La quinta edición de la carrera por parejas del Ardoi se celebró el pasado viernes, 2 de octubre, en las instalaciones del propio club organizador. El módulo de atletismo Patxi Morentin volvió a reunir a numerosos corredores y corredoras dispuestos a pasar una tarde de viernes en un evento deportivo y, además, a hacerlo acompañados de una pareja.
Hablando con la organización y con muchos corredores del propio club, nos dimos cuenta de que aquella idea un tanto alocada, que surgió con la nueva junta en 2022, ahora ya es una cita fija del calendario de carreras populares y un evento que cada año reúne a más gente. En la primera edición hubo 57 parejas y este año corrieron más de 300 participantes. Cierto es que, hace un par de años, se abrió la carrera a la participación individual, pero aun así, hay más gente que se decide a correrla en parejas.
Lo que nunca ha cambiado en estos cinco años de carrera ha sido su carácter solidario. En esta ocasión, la carrera colaboró con una familia de Zizur, concretamente con la familia de Nicolás, un joven zizurtarra que sufre la enfermedad de Duchenne. La distrofia muscular de Duchenne (DMD) es una enfermedad genética hereditaria y progresiva que causa una debilidad y degeneración rápida de los músculos.
Tuve la oportunidad de conocerle a él y a su familia, de charlar con ellos y de que nos contasen más sobre la enfermedad, sobre su día a día, sobre lo que supuso enterarse de la noticia y sobre cómo afrontan la situación con ayuda de la asociación.
Una tarde, la del viernes, que amenazaba lluvia. Nublado y con alguna gota que se escapaba a primera hora de la tarde, pero que, por suerte, respetó y dejó celebrar el evento sin agua de por medio.
Una tarde que arrancó con las categorías infantiles. Estas carreras no se hacen por parejas, sino que son individuales por el parque, con diferentes distancias según la categoría y con la participación de muchísimos corredores y corredoras del club que pertenecen a la escuela de atletismo del Ardoi. También, como es lógico, hubo participación de muchos otros txikis que se animaron a correr.
A las 18:00, muy puntuales, se dio la salida a la carrera absoluta. Aquí, cada oveja con su pareja. A ze parea, karakola eta barea. Así que la salida se dio con los participantes cogidos de la mano para que viésemos bien quién competía por parejas y quién lo hacía individualmente.
Durante la prueba no podíamos seguir el desarrollo de la misma, puesto que se trata de un recorrido circular por camino rural que pasa por los miradores de Ardoi y Gozalaz y retorna al mismo punto de partida. Así que ahí tuvimos un pequeño parón que rellenamos con unos sorteos de libros para los más peques.
La carrera me dejó un par de anécdotas curiosas. La primera fue ver en la primera línea de salida a cuatro corredores con cuatro móviles en la mano, dispuestos a darlo todo, pero también a grabar y enseñarnos desde su punto de vista cómo es la carrera.
La segunda anécdota fue que me tiré un buen rato preguntando al público si veríamos llegar primero a un corredor individual o a una pareja. Pues bien, ni una cosa ni la otra… ¡y las dos!
Juan Calvo (individual) y Ayrton Azcue con Álvaro Alduán (parejas) aparecieron juntos y entraron juntos. Así que nadie se llevó el premio simbólico del público... ¡jajajajaja!
Completaron los podios Marta Fernández y Elisa González (parejas femeninas), Sara Modrego y Martín Eslava (parejas mixtas) y Ane Pascual (individual femenina). Unos podios cada vez más apretadicos.
Una carrera con estas características es la excusa perfecta para correr un día con esa persona con la que tanto entrenas, con esa persona a la que ayudas a entrenar y a conseguir objetivos, con esa persona que nunca se decide a ponerse un dorsal o por cualquier otro motivo que te lleve a convencer a alguien para que participe contigo. Respuestas hubo de todo tipo. Hasta «Cupido» apareció por allí haciendo su labor. Jejejeje...
Hubo muchos «extras» en la carrera por parejas. La bolsa del corredor, que tuvieron el detallazo de darme una, traía varios productos y la camiseta oficial de 2026. También hubo un sorteo de una cesta con productos de Carretilla y otra cesta con productos del comercio local. Para participar, se vendieron boletos y lo recaudado se destinó a la familia de Nicolás.
Sorteos de los patrocinadores y colaboradores hubo para dar y regalar. Cenas, comidas, tatuajes, material deportivo, descuentos... y un sinfín de detalles con los que muchos participantes salieron premiados.
Y los ganadores también se llevaron buenos premios, con vales de comidas y lotes de vino. Además, todos los participantes pudieron degustar unas mini hamburguesas al finalizar la prueba y disfrutar de una consumición en el bar del módulo.
Ya veis que hubo muchos «extras» en la carrera y que otra de las cosas buenas de la prueba es que, al celebrarse en viernes, quedaba todo el fin de semana por delante. ¿Habrá más carreras que se animen a celebrarse los viernes por la tarde? De momento, que yo tenga contabilizadas en Navarra, hay tres: Binaka Ohiana Trail, que además coincidió esa misma tarde, y 3 Millas - 3 Burgos.
Bonita tarde. Gran ambiente. Y un club volcado con su carrera.
Una vez más, agradecido por vuestra confianza y, cómo no, agradecido a Sergio, que otro año más estuvo a los mandos del equipo de megafonía.






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