Lo reconozco: me gustan, y mucho, las fiestas. Tanto las de mi pueblo, Falces, como las de mi pueblo de acogida, Peralta. Dos pueblos que, además, tienen nueve días de fiestas muy intensas, de sábado a domingo, desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche. Y, por si fuera poco, añadimos un día más: el lunes de la Abadejada en Falces y el lunes de Ranchos en Peralta.

Diez días de disfrutar, de dormir poco, de intentar llegar a casi todo —porque a todo es imposible—, de vivir un ambientazo, de coincidir con gente con la que habitualmente no estás y de exprimir cada momento. Y, entre fiesta y fiesta, también toca seguir disfrutando de mi trabajo y poner voz a algún que otro evento durante la semana.

Así que, entre una cosa y otra, agosto no me ha dado precisamente para tener el blog al día con las crónicas. Por eso toca hacer un pequeño resumen y juntar varias historias en una misma entrada.

En esta ocasión, toca hablar de tres carreras: la Carrera del Encierro de Cascante, la Carrera Meandro del Ebro de Briñas, en La Rioja, y los 10K Ciudad de Viana.

Tres eventos, tres localidades y tres historias diferentes que os cuento a continuación.



Carrera del Encierro de Cascante

Empezamos por la tarde del 28 de agosto en Cascante, el día previo al lanzamiento del cohete anunciador de las fiestas de la localidad. Así que, aunque todavía quedaba un día para que comenzaran oficialmente, el ambiente festivo ya se respiraba por todos los rincones.

Antes de que yo comenzara con la previa de la carrera en la Plaza de los Fueros, se celebró la imposición del pañuelico a los niños y niñas nacidos el año anterior. Como os podéis imaginar, la plaza estaba a rebosar de gente y el ambiente era espectacular. Y no era el único punto donde se notaba que estábamos en vísperas de fiestas: las terrazas de los bares por las que transcurre la carrera también estaban llenas. De hecho, son muchos los participantes que reconocen que ese ambiente y los ánimos desde las terrazas les dan un plus cuando pasan corriendo por allí.

Las carreras se desarrollaron por el recorrido del encierro y comenzamos, como no podía ser de otra manera, con los más pequeños, que fueron realizando diferentes distancias en función de su edad. En este caso, como la salida y la llegada están situadas en puntos diferentes, antes de dar la salida me desplacé hasta la zona de meta, donde se concentra la mayor cantidad de público.

La meta está situada a escasos metros de la Plaza de Toros, junto al skate park, y allí nos encargamos de recibir a todos y cada uno de los participantes. Aunque, si hubo algo curioso y diferente, fue ver cómo cuatro toros carretones se preparaban para mezclarse entre los corredores y completar también el recorrido. Una imagen muy de Cascante y muy ligada a sus fiestas.

Pero la mayor expectación llegaba con la prueba absoluta. Un recorrido de 990 metros por el propio trazado del encierro, con una cuesta prácticamente al final que siempre puede marcar diferencias. Y este año, además, teníamos un aliciente especial: estaban en carrera los dos atletas que ostentaban los récords de la prueba y que llegaban con la intención de volver a intentarlo. Había 100 euros de premio para quien consiguiera batirlos.

En categoría masculina, Nani Abdezarrak se quedó a escasas centésimas de conseguirlo. Y en chicas, la protagonista fue la corredora local Alicia Carrera, que sí consiguió superar el récord de la prueba. Así que, además de la carrera y del ambiente, tuvimos también récord para celebrar.

Y con todo terminado, tocaba disfrutar un poco más de la noche. Alargué mi estancia en Cascante junto a la organización, porque la verdad es que se estaba de maravilla en la zona del skate y tampoco teníamos demasiada prisa por marcharnos. Al día siguiente ellos tenían que lanzar su cohete y yo también tenía mi cita con el cohete de Peralta.

Así que noche de carrera, ambiente festivo, récord, toros carretones y un buen rato compartido con la organización. Una de esas tardes-noches en las que trabajo y fiestas vuelven a mezclarse perfectamente.


VI Carrera Meandro del Río Ebro – Briñas

El domingo, 30 de agosto, me desplacé hasta tierras riojanas, concretamente a Briñas, para poner ambiente a la VI edición de la Carrera Meandro del Río Ebro. Una prueba que, después de los cambios del año pasado provocados por unas obras en el Puente Romano, volvía a su recorrido habitual de 10 kilómetros a orillas del río Ebro y recuperaba también el paso en dos ocasiones por encima de este espectacular puente.

Una carrera con 150 participantes, el cupo máximo otro año más. Y aquí está uno de los datos que más llama la atención: Briñas tiene apenas 191 habitantes. Con unas vistas espectaculares, calles preciosas, una plaza del pueblo recogidita y, sobre todo, unas ganas enormes de celebrar esta carrera año tras año, consiguen algo que ya les gustaría a muchas pruebas: tener 150 corredores fijos cada edición. Porque cuando una localidad tan pequeña consigue llenar su carrera, algo se está haciendo muy bien.

Y si algo hay que destacar, además del recorrido entre caminos rurales, viñedos y unas vistas espectaculares, es el servicio al participante. Una bonita bolsa del corredor de tela, con diferentes productos y que este año incluía también unos calcetines personalizados. Y en meta, como no podía ser de otra manera, un bollito preñao, ese clásico de la gastronomía riojana con el chorizo dentro del pan que entra de maravilla después de completar los 10 kilómetros.

                                   

Pero si hay algo que tengo claro es que de Briñas no se va nadie con prisa. Después de la entrega de premios llegó el turno de los sorteos y, sinceramente, ya perdí la cuenta de todos los que hicimos. Botellas y botellones de vino, pastas, cenas, comidas, estancias en la localidad... Había de todo. Así que hasta que no terminan los sorteos, allí no se mueve nadie. 




Silvia y Luis, os lo curráis muchísimo. Se nota el trabajo, las ganas y el cariño que ponéis para que esta carrera siga creciendo y, sobre todo, para que quien viene a correr se marche con ganas de volver.

Así que espero que el año que viene sigamos estando cerca de esta prueba deportiva. Será señal de que la Carrera Meandro del Río Ebro sigue siendo una de esas citas pequeñas en tamaño, pero enormes en ganas.

10K Ciudad de Viana

Y para finalizar esta semana festiva tocó desplazarse hasta Viana para poner voz al 10K Ciudad de Viana. Una carrera que, de manera paralela, celebra también un 5K sobre un recorrido urbano homologado de 5 kilómetros, por lo que los participantes de la distancia larga tienen que completar dos vueltas al circuito.

Este año, además, la prueba volvió a crecer y batió su récord de participación, alcanzando los 350 inscritos. Pero si hay algo que merece ser destacado es que Vianatreking y el Ayuntamiento de Viana – Vianako Udala siguen apostando por el deporte inclusivo. Dentro del 5K se establece una clasificación específica para deportistas con otras capacidades, haciendo que la carrera sea un poco más de todos.



También tuvimos una carrera/marcha solidaria a favor de la Asociación Hodeilargi, una asociación vinculada a la familia de Aramendia, que lucha día a día contra la enfermedad rara de Batten. Y precisamente esta misma semana tendrán un nuevo reto solidario de la mano del gran Fernando Magaldi, que realizará el Camino de Santiago en sentido contrario, desde Santiago hasta Ganuza, con el objetivo de recaudar fondos para la asociación. Todo apoyo suma y cualquier iniciativa que ayude a dar visibilidad a una enfermedad tan poco conocida merece ser reconocida.




Después de las carreras llegó otro de esos momentos que también forman parte de estos eventos: el lunch que, una vez más, nos ofrecieron en la Iglesia de San Francisco. Un buen rato para charlar con mucha gente conocida, reencontrarnos con caras habituales y conocer también a otras nuevas antes de volver al lío con la entrega de premios.

Los habituales, por supuesto: campeones y campeonas de las diferentes distancias, pero también la clasificación por equipos y el reconocimiento al club más numeroso. Porque no todo es correr rápido; también hay que poner en valor a quienes vienen en grupo, animan, participan y hacen que las carreras tengan todavía más ambiente.



Y una vez terminado el evento, como no tenía ninguna prisa por marcharme, alargué un poquito más mi estancia en Viana junto a grandes amigos como Henrik, Koldo y Alfredo. Un buen rato de conversación sobre eventos, carreras, próximos retos y todo lo que rodea a este mundillo que tanto nos gusta.

Y así terminaba una semana festiva más desde el micro. Tres carreras, tres localidades, kilómetros, fiestas, madrugones, reencuentros y muchas horas compartiendo lo que más me gusta: deporte, ambiente y gente.

Ahora sí… toca intentar ponerse al día con el blog. Aunque viendo el calendario que tenemos por delante, no prometo nada.